Diciembre 5 de 2022

90 años después, ´The Jerusalem Post´ sigue luchando por Israel

Por: Yaakov Katz

La primera edición del Palestine Post publicada el 1 de diciembre de 1932 y el retrato de Gershon Agron, que cuelga en la oficina del editor.

No evitamos los problemas difíciles: los aceptamos. Eso es lo que aprendimos de Agron. Feliz 90mo aniversario.

El 1 de diciembre de 1932, se imprimió en Jerusalem, un nuevo periódico ligero de ocho páginas. Su nombre era The Palestine Post y en esa primera edición, la primera página tenía historias cortas sobre un accidente automovilístico que hirió a dos oficiales de la RAF (por sus siglas en inglés: Real Fuerza Aérea) cerca de Ramle; la llegada a Jerusalem de Yassin Pasha, que pronto sería el primer ministro de Irak; y el regreso a Jerusalem de Norman Bentwich, el fiscal general británico del Mandato de Palestina.

No era mucho en términos de noticias, pero esas pocas historias fueron eclipsadas por el artículo principal en la edición inaugural -el anuncio de Gershon Agron, editor fundador del periódico.

En él, Agron -nacido en Ucrania, pero criado y educado en Estados Unidos -explicaba la razón para establecer un periódico en inglés en el territorio controlado por los británicos.

¨Publicado en Jerusalem en interés de toda la población del país, nada palestino será ajeno a The Palestine Post. Mientras nos esforzamos por acercar lo exterior tanto a los palestinos como a los residentes extranjeros, nuestro constante objetivo será ayudar a los no-palestinos a adquirir una comprensión más plena y un afecto más profundo hacia una tierra que está consagrada en los corazones de la mayoría de las razas de la tierra y en la cual es su privilegio vivir y trabajar.

No malinterpreten lo que Agron escribió. Esto fue antes del establecimiento del Estado de Israel. Un ¨palestino¨ en 1932 no se refería a los residentes árabe de Judea y Samaria o del este de Jerusaelm como lo hace hoy. Se estaba refiriendo a las personas que vivían en la tierra -judíos y árabes -que eran todos conocidos como ¨palestinos¨ por vivir en la tierra llamada ¨Palestina¨.

Una pintura del fundador del Jerusalem Post, Gershon Agron, que cuelga en la oficina del editor en jefe en Jerusalem.

Continuó: ¨The Palestine Post¨ no buscará promover ambiciones personales o ventajas de partido. Sus informes serán tan objetivos como sea humanamente posible y su crítica informada, legítima y útil. En la crítica y en los informes, el propósito estudiado será el bienestar presente y futuro del país y su gente¨.

Mirando hacia atrás

Fue interesante leer esta semana las palabras de Agron de hace 90 años y reflexionar sobre el papel que este periódico ha desempeñado en las nueve décadas desde entonces. Como se imaginó inicialmente, The Jerusalem Post -como se cambió el nombre del periódico en 1950 -todavía cumple una misión central para servir como una ventana al mundo de lo que sucede en esta antigua tierra. Nos esforzamos por ayudar a las personas -en Israel y alrededor del mundo -a ¨adquirir una comprensión más completa¨, como escribió Agron, hacia esta tierra.

También hemos mantenido el estándar que él estableció para cómo un periódico debería mantener la objetividad. Hacemos una clara distinción entre noticias y opinión y no promovemos partidos específicos o agendas personales Proporcionamos a todos en el espectro político -desde la Derecha hasta la Izquierda y el Centro -una plataforma para expresar sus opiniones como parte de una creencia en que nuestro trabajo es proporcionar a nuestros lectores múltiples puntos de vista distintos para que puedan estar mejor informados y educados y luego puedan tomar sus propias decisiones.

Este enfoque tradicionalista para nuestro periódico como una plataforma de noticias es diferente de algunas de las otras publicaciones y sitios web de noticias en el mundo actual. En Israel, Estados Unidos y otros lugares, la tendencia hoy en día es que los medios de comunicación defiendan una posición partidista (piensen en Fox News, Yisrael Hayom, Haaretz o MSNBC).

Parte de esto se debe a la ideología y parte se trata de dólares y centavos. Destacar, ser partidista en todos los temas puede atraer el dinero. Puede funcionar como un modelo de negocio.

Nosotros, en cambio, nos atenemos a un modelo tradicionalista. Tratamos de mantenernos imparciales basados en el principio de que así es como debe ser un periódico. Esto no es fácil, y puede ser complejo, pero creemos que esa complejidad no es algo de lo que huir. Es lo que hace la vida -y nuestros trabajos -interesantes.

