Octubre 7 de 2022

El acuerdo marítimo de Lapid: ¿Rendirse ante Líbano o confrontar la realidad? – Opinión

Por: Yaakov Katz

Barcos de la Armada israelí patrullan las aguas del Mediterráneo frente al cruce de Israel en Rosh Hanikra, conocido en Líbano como Ras al- Naqura, un área fronteriza entre los dos países, esta semana.

El acuerdo de la frontera marítima de Israel no es una rendición, sino, mas bien, un intento de pragmatismo que, lamentablemente, se ve empañado por continuas elecciones.

Es asombroso lo que las elecciones pueden hacer a un país. Nada está fuera de los límites en la batalla por el poder político. Nada.

El acuerdo anunciado esta semana para intentar resolver la disputa por la frontera marítima entre Israel y Líbano es un buen ejemplo. Hace unas pocas semanas, el jefe de la oposición, Benjamin Netanyahu, publicó un vídeo acusando al primer ministro, Yair Lapid, de ceder ante las amenazas del líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah.

Que el vídeo saliera en medio de intensas negociaciones no significó nada. Que las FDI estuvieran abiertamente alarmadas de que Hezbollah atacaría a Israel también fue insignificante. Hubo una oportunidad de atacar a Lapid y al gobierno y Netanayahu la tomó.

Mantuvo su ataque en línea el domingo cuando -al saber que el acuerdo era inminente -dijo que Lapid había ¨sucumbido vergonzosamente ante las amenazas de Nasrallah¨ y está entregando ¨territorio soberano israelí a Hezbollah¨. Dicho trato, concluyó, no sería vinculante para un futuro gobierno que espera establecer después de las elecciones del 1 de noviembre.

Concesiones, rendirse, no vinculante. Nuevamente, todo es permitido en una batalla por la supervivencia política.

Netanyahu aprovecha cada oportunidad para atacar al gobierno

Si fuera la única vez que esto sucedió, podría ser de alguna manera tolerable. Desafortunadamente, no lo es.

Otro ejemplo reciente se produjo hace sólo dos semanas, cuando Lapid habló en las Naciones Unidas y públicamente anunció el apoyo a la solución de dos-estados para el conflicto israelí-palestino.

¿Alguien se sorprendió del anuncio de Lapid? Si usted ha seguido la política israelí durante los últimos diez años, ¿cómo podría sorprenderse? Lapid ha hablado consistentemente sobre la necesidad de separarse de los palestinos bajo una solución de dos-estados desde que entró en la política en el 2012.

El primer ministro de Israel, Yair Lapid, se dirige a la 77ma sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONU en la Ciudad de New York, 22 de septiembre del 2022.

Sin embargo, Netanyahu salió con todas las armas llameantes. ¨No lo dejaremos establecer un estado Hamas en la frontera de Kfar Saba, Petah Tikva y Netanya¨, declaró vehementemente Netanyahu.

Que Netanyahu expresara públicamente apoyo a un estado palestino hace sólo dos años durante el lanzamiento del plan de paz de Trump no significó nada. Que hablar en la ONU cuatro años antes diciendo exactamente lo que Lapid había dicho desde el mismo podio, también fue insignificante.

¿Ve el patrón? Cualquier cosa que el gobierno hace es débil, es una concesión o está destinada al establecimiento de un estado terrorista.

Es especialmente interesante cuando se considera, que viene de una persona que hace 11 años este mes, liberó a 1,000 terroristas -algunos con sangre en sus manos -a cambio de un solo soldado israelí.

Muchos de esos terroristas volvieron a sus viejas formas de tratar de matar judíos. Hasta el año pasado, más de 200 se habían involucrado nuevamente en la actividad terrorista en contra de Israel y casi 100 fueron capturados y devueltos a prisiones en Israel.

El más prominente de aquellos liberados bajo el acuerdo fue Yahya Sinwar, el comandante de Hamas en la Franja de Gaza y uno de los líderes de la lucha de los terroristas en contra de Israel actualmente.

¿Fue eso una concesión? ¿La liberación de Sinwar y tantos otros no contribuyó a la creación de un ¨estado de Hamas¨ en Gaza?

Lo mismo podría preguntarse sobre las tres rondas de prisioneros que Netanyahu liberó en el 2013 como parte de un esfuerzo para revivir las conversaciones de paz con la Autoridad Palestina. Hace nueve años, este mes, que se produjo la decisión de liberar a 26 de los más de 100 prisioneros que el gobierno de Netanyahu decidió liberar de la cárcel en el momento, como un acto de buena voluntad para Mahmoud Abbas.

Y ¿qué hay de las maletas llenas de dinero qatari que Netanyahu acordó transferir regularmente de Israel a Gaza? ¿No fue eso una extorsión pagada a Hamas para tratar y comprar algo de calma? ¿Fue eso parte de un acuerdo económico? ¿Israel recibió algo a cambio? ¿O fue una concesión que mostró debilidad en lugar de fuerza?

Netanyahu sabe que Lapid está manejando una realidad complicada

De ninguna manera, contestaría mucha gente. ¿La razón? Porque esas fueron movidas hechas por Netanyahu. No pueden ser señales de debilidad o concesiones. Son medidas pragmáticas dictadas por una realidad, presión o más.

Cuando alguien más hace cualquier cosa similar a esto, esos actos son manifestaciones de debilidad y son concesiones. Cualquiera que maneja una realidad complicada que demande pagar un precio siempre es débil. A menos, por supuesto, que su nombre sea Netanyahu.

