Octubre 27 de 2022

Investigadores israelíes dicen que los campos magnéticos proporcionan una manera segura para fechar los eventos bíblicos

Por: Amanda Borschel-Dan

Dr. Yoav Vaknin.

Equipo descubre que de las capas de destrucción histórica surge una nueva esperanza de datación cronológica precisa, además de una comprensión más profunda de una poderosa fuerza cósmica.

Un equipo interdisciplinario de científicos y arqueólogos israelíes pueden estar un paso más cerca de ¨probar¨ la veracidad histórica de la Biblia.

A través de la datación arqueomagnética, los arqueólogos ahora pueden combinar la santísima trinidad de la arqueología bíblica moderna -el relato del texto bíblico, las fuentes históricas extrabíblicas y los artefactos excavados científicamente ´-para hacer una datación precisa de las capas de destrucción de conquistas militares descritas en la Biblia.

El método utiliza capas de excavación que ya han sido fechadas de manera confiable para crear anclajes de referencia para los datos arqueomagnéticos, que pueden entonces ser aplicados a otros lugares que hasta ahora había sido imposible fecharlos con confianza. Entre más anclajes sean creados, dicen los investigadores, más finamente calibrado llegará a ser el método de datación.

¨Todo encajaba perfectamente -mejor de lo que podría haber imaginado nunca -probando realmente el poder de este método¨, dijo el estudiante de grado de la Universidad de Tel Aviv, Yoav Vaknin, el autor principal de un estudio que probó el método en 20 capas de excavación, algunas de las cuales no pudieron ser fechadas previamente con seguridad. El artículo, titulado ¨Reconstrucción de las campañas militares bíblicas usando la datación de campo geomagnético¨, fue publicado el martes en la revista científica de fuente abierta Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS por sus siglas en inglés).

El campo magnético es un escudo invisible en cambio constante derivado del material magnético en el núcleo de la tierra, que los científicos creen que puede tener una clave para la creación y continuación de la vida como la conocemos.

El estudiante de PhD de la Universidad de Tel Aviv, Yoav Vaknin, toma medidas de un piso que colapsó durante la destrucción de Jerusalem en el 586 Antes de la Era Común por parte de los babilonios en las excavaciones de la Ciudad del Parque de David de Jerusalem.

Los hallazgos arqueológicos como tiestos de cerámica, ladrillos, tejas y hornos registran el campo magnético de la Tierra a medida que se queman a altas temperaturas, causando que sus minerales magnéticos se vuelven a magnetizar en la dirección y magnitud del campo cuando son calentados. Estos datos son similares a una huella digital y es única para la fecha que fue registrada.

Las capas de destrucción de las conquistas militares bíblicas proporcionan copiosos materiales de las campañas de tala y quema.

La destrucción babilónica en el 586 Antes de la Era Común de la antigua Jerusalem, atestiguada en fuentes bíblicas y extrabíblicas, le dio a Vaknin la manera perfecta de empezar a calibrar la nueva herramienta de datación. En el 2020, Vatkin publicó un artículo que apuntalaba los datos arqueomagnéticos de este evento anclaje.

Hay varias otras conquistas militares que salpican la Biblia, que también están confirmadas en fuentes extrabíblicas, que crean más anclajes en el tiempo. Por ejemplo, la Biblia afirma en 2 Reyes 12:18 que Gat de los filisteos fue destruido por Hazael, rey de Aram-Damasco.

Ubicada en las estribaciones de Judea, Gat está siendo excavada bajo el proyecto Arqueológico Tell es-Safi/Gath, de casi tres décadas de duración, liderado por el profesor de la Universidad Bar Ilan, Aren Maeir.

Gat, le dijo Maeir a The Times of Israel en un correo electrónico, ¨fue uno de los sitios que tenían una destrucción bien fechada (la destrucción de Hazel, aproximadamente 830 Antes de la Era Común) y podía ser usado para basar este [método de datación] en relación con otras destrucciones conocidas (como Senaquerib en Laquis, 701 Antes de la Era Común) y compararlos con aquellos cuya datación no era clara¨.

La datación por radiocarbono, que es generalmente confiable, es menos útil para gran parte de la narración bíblica debido a un problema de calibración que cubre aproximadamente del 800-400 Antes de la Era Común, conocida como la meseta de Hallstat. La técnica de datación arqueomagnética, usada por científicos de la Tierra para reconstruir el campo magnético histórico del globo, podría compensar por ese déficit y eventualmente servir como una herramienta de datación normativa y complementaría toda caja de herramientas de un arqueólogo bíblico.