La misión de The Jerusalem Post

Nuestro propósito sigue siendo -como dijo Agron – ¨el bienestar presente y futuro del país y de su gente¨. Escribimos sobre temas que nos importan y comisionamos artículos de opinión a personas que creemos que tienen qué decir sobre estos temas.

También hemos mantenido otro ideal que Agron inculcó en este periódico, tal como lo contó Alexander Zvielli, el legendario archivista en jefe del Post, que trabajó para el periódico durante 70 años y falleció en el 2017 a la edad de 96 años.

La primera edición de The Palestine Post estaba a punto de imprimirse el jueves en la noche, el 1 de diciembre de 1932, cuando alguien le preguntó a Agron, que estaba parado junto a la impresora con unas pocas copias en su mano, por qué no esperó un mes y empezar la nueva publicación en una fecha más fácil de conmemorar: el 1 de enero de 1933.

¨He esperado demasiado por este momento¨, respondió Agron. ¨No esperaría ni una sola hora más. Cada fecha, cada fecha largamente esperada es significativa no sólo para mí, sino para todos nosotros, en el largo desarrollo de la historia del Yishuv [asentamiento].

Hoy en día, esperar no es parte de nuestro vocabulario. Es improbable que Agron pudiera haber imaginado en 1932 la llegada del internet y cómo sería un sitio web de noticias como el del Post donde publicamos más 100 artículos al día, la mayoría a minutos del evento sobre el que tratan.

Así como Agron no pudo esperar, la industria de las noticias hoy en día no espera por nadie. Él necesitaba contar la historia de Israel al mundo tal como lo seguimos haciendo hoy.

Como Agron pronto descubriría, esto no siempre fue fácil. El 1 de febrero de 1948, apenas meses antes de que David Ben-Gurion declarara a Israel un estado independiente, terroristas árabes estacionaron un camión del ejército robado lleno de media tonelada de TNT frente a las oficinas del periódico, cerca de la Plaza de Sión, en el centro de Jerusalem, justo cuando el personal estaba ocupado armando la edición del día siguiente.

Cuatro personas murieron en la explosión que siguió, incluido uno de los tipógrafos del periódico, y las oficinas fueron completamente destruidas. Los sobrevivientes se reunieron en una cafetería cercana, usaron algunas máquinas de escribir y se sentaron a tipear un periódico de dos páginas que salió a la siguiente mañana. El editorial ¨Columna Uno¨ comenzaba, ¨La verdad es más fuerte que el TNT y arde con más fuerza que las llamas de un incendio provocado¨.

¿No tenían una excusa para saltarse ese periódico? Por supuesto que la tenían. Pero Agron y su personal comprendieron que tenían una misión -y era una a la que no renunciarían ni siquiera cuando fueron golpeados por la tragedia.

No es lo mismo, pero esta historia estuvo en algunas de nuestras mentes durante el primer cierre del coronavirus en marzo del 2020. El periódico no fue golpeado por la tragedia (gracias a D-s), pero la incertidumbre, el cierre de nuestras oficinas y el traslado a una sala de redacción dispersa en un sistema informático ensamblado de la noche a la mañana al estilo MacGyver, tuvo sus momentos de desesperación cuando parecía imposible seguir publicando un periódico con el mismo contenido de calidad en el tiempo de una pandemia global sin precedentes.

Pero sabíamos que el fracaso no era una opción. Nuestros predecesores lo habían hecho bajo condiciones más duras que amenazaban la vida. Si ellos no se perdieron ni un día, ¿cómo podíamos nosotros?

No hay duda, que dirigir un periódico y trabajar en los medios de comunicación en el 2022 es muy diferente a como era en 1932. Si Agron entrara en nuestra oficina en la calle Yaffo, a la entrada de Jerusalem, podría tener dificultades para comprender cómo funciona la sala de redacción con la carrera digital, las redes sociales y la necesidad de velocidad.

En un país tan político como Israel -estamos a sólo un mes de nuestras quintas elecciones en tres años -esto está lejos de ser fácil. Pero tuvimos éxito, creo, porque no nos disculpamos y somos inquebrantables en nuestra línea editorial.

Como el principal periódico en inglés en Israel y el mundo judío, The Jerusalem Post, mantiene fielmente su papel -tomando temas que están en el centro de la controversia en Israel, la región y la Diáspora, y confrontándolos de frente.

No evitamos los temas difíciles: los aceptamos. Eso es lo que aprendimos de Agron.

Feliz 90mo aniversario.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post