Diciembre 15 de 2022

Se necesita: Un plan nacional para traer 2 millones de jóvenes judíos a Israel

La erosión de los lazos de los jóvenes de la Diáspora con el estado judío plantea una amenaza estratégica a largo plazo: nuestros recursos deberían destinarse a una expansión masiva de los viajes a Israel

Por: Amos Hermon

Ilustrativo: Participantes en el programa de Liderazgo Universitario Nativ 2013 de USY

Los vínculos con los judíos de la Diáspora, especialmente los judíos estadounidenses, siempre han sido fundamentales para la seguridad del Estado de Israel. El activismo de Chaim Weizmann y el lobby judío de Gran Bretaña allanaron el camino a la Declaración Balfour. Miles de jóvenes judíos de todo el mundo tomaron parte en la Guerra de la Independencia de Israel. Los judíos norteamericanos recaudaron dinero para ayudar a Israel durante el período que precedió a la Guerra de los Seis Días, así como también enviaron los trenes aéreos de armamento americano durante la guerra de Yom Kippur. Estos son solo algunos ejemplos del impacto de los judíos de la Diáspora para el establecimiento y fortalecimiento del Estado de Israel. Los líderes de las comunidades judías de la Diáspora ampliaron efectivamente la influencia internacional de Israel.

Es cierto, no se puede comparar el Estado de Israel de hoy, entre las 10 principales potencias militares del mundo, con su situación de hace décadas atrás. Sin embargo, esto no durará para siempre, y hoy es esencial reexaminar las relaciones entre los judíos de la Diáspora e Israel, que enfrenta grandes desafíos políticos. Por los viejos tiempos, está bien recordar a veces los valores de la responsabilidad mutua y gratitud.

Los últimos años han estado marcados por una disminución significativa y preocupante de la conexión de los jóvenes judíos con el Estado de Israel. Según una encuesta de la Fundación Ruderman a principios de este año, el 24 por ciento de la juventud judía estadounidense apoya el movimiento de boicot contra Israel. Una encuesta de Pew de 2020 informó que un alarmante 40% de los jóvenes judíos están alienados de sus comunidades y se identifican como sin religión, y encontraron que los judíos estadounidenses muestran matrimonios mixtos a una tasa preocupante de más del 60%.

La Liga Anti-Difamación informa que más de la mitad de los estudiantes universitarios judíos en Estados Unidos sufrió incidentes antisemitas en sus campus. El aumento del antisemitismo y el fortalecimiento del movimiento de boicot contra Israel ha llevado a muchos estudiantes judíos a retirarse de sus comunidades, eliminar los símbolos judíos y a distanciarse de Israel. Esto pone en grave peligro la seguridad de Israel, porque a lo largo de todos estos años fueron los judíos de la Diáspora quienes sirvieron como embajadores de Israel en la lucha contra la opinión pública hostil.

Incluso hoy, no podemos estar seguros de cuántos miembros del Congreso seguirán apoyando a Israel en el futuro, o cuál será la posición de los líderes de opinión en los Estados Unidos con respecto a varias cuestiones relativas a Israel. Hasta hace pocos años, el Estado de Israel contaba con el apoyo de muchos judíos influyentes que abogaron en su nombre y presentaron su visión del mundo. Hay un peligro inminente de que la próxima generación de judíos – los que influirán en el futuro de la política de Estados Unidos  – se aliene de Israel y esto tendrá consecuencias muy serias sobre la capacidad de Israel para presentar sus intereses en las esferas políticas estadounidenses.

Toda una generación de judíos no reconocerá a Israel, ni querrá ni sabrá defenderlo; serán indiferentes y no estarán preparados para responder a las tendencias antiisraelíes o antisemitas en el campus, en los medios de noticias y en las redes sociales. En otras palabras, la responsabilidad y el apoyo mostrados por los judíos estadounidenses a Israel se verán severamente disminuidos. Lo que estamos viendo en los campus hoy puede convertirse en la situación en los círculos más influyentes de los Estados Unidos en unos diez años a partir de hoy.

Un programa revolucionario y estratégico

El Estado de Israel, por lo tanto, enfrenta un desafío histórico, y la forma de actuar es clara: aumentando considerablemente las visitas a Israel de los jóvenes de la Diáspora. Cada año, unos 80.000 jóvenes judíos de todo el mundo asisten a varios programas educativos en Israel y son expuestos a una amplia variedad de puntos clave para involucrarse y conectarse con el país.

Los datos del Centro de Investigación e Información de la Knesset muestran que muchos graduados de programas educativos de larga duración en Israel participan en actividades políticas relacionadas con Israel en el campus, consideran importante seguir siendo judíos, casarse con una pareja judía y brindarles a sus hijos una educación judía.

The Israel Experience, la subsidiaria educativa de la Agencia Judía que he dirigido durante los últimos 13 años, es la empresa líder en turismo receptivo, tanto en el número de participantes como en el número de estadías diarias de hotel en el país en los últimos años. La empresa es la más grande organizadora de los programas Birthright y Masa. Adicionalmente, la mayoría de los jóvenes judíos de la Diáspora menores de 18 años que vienen para visitas significativas lo hacen bajo sus auspicios. Desde el año 2000, hemos llevado alrededor de medio millón de participantes a programas en Israel. Pero a pesar de esto, menos del 25% de los jóvenes judíos de cada comunidad han visitado Israel. Esto no es suficiente.

El gobierno de Israel, las instituciones nacionales, las comunidades y organizaciones judías deben iniciar un programa revolucionario y estratégico para fortalecer la conexión entre Israel y la Diáspora. Deberían establecer la meta de traer 2 millones de jóvenes judíos para visitas significativas a Israel durante los próximos ocho años, antes de dejar a sus familias para ir a la universidad.

Además, el gobierno debe avanzar en el establecimiento de un cuerpo conceptual integral y activista que incluya a todos los sectores en Israel y en el extranjero que se ocupen del tema para hacer realidad esta visión, otorgándole un presupuesto significativo.

La cuestión de las relaciones de Israel con la Diáspora no ha encabezado la lista de prioridades de la sociedad o del gobierno israelí durante generaciones. Esto debe cambiar ahora, antes de que sea demasiado tarde.

Sobre el Autor

Amos Hermon ha sido director general de la empresa Israel Experience, la filial educativa de la Agencia Judía, durante los últimos 13 años. Durante los últimos 20 años, dirigió el departamento de educación de la agencia y se desempeñó como presidente de las juntas del Instituto Yad Ben-Zvi y para el Centro del Patrimonio de Begin.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Times of Israel