Piedras de barro quemado.

¨Esta investigación demuestra cómo una curva de arqueointensidad construida a partir de un denso conjunto de datos arqueomagnéticos, en el que la cronología se basa en el radiocarbono (para períodos anteriores al siglo VIII Antes de la Era Común) puede ser usada como una poderosa herramienta cronológica. Esto es especialmente útil durante la Meseta Hallstat (aproximadamente 800-400 Antes de la Era Común), un período en que la resolución de datación por radiocarbono es limitada¨, dice el artículo de Vaknin.

En el artículo actual, los científicos reconstruyeron la dirección y/o intensidad del campo magnético de la Tierra registrado en 20 capas de destrucción quemada que fueron expuestas en 17 sitios arqueológicos y en dos conjuntos de cerámica. El estudio incluyó el análisis de 1,186 especímenes de 144 muestras y probó la dirección e intensidad magnética.

¨Este es el primer artículo donde tenemos una base datos lo suficientemente grande para decir que podemos realmente hacer datación arqueomagnética que es confiable¨, dijo Vaknin. ¨Y los resultados fueron asombrosos.

El arqueólogo Aren Maeir (izquierda) supervisa la capa de destrucción del 830 Antes de la Era Común en el Proyecto Arqueológico Tel Tzafit/Gat.

Vaknin le dijo a The Times of Israel que unas pocas cosas lo sorprendieron mientras estaba llevando a cabo la investigación.

¨Uno es el acuerdo entre los sitios que presumiblemente fueron destruidos en un momento determinado -tanto la dirección [magnética] como la intensidad. El mejor ejemplo es la destrucción atribuida a Hazael en aproximadamente el 830 Antes de la Era Común. Logramos un acuerdo perfecto entre los cuatro sitios en intensidad, y en la mayoría de ellos, también tuvimos resultados en la dirección¨, dijo. Los sitios incluyeron Gat, Tel Rehov Estrato IV, Horvat Tevet Nivel V, Tel Zayit Nivel XII.

En otro lugar, Tel Beth She´an, se puso fin a una discusión de décadas de duración sobre cuándo ocurrió la destrucción a través de la nueva herramienta de datación.

¨La datación fue abierta. No había datos claros, pero dentro de un rango de edad, la probabilidad más alta de acuerdo con el excavador Ami Mazar, que también es un coautor, es probablemente más tarde, alrededor del 830 Antes de la Era Común -también, como Hazael. Nuestros resultados mostraron claramente que [la destrucción] no puede ser por Hazael y que debe ser más temprana, incluso mucho más temprana. Así que esa fue una sorpresa muy interesante¨, dijo.

Encontrar que Beth She´an fue destruida probablemente 70-100 años antes de lo que pensaba previamente, sitúa la caída de la ciudad en el momento de la campaña militar de el faraón egipcio Shoshenq, creen los investigadores. Según un comunicado de prensa de la TAU, esta campaña de Tierra Santa es descrita en la Biblia y en una inscripción sobre un muro del Templo de Amun en Karnak, Egipto, que menciona Beth-Shean como una de sus conquistas.

Ladrillos de barro quemados.

Las tuercas y pernos

El campo magnético sirve como el escudo de la Tierra de la radiación cósmica y partículas cargadas del sol. El norte magnético es usado como una herramienta de navegación por el hombre -piensen en las brújulas -y por muchas aves y mamíferos marinos que están en sintonía natural. Cambia con el tiempo y cada era tiene su propia señal o ¨huella digital¨ de intensidad y dirección.

La misma señal encontrada en otra locación en el Levante es casi con certeza de la misma fecha, permitiendo a los arqueólogos usarla como una herramienta para fechar de forma segura, por ejemplo, la caída en cascada del reino de Judea, que se extendió por varias décadas.

Mapa de las capas de destrucción estudiadas y las diferentes campañas militares.

¨El campo magnético es invisible, pero desempeña un papel crítico en la vida de nuestro planeta. Sin el campo magnético, nada en la Tierra sería como es -quizás la vida hubiera evolucionado sin él¨, le dijo a The Times of Israel el profesor de la Universidad Hebrea, Ron Shaar, un coautor del estudio, mientras discutía la investigación anterior al 586 Antes de la Era Común.

