Septiembre 19 de 2022

Después de dos décadas, la agunah más famosa de Estados Unidos todavía está luchando por su libertad

POR: Alison Kaplan Sommer

Lonna Ralbag. ¨Algo está realmente mal aquí. Las agunot están pidiendo ayuda a gritos -no es justo¨.

Lonna Kin (de soltera Ralbag) obtuvo una rara victoria la semana pasada cuando el Rabinato en Jefe de Israel dictaminó que a su ex esposo no se le permitiría enterrar a su padre en Israel a menos que le otorgue un get. Pero eso no significa que su batalla por la libertad ha terminado.

En el 2014, un artículo en primera plana de The New York Times destacó la terrible experiencia de Lonna Kin, cuando el hombre ultraortodoxo con el que todavía estaba casada bajo la ley judía -después de que se negó a darle un get, o documento judío de divorcio -tomó otra esposa.

The Times describió la boda en Las Vegas de Yisrael Meir Kin como una en la que estuvo rodeado de manifestantes coreando ¨¡Bígamo!¨ y ¨¡Qué vergüenza!¨

A continuación de la publicidad, Lonna Kin se convirtió en el rostro nacional de la difícil situación de la agunah -el término judío para una mujer ¨encadenada¨. Como el Times observó, su caso se convirtió en ¨un poderoso símbolo para lo que los activistas dicen que es una crisis cada vez más profunda entre los judíos ortodoxos: cientos de mujeres son retenidas como rehenes en un matrimonio religioso, en algunos casos por años, después de que los casos civiles se hayan resuelto¨.

Muchos, como Meir Kin, recibieron permiso de los rabinos para volverse a casar mientras sus esposas permanecen atrapadas.

Hace ocho años del artículo y negándosele aún un divorcio religioso 19 años después, Lonna Kin -que ahora prefiere usar su apellido de soltera -nuevamente está en las noticias, pero esta vez en Israel.

En lo que está siendo visto como un precedente histórico, el Rabinato en Jefe de Israel dictaminó la semana pasada que a Meir Kin no se le permitiría enterrar a su padre de 89 años en Israel cuando muera, si continua negándose a otorgarle a su esposa un get.

Hablando en una conferencia por Zoom desde Monsey, NY, donde vive, Ralbag -una madre de cinco -dice que está animada por el ¨milagro¨ de la decisión del Rabinato.

Aunque no garantiza que esté más cerca de recibir su divorcio religioso, dice que esto se siente como una victoria, ¨porque le muestra a la gente que el Rabinato israelí realmente se preocupa por las agunot y está creando conciencia¨.

¨Al menos, la decisión es un hito como una expresión de simpatía del organismo más importante del estado que tiene influencia sobre el problema de la agunah -el Rabinato¨, dice su abogado, Daniel Schwartz. ¨Veo esto como una declaración de apoyo y empatía, y una disposición de atreverse. Eso es un neto positivo absoluto …Muchas personas dirán que no es suficiente: todavía tenemos agunot; mi cliente todavía no tiene su get. Y tienen razón. Pero así es como funciona la ley judía -das pequeños pasos, y eventualmente, se convierten en pasos significativos¨.

La decisión de la semana pasada surgió después de un punto crítico importante en el 2019 cuando la madre de Kin murió y su cuerpo fue trasladado a Israel para el funeral y el entierro.

Kin hace mucho que ha sido sancionado oficialmente por el consejo rabínico donde vive, declarado paria por negarse a liberar a su esposa, y tiene prohibido participar en la vida comunitaria -incluso se le niega su derecho a enterrar a su madre en un cementerio judío.

Cuando el cuerpo de su madre fue trasladado a Israel, se hicieron esfuerzos para convencer al Rabinato para que aplicara las mismas sanciones en Israel, incluida una carta enérgica de los rabinos de Estados Unidos al rabino en jefe ashkenazi de Israel, David Lau.

Abogado Daniel Schwartz.

Para sorpresa de muchos, Lau se puso del lado de Ralbag y amenazó con no dejar que la madre de Kin fuera enterrada en Jerusalem sin la concesión de un get.

Poco después de que hizo esa declaración, la oficina de Lau anunció que Kin había accedido a otorgarle a Ralbag un divorcio religioso a fin de permitir el entierro, luego de una apelación de su familia ante la Corte Rabínica Suprema.

La corte finalmente aprobó el entierro después de que la familia firmó un documento en el que se comprometían a asumir la responsabilidad de garantizar que Kin otorgara el divorcio, y estuvieron de acuerdo en depositar $20,000 como garantía.

Sin embargo, apenas dos días después, luego de que su madre fue enterrada, Kin renegó del acuerdo, llamando al anuncio de Lau de que él había aceptado cualquier condición ¨noticias falsas¨. Continuaría negándole a su esposa un get.

De la corte rabínica a la Corte Suprema

Ralbag recuerda la montaña rusa emocional que experimentó en el momento -cómo, en medio de la noche, recibió una llamada telefónica diciéndole que recibiría un get y le pidieron que firmara los documentos que lo harían realidad¨.

¨Descubrí que los rabinos de todo el país habían escrito una decisión de que el entierro de la madre debía retrasarse y que se estaban llevando a cabo negociaciones. Lo que no sabía en el momento era que todo estaba sucediendo mientras su cuerpo yacía en la pista del aeropuerto en Israel. En lugar de instar a su hermano para que simplemente otorgara el get, sus hermanos en Israel dejaron a su madre anciana yaciendo ahí durante 10 horas mientras hacían un trato¨.

Hubo un corto período de tiempo mientras el entierro tenía lugar cuando creyó realmente que su divorcio era inminente. ¨Tenía entendido que sucedería; realmente pensé que esto era todo. Fue una verdadera decepción cuando fracasó¨.

