Noviembre 9 de 2022

En la periferia del norte de Israel, el apoyo a Netanyahu es fuerte entre las minorías

Por: Lazar Berman

Residentes drusos del pueblo de Buq´ata en los Altos del Golán, 21 de octubre del 2018.

Los votantes en Ghajar, en la frontera con Líbano, respaldan orgullosamente al Likud ya que la participación es alta; cerca de Buq´ata en el Golán, los drusos evitan en gran medida la boleta electoral en medio de signos de cambio lento para aceptar el estado.

GHAJAR y BUQ´ATA.-  A Israel le gusta imaginarse a sí mismo como un país con fronteras, una línea demarcatoria clara y permanente donde el estado judío termina y un vecino árabe comienza.

Pero en muchos lugares, los extremos del territorio controlado por Israel se describirían con mayor precisión como una frontera, una región permeable en constante flujo que es mayoritariamente, aunque no completamente, israelí: un lugar donde los residentes se definen a sí mismos de la misma manera.

Aquí en las fronteras de Israel, el día de las elecciones es un asunto decididamente tranquilo.

En Buq´ata, una de las cuatro ciudades drusas en los Altos del Golán, no hay carteles de campaña colgando en las intersecciones, y muchos residentes jóvenes no están seguros qué escuela contiene los colegios electorales locales.

Muchos están trabajando en este día de vacación nacional, esperando a que los israelíes judíos aprovechen el día libre para recorrer el área y comer en restaurantes locales.

En una escuela secundaria en el borde occidental de la aldea, a una milla de la frontera que ha separado Buq´ata de Siria desde 1967, los dos colegios electorales están vacíos excepto por los trabajadores electorales. Para las 2 p.m., sólo 74 de los 700 votantes elegibles en Buq´ata han depositado su voto.

El Colegio electoral en el pueblo druso del Golán Buq´ata está completamente vacío a las 2 pm en el Día de las Elecciones. 10% de los aproximadamente 70 elegibles para votar ya habían votado para entonces.

Sólo alrededor del 10 por ciento de los residentes del pueblo han tomado la ciudadanía israelí, la cual les da el derecho a votar en las elecciones nacionales. Esa cifra es similar al porcentaje en las comunidades drusas vecinas de Majdal Shams, Mas´ade y Ein Qiniyye, todas las cuales eran parte de Siria hasta que Israel conquistó los Altos del Golán en 1967.

La residente de Majdal Shams, Niban, le dijo a The Times of Israel en el colegio electoral de Buq´ata que ella ya había votado, pero se negó a decir por quién. Ella esperaba que esta ronda de elecciones vería incluso menos drusos del Golán votando que lo habitual.

¨Hay persona que votan usualmente, pero este año la gente realmente no quiere involucrarse en política¨, dijo en hebreo. ¨Hay demasiadas cosas que prometieron y no lo hicieron. Ahora, alrededor del tiempo de las elecciones, prometen cosas, después, nada¨.

Residentes de Buq´ata se sientan afuera del colegio electoral en la escuela secundaria local, 11 de noviembre del 2022.

Niban dice que vivir junto a Siria y Líbano da forma a los votos: ¨Viviendo en este lugar aquí en la frontera, la seguridad es importante para nosotros¨.

Majdal Shams tiene alrededor de 1,3000 votantes elegibles, de una población de 12,000. El esposo de Niban, Simr, un agente de viajes y agricultor de manzanas está supervisando los colegios electorales de Buq´ata.

¨En general, la mayoría de la gente aquí tiende hacia la derecha¨, dijo, agregando que también hay votantes de Meretz, parcialmente debido al candidato Ali Salalha, número 4 en la lista del partido, que proviene del pueblo galileo druso de Beit Jann.

Majid, de 55 años, un guardia de seguridad de Buq´ata, no ha solicitado la ciudadanía, y, por lo tanto, no vota. ¨A mi edad, no creo que eso es importante para mí¨.

Sin embargo, dijo que quiere ver al líder del partido Likud, Benjamin Netanyahu, salir victorioso. ¨En el coronavirus, en otros lugares, demostró su valía¨, dijo, agregando que la mayoría de sus amigos drusos están de acuerdo.

