Septiembre 15 de 2022

¿Qué pasa con el antisemitismo en nuestras escuelas secundarias?

POR: Adam Milstein

¿Qué pasa con el antisemitismo en nuestras escuelas secundarias?

El antisemitismo en las escuelas secundarias es singularmente peligroso ya que los adolescentes son particularmente impresionables y son afectados profundamente por la dinámica social de sus compañeros y por la autoridad de sus profesores.

En años recientes, mientras la comunidad judía se ha centrado intensamente en el antisemitismo en los campus universitarios, hemos pasado por alto en gran medida otro creciente peligro. Los profesores y administradores activistas han inyectado cada vez más el antisemitismo en las escuelas secundarias públicas y privadas estadounidenses a través de departamentos y políticas ampliados y la promoción de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) y mediante la promoción de planes de estudio radicales impregnados en la Teoría Crítica de la Raza (CRT por sus siglas en inglés), tales como el Currículo Modelo de Estudios Étnicos Liberados (LESMC por sus siglas en inglés). A través de esta ideología, los judíos estadounidenses son implícita y, algunas veces, explícitamente retratados como opresores blancos privilegiados. Por extensión, el Estado Judío, Israel, es descrito como un estado étnico opresivo involucrado en el apartheid, el colonialismo y la limpieza étnica.

Estamos comenzando a ver las consecuencias de esta campaña. Los estudiantes de secundaria, tanto en las escuelas públicas como privadas en toda la nación, están involucrados en la intimidación y el acoso antisemita contra sus compañeros judíos. Amplificado a través de las redes sociales y grupos de chat, el fenómeno ha llegado a ser cada vez más frecuente en las secundarias. El antisemitismo también asoma la cabeza en los deportes de las escuelas secundarias y hay un aumento en los grafitis antisemitas, como esvásticas. La violencia física arraigada en el antisemitismo se ha vuelto cada vez más común en Estados Unidos y en todo el mundo, desde Los Angeles hasta Atlanta, Palm Beach, New York, e incluso Australia.

El mes pasado, una investigación federal encontró que durante los años escolares 2018 y 2019, un distrito escolar de Tyrene con sede en Tempe, Arizona, violó los derechos civiles de una estudiante de secundaria cuando fue forzada a soportar repetido acoso antisemita en clase. Nueve estudiantes la acosaron y la llamaron con nombres antisemitas, además de hacer frecuentes bromas sobre el Holocausto.

La mayoría de los ataques antisemitas contra los estudiantes judíos no se denuncian y, si en años recientes estamos empezando a descubrir incidentes antisemitas en las escuelas secundarias que tuvieron lugar hace varios años, uno sólo puede imaginar cuán serio es este fenómeno hoy en día.

El antisemitismo en las escuelas secundarias es singularmente peligroso. Los adolescentes son particularmente impresionables y son afectados profundamente por la dinámica social de sus compañeros y por la autoridad de sus profesores y administradores de la escuela. Este ambiente coloca a los estudiantes judíos en el aula en una posición terriblemente vulnerable. Para encajar socialmente, a menudo se ven obligados a adoptar y defender ideas enraizadas en el CRT. Es difícil para ellos combatir las ideas de moda del día y hablar en contra de los compañeros que las promueven, aun cuando estas ideas promueven patrañas antisemitas. En comparación a la universidad, hay todavía menos espacio para desafiar a la autoridad en las escuelas secundarias.

Los padres de los estudiantes, incluso en prestigiosas escuelas privadas, a menudo dudan y temen hablar en contra de las autoridades de la escuela. Cuando el padre judío, Jerome Eisenberg, cuestionó a la Escuela Brentwood de élite en Los Ángeles por celebrar reuniones segregadas racialmente y alentar a los estudiantes a tratar a los judíos como ¨opresores¨, la administración de la escuela simplemente expulsó a su hija de 8vo grado impidiéndole regresar el siguiente año escolar.

Estas tendencias en los campus de las escuelas secundarias son exacerbadas por lo que los adolescentes encuentran en las redes sociales, el lugar donde los adolescentes obtienen sus noticias, que se ha convertido en un pozo negro para el antisemitismo. Desafortunadamente, en años recientes, todas las principales plataformas de redes sociales como TikTok, YouTube, Facebook, Instragram o Snapchat permiten, e incluso, promueven el contenido antisemita a través de sus algoritmos.

Tampoco olvidemos que no todos los niños que asisten a la escuela secundaria van a la universidad. Alrededor de un tercio de todos los adolescentes estadounidenses no siguen una educación superior. Como resultado, lo que está en juego es aún mayor ya que, esencialmente, todos los adolescentes asisten a la secundaria. Si a nuestra juventud se les está inculcando ideologías antisemitas desde una edad temprana, esto se trasmitirá no sólo a las universidades, sino también a la sociedad. Esto crea el entorno perfecto para que el antisemitismo se propague como un incendio forestal y se convierta en una corriente principal en Estados Unidos.

Muchos niños y padres judíos (incluso cuando tienen recursos para defenderse) no están dispuestos a denunciar o tomar medidas contra el antisemitismo por temor a la retaliación hacia ellos mismos o hacia sus hijos.

¿Hay algo que podamos hacer?

Primero y principalmente, necesitamos inspirar a la siguiente generación para ser judíos orgullosos y nutrir en ellos una profunda conexión con el Estado de Israel para que cualquier adoctrinamiento que encuentren en las escuelas secundarias no tengan peso.

Segundo, debemos abordar activamente el peligro del DEI y el CRT en nuestras escuelas, que a menudo están empacados como Estudios Étnicos. Debemos evitar la aprobación de leyes que hacen obligatorio el currículo de Estudios Étnicos a nivel estatal en todo el país y trabajar para asegurar que los distritos escolares individuales no adopten un plan de estudio arraigado en el odio.

Tercero, los estudiantes judíos deben ser educados sobre sus derechos civiles como lo establece la Constitución de Estados Unidos. Nuestros hijos deben ser empoderados con la capacidad de identificar, denunciar, y documentar los ataques e incidentes antisemitas, con abogados listos para tomar medidas si es necesario para defender sus derechos. Los profesores y administradores deben también ser educados y ser hechos responsables. Un recurso digno de mención a su disposición es ¨Abordando el Antisemitismo en las Escuelas: Plan de Estudio de Formación para Profesores de Educación Secundaria¨, una publicación conjunta de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y la UNESCO.

Cuarto, debemos atacar a aquellos que agreden a nuestros estudiantes de secundaria con ideas antisemitas exponiendo su agenda y haciéndolos responsables en el tribunal de justicia y en el tribunal de la opinión pública. Necesitamos empoderar tanto a los adolescentes como a sus padres para denunciar y enfrentarse al odio contra los judíos.

Para los judíos estadounidenses, la educación es fundamental. Nuestros hijos tienen derecho y merecen educación de alta calidad libre de malicia, discriminación y antisemitismo. Ya es hora de que hagamos de la protección de nuestros jóvenes una prioridad mucho más alta.

Este editorial de opinión se publica en sociedad con una coalición de organizaciones que luchan contra el antisemitismo en todo el mundo. Lea los artículos previos de Noam Koren.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Jerusaelm Post