¨El campo magnético es generado por el caos eléctrico y las corrientes fluidas en el centro de la Tierra. Nosotros los geofísicos estamos tratando de comprender cómo cambia con el tiempo, porque está en constante cambio, y estamos tratando de comprender por qué, y qué mecanismos son los que impulsan los cambios¨, dijo Shaar.

Según Vaknin, para realizar la datación arqueomagnética, los científicos miden muestras de elementos quemados o artefactos como adobes o cerámicas quemados para la intensidad y dirección magnéticas.

Entre más se realice la técnica en los sitios arqueológicos que pueden servir como ¨fechas de anclaje¨-fechas que tienen una alta certidumbre de historicidad, como la destrucción de Jerusalem en Tisha B´Av en el 586 Antes de la Era Común -más pueden los investigadores comparar los resultados y construir tablas de datación completas -así como modelos en computadora de uno de los temas más enigmáticos en física, el campo magnético.

https://www.youtube.com/watch?v=DYdDCAMhXyM

Vaknin explicó que el campo magnético no es el mismo en todo el mundo y aunque hay aspectos que son globales, hay también anomalías. Su trabajo y el de la veintena de investigadores que trabajaron en este artículo está concentrado en el Levante. Sus resultados, dijo, formaron una curva estadística que él llama Curva Levantina Arqueomagnética o ¨LAC¨, que abarca un radio de 1,000 a 1,500 kilómetros (600-9-millas) incluyendo el sur de Turquía, el norte de Egipto, Tierra Santa, Siria y más allá.

Los artefactos como la cerámica del Levante se pueden probar y se les puede dar un rango de fechas probables. Desafortunadamente, dijo Vaknin, la intensidad del campo magnético no cambia de modo líneal, sino que tiene picos y caídas a lo largo de los años. En el caso de la cerámica, la tipología reduce el rango a un siglo determinado y luego, basándose en las huellas digitales del artefacto, él puede comparar la señal magnética con los puntos de datos que ya están en la curva y probablemente pueda proporcionar una fecha dentro de unas pocas décadas.

¨La nueva herramienta de datación es única porque está basada en los datos geomagnéticos de los lugares cuyas fechas de destrucción exactas son conocidas por fuentes históricas¨, dijo el profesor de la Universidad de Tel Aviv, Oded Lipschits, en un comunicado de prensa. ¨Al combinar información histórica precisa con la investigación arqueológica avanzada y completa, pudimos basar el método magnético en cronología anclada que era confiable¨.

Vaknin llevó a cabo sus experimentos paleomagnéticos bajo la dirección de Shaar en el laboratorio paleomagnético protegido magnéticamente en el Instituto de Ciencias de la Tierra localizado en el Campus Givat Ram de la Universidad Hebrea de Jerusalem.

El estudiante de PhD en la Universidad de Tel Aviv toma medidas de un piso que colapsó durante la destrucción de Jerusalem en el 586 AEC por los babilonios en excavaciones en el parque Ciudad de David en Jerusalem.

Aunque las motivaciones del arqueólogo y el científico de la Tierra pueden ser diferentes, ambos esperan aumentar las pruebas y continuar llenando la computadora de modelos de curvas de los campos magnéticos de la Tierra.

¨¡Estamos sentados en Israel sobre  una mina de oro! Es increíble¨, dijo Shaar. ¨Tenemos acceso inmediato a un número infinito de artefactos que podemos medir y fechar y comprender el campo en el pasado¨.

Felizmente, no se necesita una mina de oro para financiar las pruebas. ¨Respecto al precio, no es demasiado costoso. El muestreo es muy simple. Una vez que tienes las muestras, trabajas con ellas en el laboratorio. El laboratorio es muy especial y único. Sólo hay un laboratorio así en Israel. Pero una vez que tienes el laboratorio, analizar las muestras no es demasiado costoso¨, dijo Vaknin.

¨Realmente espero y creo que se va a convertir en parte de la caja de herramientas de los arqueólogos aquí en Israel, y en general, en el mundo¨, dijo Vaknin. ¨Entre más datos tengamos, más preciso y confiable es este método de datación, y creo que ya estamos ahí ahora¨.

La pared de barro quemado de Tel Batash (la Timnah bíblica) con marcas de la orientación del campo.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Times of Israel