Los drusos israelíes Samr (izquierda), Niban (centro) y Salim en Buq´ata, 1 de noviembre del 2022.

Salim, un veterano de las FDI de Daliyat al-Karmel, cerca de Haifa, dijo que la ley nación-estado del 2018 -que fue vista como marginalizando a las poblaciones no judías de Israel -todavía está en la mente de la gente. ¨La Ley de la nación-estado nos hizo sentir muy mal¨, explicó. ¨Lapid, Liberman, todos prometieron cancelarla, pero nadie hizo nada. La ley estableció que están los judíos y después están los no judíos. Nos pusieron en una canasta con todos los no judíos, y eso nos dolió¨.

Agregó que la ley afectó a los drusos en la Galilea más que a los del Golán porque ellos sirven al país y se sienten completamente israelíes.

¨Los drusos [de la Galilea] votan como los judíos, no como los árabes israelíes¨, dijo Salim. ¨Verás a políticos drusos en todos los partidos¨.

¨Ostensiblemente, la izquierda es para nosotros y la derecha es racista. Pero en la práctica, todos son lo mismo; no sentimos que los partidos de izquierda hagan algo más que la derecha¨.

Cambios en el Golán

A pesar de la apatía exterior entre los drusos del Golán, las corrientes de cambio son cada vez más fuertes.

Esta ronda de elecciones ha visto al primer partido de Israel liderado por un druso lanzar el sombrero al ruedo.

El fundador de Dawn Social Power, Wajdi Taher, en la tumba del Sultán Ibrahim en Mas´ade, el día de las elecciones, 1 de noviembre del 2022.

El jefe de Dawn Social Power, Wajdi Taher, le dijo a The Times of Israel, el martes que, de todos los políticos drusos, él tiene la mejor oportunidad de entrar a la Knesset en estas elecciones.

¨Si los otros partidos te respetaran, te habrían puesto entre los primeros diez¨, dijo Taher, refiriéndose a los políticos drusos que están muy abajo en las listas de los partidos. ¨Si el Likud respetara a los drusos, hubieran reservado el lugar 28 para las minorías, no el lugar 44¨.

Sentado en una mesa cerca de la tumba del Sultán Khalil Ibrahim, Taher dijo que su partido -conocido como Shachar en hebreo -no se uniría al gobierno liderado por Benjamin Netanyahu, pero está abierto a servir en una coalición liderada por Benny Gantz o Yair Lapid. Sin embargo, se considera que el partido no tiene posibilidad de entrar a la Knesset.

El residente de 45 años del pueblo druso de Mas´ade en los Altos del Golán, era un profesor de escuela, salvavidas y activista social antes de entrar a la política como principal asesor para Orly Levy-Abekasis del partido Gesher, cuando fue la ministra de empoderamiento y avance comunitario en el gobierno liderado por el Likud del 2020 al 2021. Renunció cuando ella se unió al partido Likud.

Taher explicó que su partido, que se enfoca en los problemas sociales y la justicia económica, está constituido por ocho grupos distintos, incluidos estudiantes, pensionados, beduinos, drusos y profesores. Hay cuatro judíos y cuatro minorías de habla árabe en la lista.

Aunque sufrió socialmente entre sus vecinos drusos del Golán por tomar la ciudadanía israelí, verse excluido de bodas y funerales, dijo que las opiniones sobre Israel estaban cambiando.

El primer ministro Benjamin Netanyahu saluda al líder espiritual druso, Sheikh Muafak Tarif, en su oficina en Jerusalem, 1 de agosto del 2018.

¨Desde la violencia en Siria, los drusos en los [Altos] del Golán, cambiaron de dirección y dijeron que no había más Siria y que no queremos estar ahí¨, explicó Taher, ¨Estoy hablando sobre la generación más joven¨.

Todavía hay ancianos ávidamente pro-sirios que hacen ruido, dijo, pero no tienen el poder que tuvieron una vez.