Por supuesto, esto no significa que no haya preguntas sobre el acuerdo de la frontera marítima con Líbano. Sigue, por ejemplo, sin estar claro por qué Israel fue de negociaciones que estaban supuestas a mantener algún porcentaje del disputado ¨triángulo de agua¨ en manos israelíes, a cero. Algo cambió en las conversaciones y mientras los funcionarios diplomáticos explican que nunca hubo un acuerdo posible bajo los términos que los ex funcionarios de Trump afirmaban, el público necesitará más explicaciones detalladas.

El barco de perforación, Energean, con sede en Londres, comienza a perforar en el campo de gas natural Karish en la costa de Israel en el Mediterráneo del este, 9 de mayo del 2022.

El acuerdo Israel-Líbano beneficia a todos

Sin embargo, lo que sí necesita cambiar, es la manera como se está viendo el acuerdo. No es un acuerdo económico, sino, más bien, uno que tiene mucho más que ver con diplomacia y seguridad. Igual que Israel permitió la transferencia de decenas de millones de dólares a Hamas para ganar un poco de calma, Israel está haciendo algo similar con Líbano.

Pero hay dos diferencias marcadas e importantes. La primera, es que el dinero que será hecho por Líbano, irá a Líbano. No irá a un grupo terrorista, como las bolsas de dinero que Netanyahu permitió que se entregara a Hamas.

Y ayudar a reforzar el Líbano está en los intereses de Israel. Un Líbano que es confiado y fuerte con gas y dinero no sólo crea una mayor estabilidad en el norte, también debilita a Hezbollah, ya que el dinero irá al estado y luego, con suerte, a la gente.

La segunda diferencia es que, Israel ha creado una ecuación de disuasión. La colocación de plataformas de producción en el lado israelí (Karish) y en el lado libanés (Kana) significa que, si Israel es atacado, Líbano tendrá también un activo que perder.

¿Esto lo hace un buen acuerdo para Israel?

Primero, veamos si realmente habrá un acuerdo. Basado en informes del jueves, Líbano está aumentando sus demandas e Israel ha dejado claro que no cederá.

Pero una cosa es cierta -esto no es una rendición. Es un intento de pragmatismo que está, lamentablemente -como tantas otras cosas en este país -manchado por las continuas elecciones.

***

El final de Yom Kippur siempre es especial. Después de 25 horas de oración y ayuno, se realiza la recitación final de Avinu Malkeinu y el toque del shofar. Pero, lo que viene a continuación, ha sido extraño para mí durante casi 30 años, desde que me mudé a Jerusalem cuando era un adolescente.

Es la canción que casi todos los servicios rompen a cantar -L´shana Haba´a B´yerushalaim Ha´Bnuya -El próximo año en Jerusalem reconstruida.

Es extraño cantar eso porque cuando miro a través de la ventana de mi oficina en la calle Yaffo, veo a Jerusalem que está construida y la construcción continúa a un ritmo vertiginoso. Hay incontables grúas ahora erigiendo edificios de gran altura, se están colocando líneas de tren y excavando túneles. Yerushalaim shel Mata y Yerushalaim shel Mala -Jerusalem de abajo y Jerusalem de arriba -todo está siendo construido.

También es extraño, porque cuando camino por las calles de Jerusalem veo más sinagogas que nunca; más personas rezando que nunca; más personas aprendiendo Torah que nunca: y el simple hecho es que hay más judíos hoy en Jerusalem que nunca antes en cualquier período en toda la historia judía.

Jerusalem hoy está construida, sagrada y es un lugar donde lo moderno se combina asombrosamente con lo antiguo.

Casi 2,000 años después de la destrucción del Segundo Templo, es un milagro.

Comprendo que la canción se refiere a un anhelo romántico por una Jerusalem distinta, algo que es más un símbolo de cuando la nación judía tenía un Beit Mikdash, un templo, y vivía en un tiempo en la historia judía que queremos creer que simplemente era mejor. Pero, me temo, que esta idea de ¨mejor¨ no es real.

Podría ser que una de las razones fue por un libro que he estado leyendo últimamente -el increíble Jerusalem: La Biografía de Simon Sebag Montefiore.

Después de leer la primera sección sobre los períodos del Primer y Segundo Templo es difícil comprender qué es lo que pide esta canción. ¿De verdad queremos regresar a la Jerusalem de conflictos, corrupción y luchas internas? ¿Dónde los reyes y sacerdotes se envenenaban unos a otros, se engañaban y robaban unos a otros por aferrarse al poder? ¿Es esa la Jerusalem que anhelamos sólo porque había un templo entonces?

¿Es eso lo que queremos?

También comprendo que, para muchas personas, la canción representa una conexión a un pasado, a una tradición y a una historia cuando los judíos no podían estar en Jerusalem.

Hoy, podemos estar en Jerusalem. No hay necesidad de soñar con estar en Jerusalem el próximo año. Sin importar dónde estés en el mundo hoy, probablemente hay un vuelo de El Al partiendo a las 10 p.m. que puede traerte aquí mañana. No el próximo año – mañana.

Eso no quiere decir que todo judío debe vivir ahí. Desearía que más lo hicieran, pero comprendo completamente por qué no pueden.

¿Podemos hacerlo mejor? Por supuesto. Pero necesitamos reconocer que Jerusalem es una ciudad real. Es un lugar real, donde la gente vive, trabaja y progresa. Es un trabajo en progreso y así es como necesita ser vista.

Necesitamos una canción que anhele lo que es real -una ciudad unificada donde las personas dejen de pelear, trabajen juntas hacia objetivos comunes, donde las religiones sean respetadas y donde las personas comprendan que Jerusalem es la única capital del estado judío moderno de Israel.

Esos son objetivos alcanzables y estos son objetivos por los que vale la pena cantar.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post