Octubre 12 de 2022

Lección de Sucot: Transformar lo material en espiritual

La Fiesta de Sucot nos permite retirarnos un poco para apreciar las posesiones materiales que Dios nos ha dado y comprender cómo usarlas para fines espirituales.

Por: Rabino Ari Enkin, Director Rabínico, United with Israel

Sucot en espacios naturales. (Foto: hazon.org)

Como hemos discutido antes en esta columna, cada uno de los tres Festivales – Pesaj (Pascua), Shavuot (Pentecostés) y Sucot (Tabernáculos) – corresponden a los tres patriarcas, Abraham, Isaac y Jacob.

La Pascua corresponde a Abraham en reconocimiento del hecho de que fue visitado por tres ángeles en la Pascua. Él alimentó a los ángeles con matzot (pan sin levadura). Shavuot corresponde a Isaac, para recordar el shofar (cuerno de carnero) que se tocó cuando se entregó la Torá en el Monte Sinaí en ese primer Shavuot.

Se nos dice que el shofar fue hecho con el carnero que se sacrificó en lugar de Isaac, episodio conocido como Akeida. Sucot corresponde a Jacob basado en el versículo que dice que cuando Jacob regresó a la tierra de Israel, “él se edificó una casa, y para su ganado hizo sucot (chozas)”.

Todos los comentaristas lidian con la conexión aparentemente débil entre Jacob y la festividad de Sucot. ¿Qué tiene de especial el hecho de que Jacob construyó chozas para su ganado para que la festividad se asociara permanentemente con él?

Entre las muchas respuestas dadas está que la conexión entre Jacob y Sucot se origina en el enfrentamiento que tuvo el patriarca Jacob con un hombre misterioso o, según algunos relatos, un ángel que le había tendido una emboscada cuando estaba solo.

¿Por qué Jacob estaba solo? ¿Dónde estaba su familia?

La riqueza material puede conducir a la espiritualidad

La Torá nos dice que Jacob había olvidado algunas “jarras” al otro lado del río y regresó a buscarlas. Parece extraño que Jacob dejara a su familia y fuera a buscar estas jarras, cuyo valor era mínimo.

El Talmud enseña que vemos desde aquí que una persona verdaderamente justa es aquella que valora incluso sus posesiones materiales.

¿Por qué es esto? ¿Por qué los justos – aquellos que aparentemente se enfocan en lo espiritual más que en lo material – se preocupan tanto por sus posesiones materiales?

La respuesta es que las personas justas trabajan duro para comprar y adquirir sus posesiones materiales; evitan hasta el más mínimo indicio de robo o deshonestidad.

Los justos realmente se dan cuenta y aprecian que es Dios quien les da todas sus posesiones. Como tal, al regresar por las “jarras pequeñas”, Jacob se dio cuenta de que estaba regresando por los regalos que Dios le había dado. ¿Quién no haría el esfuerzo de recuperar tales regalos? Como tal, Jacob hizo un esfuerzo adicional para recuperar sus posesiones, incluso en el peligro de la oscuridad.

Vemos desde aquí que la riqueza material y la posesión pueden ser un conducto para la piedad y la espiritualidad. Alguien que ve la riqueza y las posesiones mundanas como un fin en sí mismo no se preocuparía por las «pequeñas jarras» y simplemente conseguiría algunas nuevas. Sin embargo, una persona justa como Jacob entiende que todo lo que una persona tiene es porque Dios quiere que lo tenga.

Quizás esto arroje luz sobre la conexión entre Jacob y la festividad de Sucot. Jacob construyó sucot para su ganado (posesiones materiales). En la festividad de Sucot, dejamos nuestros hogares para morar en chozas temporales. La sucá (cabaña) nos enseña que la vida es transitoria y frágil.

Nos recuerda que todas nuestras posesiones materiales son solo un medio para servir a Dios. Nuestras casas deben estar llenas de invitados, nuestro dinero compartido con los pobres y nuestros carros para ayudar a otros con actos de bondad. Sucot nos permite retirarnos un poco para apreciar las posesiones materiales que Dios nos dio y volver a comprometernos a usarlas para fines espirituales.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: United with Israel