¨Sus decisiones son vinculantes sólo para ellos. Ni siquiera pueden decidir si tomar agua de un vaso de vidrio de un vaso de plástico en casa. Ni siquiera pueden decidir por sus esposas, sus hijos, sus hijas¨.

El bastión del Likud en el Líbano

En contraste con las comunidades drusas en los Altos del Golán, la votación es animada en el pueblo de Ghajar, que se extiende ambos lados de la frontera israelí-libanés.

En las elecciones del 2021, más del 48% de los 1,739 votantes elegibles ejercieron su derecho a emitir su voto. Los oficiales electorales en la escuela sirviendo en las estaciones de votación le dijeron a The Times of Israel que la participación electoral es aún mayor este año, semanas después de que Israel eliminara todas las restricciones sobre la entrada al pueblo y hordas de turistas comenzaron a llegar.

El pueblo, que yace en ambos lados de la frontera, había sido una zona militar cerrada desde el retiro de Israel del sur del Líbano en el 2000, y se requería un permiso especial para entrar o salir.

Yisroel (izquierda) y Dovi manejan la mesa de votación para los pacientes de COVID-19 en Ghajar, 1 de noviembre del 2022.

¨Todos están votando¨, dijo Naif, un joven residente caminando entre los nuevos camiones de comida en el centro del pueblo, que fueron abiertos recientemente para servir a las multitudes de los fines de semana. Sin embargo, él ni siquiera se había decidido por quién votar todavía.

Las fuerzas de paz españolas de la ONU patrullan en la disputada área de Shebaa Farms entre Líbano e Israel, vigilando el pueblo Ghajar, dividido por la valla, al sureste de Líbano, 24 de febrero del 2015.

Otros se estaban presentando para votar en el mismo estado de ánimo. Malik, un trabajador de la construcción retirado, caminó hasta la escuela mientras todavía estaba tratando de decidir a quién apoyar. ¨Este es nuestro amigo, y éste es nuestro amigo. En mi opinión, todos son buenos. Los juzgaremos en base a sus acciones¨.

Cerca, Dov y Yisroel, dos hombres jóvenes judíos de Jabad, atendían alegremente el colegio electoral para aquellos con COVID-19. Nadie se ha presentado, dijeron.

Muhammad, un contador, no quiso decir por quién había votado, pero destacó que toda su familia había votado. ¨El pueblo está dividido¨, explicó. Votan por quien sea que ayude a nuestra sociedad¨.

Los residentes dijeron que el reciente acuerdo de las fronteras marítimas con Líbano no tiene nada que ver con sus decisiones y no está en sus mentes.

Los pobladores, muchos de los cuales tienen ciudadanía libanesa además de la israelí, apoyan en gran medida al partido Likud e, inesperadamente, al partido ultraortodoxo Shas. En el 2021, ambos partidos acapararon el 30% de la votación, con el partido Nueva Esperanza de Gideon Sa´ar -que ahora se postuló como parte del partido de Unidad Nacional de Gantz -llegando en tercero con 16%.

La plaza principal de Ghajar en el Día de las Elecciones, 1 de noviembre del 2022.

Los partidos árabes y Meretz ni siquiera alcanzaron el 3%-

¨Nos sentimos parte de la nación israelí¨, explicó M., un profesor de escuela.

Los partidarios de Netanyahu en Ghajar no son tímidos en expresar su opinión sobre el ex primer ministro.

¨Me gusta, porque los precios estaban bajos cuando estaba en el poder¨, dijo Naif, un ingeniero en una fábrica de plástico. ¨Hizo la paz con Dubai, hizo la paz con otros países. Es un buen líder¨.

  1. estuvo de acuerdo. ¨Netanyahu es el más calificado para primer ministro. Es fuerte, es un hombre de seguridad, es sabio. Creó buenas relaciones con muchos países. Los otros no tienen experiencia¨.

Pero se sienten dejados afuera por todos los partidos políticos de Israel.

¨A nadie le importa Ghajar, sólo durante las elecciones¨, dijo M. ¨Quiero que los partidos vengan al pueblo, e inviertan en el pueblo, y que comprendan al pueblo, y que lidien con los problemas del pueblo¨.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Times of Israel