Septiembre 12 del 2022

Más de 120 países, pero nunca Israel: El boicot no oficial de la reina Isabel II

POR: Ofer Aderet

La reina Isabel asiste a una ceremonia en el Castillo de Windsor, en junio del 2021.

En sus 70 años de reinado, la reina Isabel II recorrió el mundo, pero deliberadamente se saltó a Israel. En 1948, durante una visita a Jordania, encontró los asentamientos ´deprimentes´ y a los aviones de la Fuerza Aérea atemorizantes.

En 1986, Margaret Thatcher se convirtió en la primera líder británica en visitar Israel. El periodista David Landau, más tarde editor en jefe de Haaretz, se atrevió a preguntarle cuándo vendría de visita la reina. ¨Pero yo estoy aquí¨, respondió la Dama de Hierro. En el 2014, no mucho antes de que falleciera, a Landau se le otorgó el OBE por sus contribuciones a las relaciones israelíes-británicas. No le preguntó directamente a la reina por qué se abstenía de visitar Israel.

¨Cuando haya una paz sostenible¨, era la respuesta que balbuceaban los representantes oficiales británicos cuando se les preguntaba por qué la reina está boicoteando al Estado de Israel. Esto, por supuesto, no evitó que la reina visitara los países árabes. Ella no revirtió ese boicot a lo largo de sus 70 años en el trono, a pesar de ser la líder mundial más viajada, con más de 120 países visitados y alrededor de un millón de millas recorridas en sus giras. ¨¿Hay algún otro estado miembro de la Naciones Unidas que la realeza británica haya despreciado de manera tan consistente y asiduamente?¨ se preguntaba Landau.

Cognoscenti explicaría que es el Servicio de Relaciones Exteriores británico el que decide tales cosas, y que lo hace por un supuesto despecho. Esto, entre otras razones, como la ¨venganza¨ por la violenta resistencia israelí al mandato británico, y haber establecido un estado sobre sus ruinas. Otros decían que los británicos tenían miedo de antagonizar al mundo árabe, y que esa es la razón por la que la reina no mostrará su cara aquí.

Pero si ella realmente hubiera querido, la reina habría podido haber venido de visita. ¨La triste, pero ineludible conclusión, por lo tanto, es que ella misma es parte de esta desagradable y mezquina intriga británica para negarle a Israel ese irritante vestigio de legitimación que está en su poder otorgar o retener: una visita real¨, escribió Landau en Haaretz hace más de una década, en un artículo donde instó a la monarca a ¨desechar estas inhibiciones agrias y poner fin a este boicot¨.

Algunos miembros de la realeza británica visitaron Israel a lo largo de los años, pero el Palacio de Buckingham siempre hizo todo lo posible para dejar claro que la visita no era ni real ni oficial. Así fue en 1994, cuando el príncipe Felipe vino a recibir el premio Justo Entre las Naciones a nombre de su madre, quien está enterrada en Jerusalem. En 1995 Carlos, entonces Príncipe de Gales, vino para asistir al funeral de Rabin. Se produjo un cambio sólo en el 70mo aniversario de la independencia de Israel, en el 2018, cuando el príncipe Guillermo llegó para una visita, que se calificó como oficial, aunque no tuviera sentido. Dos años después, su padre Carlos, que pronto será coronado rey, estuvo de visita aquí para el Quinto Foro Mundial sobre el Holocausto, que se llevó a cabo para conmemorar los 75 años desde la liberación de Auschwitz. La reina, sin embargo, mantuvo su boicot.

No todos los israelíes querían esa visita. ¨Isabel II es la hija de Jorge VI, el rey en cuyo nombre los luchadores judíos por la libertad fueron colgados en la Tierra de Israel; El rey cuya armada bloqueó el camino de los refugiados a la Tierra de Israel, llevándolos a su muerte. La hija del verdugo no es bienvenida en Israel¨, escribió un comentarista en el sitio web de Haaretz.

Otros mencionaron oscuros episodios en el pasado de su familia, principalmente su tío, Eduardo VIII, la oveja negra de la familia, cuya lista de pecados también incluye simpatías nazis. En el 2015, el tabloide británico The Sun, publicó una película familiar de 1933 mostrando a la princesa Lilibet de 7 años, saludando al estilo nazi junto a su madre, hermana y tío. El palacio expresó decepción por la diseminación de la antigua filmación, pero se negó a explicar los antecedentes.

Los fanáticos de la reina, por otro lado, son rápidos en señalar en su ¨favor¨ que un mohel judío circuncidó a su hijo Carlos, en la mejor tradición de la familia real, derivada de un reclamo de ascendencia davídica.

Lo más cerca que estuvo de visitar Israel fue en 1984, cuando recorrió Jordania. La visita proporcionó algunas citas que son vistas como hostiles a Israel. Entre otras cosas, se informó que Su Alteza se molestó cuando aviones de combate israelíes pasaron sobre su cabeza cuando miraba hacia Judea y Samaria desde el otro lado del río. ¨Qué atemorizante¨, murmuró entonces. La esposa del rey Hussein, la reina Noor, respondió: ¨Es terrible¨. Más tarde, cuando le mostraron un mapa de Judea y Samaria con los asentamientos marcados en él, dijo: ¨Qué mapa tan deprimente¨.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: Haaretz