Schwartz dice que después de los eventos del 2019, le propuso a Ralbag que, quizás deberían pedir preventivamente al Rabinato que tomara una decisión respecto al entierro del padre de Kin, mientras todavía estaba vivo.

¨Teníamos a los rabinos estadounidenses dictaminando que ella no debería ser enterrada en Israel; teníamos al rabino Lau tratando de aplicar ese fallo. La razón por la que no funcionó fue porque no hubo suficiente tiempo para seguir los procedimientos apropiados, porque el cuerpo de la madre estaba ya en Israel. El rabino Lau trató de hacer lo correcto, pero no tuvo tiempo para hacerlo realidad.

Loona Ralbag, segunda desde la derecha, Daniel Schwartz y su equipo legal en el Rabinato en Jefe.

¨Me pareció que, si hacíamos un procedimiento administrativo adecuado, esto podría ser una vía para darle algo de alivio a Lonna, ya que Meir tiene un padre que todavía está vivo que presumiblemente también querrá ser enterrado en Israel¨, relata Schwartz. ¨Llamé a Lonna y le pregunté si era algo en lo que le gustaría apoyarse. Lo consideró larga y difícilmente, y finalmente decidió hacerlo¨.

A nombre de Ralbag, Schwartz presentó la petición de negar los futuros derechos de entierro de Kin ante el rabinato, que refirió el asunto a una corte rabínica. La corte dictaminó a favor de la negación del entierro, y así sus abogados renovaron su petición ante el rabinato. Después de que se resistiera a tomar una decisión, Schwartz recurrió entonces a la Corte Suprema israelí, para forzar la mano del rabinato. La Corte Suprema escuchó sus argumentos y le dio al rabinato tiempo para reunirse y determinar su política.

Finalmente, decidió que negar el entierro es apropiado si una corte rabínica israelí o una corte rabínica extranjera reconocida por las reglas del rabinato dictamina que debe ser así -abriendo la puerta a negar el entierro del padre de Kin cuando llegue el momento.

Grupos feministas ortodoxos en Israel, incluido Yad La´isha, que escribió un informe amicus en el caso, aplaudieron el resultado como un paso en la dirección correcta.

¨Por un lado, es una locura que estas son las cosas que tenemos que hacer para encontrar una solución para dar a las mujeres su libertad y acabar con el fenómeno del matrimonio judío como una trampa de la que la mujer no puede salir¨, dice Shoshana Keats Jaskoll, una activista y cofundadora del grupo Chochmat Nashim.

¨Al mismo tiempo, con la situación en que estamos, estoy contenta de que llegaran a esta decisión. Aunque otros dirán que es sólo fortalecer su propio poder, algunas veces tenemos que vivir en la realidad que tenemos, incluso mientras luchamos por una nueva¨.

Un problema realmente serio

Las motivaciones precisas de Kin para continuar negándole a Ralbag un get después de tantos años no están claras. The New York Times informó en el 2014 que él había demandado $500,000 y la custodia completa de su hijo de 12 años a cambio del divorcio. Pero a medida que han pasado los años, su identidad parece cada vez más arraigada a la lucha. Tiene un canal de YouTube, que dice que está dedicado a ¨aclarar las auténticas leyes judías del divorcio. Nuestra generación ha sido testigo del ascenso de los rabinos renegados que buscan reformar estas leyes para implementar medidas coercitivas contra los hombres que no han emitido un documento de divorcio judío conocido como get¨.

En sus vídeos, llama a Ralbag una ¨agunah falsa y farsante¨, y acusa al rabino Lau de ¨propagar mentiras¨ contra él, de ser ¨corrupto¨ y de cometer un ¨crimen atroz contra mi madre¨ permitiendo que el cuerpo de su madre permaneciera sin ser enterrado ¨a fin de cumplir sus malas obras¨.

Ralbag dice que Kin ¨cree que es el rey de los negadores del get: que lo que está haciendo es correcto y todos los demás están equivocados. Supongo que es una especie de control, identidad o ego en este punto¨.

Mientras expresa su gratitud por el apoyo de su familia y amigos, Ralbag dice que ¨no es normal vivir de esta manera. Es muy doloroso y difícil. No he podido volverme a casar. Realmente no puedo tener una relación real con un hombre. Básicamente, sólo he estado cuidando de mis hijos y mi trabajo -Tengo que trabajar muy duro para mantenernos financieramente -y yo me compartimento. Es lo único saludable que se puede hacer. No me enfoco en esto todo el día¨.

Continúa: ¨Es realmente importante para mí que las personas comprendan que mi caso es sólo un ejemplo. Estoy aquí por otras agunot para mostrar al mundo que esto se ha convertido en un problema realmente serio. El hecho de que yo mantengo mi religiosidad y mi judaísmo ortodoxo es un milagro -muchas mujeres en mi situación han dejado la religión.

¨Pero verdaderamente confío en Hashem y sé que existe una razón para que esto me suceda. Realmente creo que tengo que luchar por otras…Creo que toda esta situación con las agunot es realmente complicada y voy a seguir luchando. Algo está realmente mal aquí. Las agunot están pidiendo ayuda a gritos -no es justo. Estamos atrapadas. Es como si estuviéramos en prisión por la única razón de que seguimos la Torah. Todo el sistema tiene que cambiar¨.

Si eso sucede, ella cree que ¨cada día de estos casi 19 años habrá valido la pena. Si puedo evitar que otras mujeres atraviesen esto, y si mi caso tenía que pasar para crear esa prevención, entonces habrá valido la pena cada minuto y lo haría otra vez, sin importar cómo he sufrido¨.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: Haaretz