Agosto 25 de 2022

Perdidos durante décadas, 3 minutos de la vida antes del Holocausto se transforma en un documental de larga duración

POR: Jordan Hoffman

Personas del pueblo predominantemente judío de Nasielsk; Polonia, en 1938 como lo ve ¨Tes Minutos – Una prolongación)¨ de Bianca Stigter.

Estrenada el 19 de agosto, una nueva película, ´Tres minutos – Una prolongación´ de la cineasta holandesa Bianca Stigter, analiza en profundidad la filmación recuperada de un pueblo polaco antes de su devastación.

NEW YORK.- En 1938, David Kurtz, un judío nacido en Polonia que llegó a Estados Unidos cuando era un niño, llevó a su esposa a un ¨gran recorrido¨ de Europa. Un empresario exitoso, llevo consigo una cámara de cine nueva.

Entre paradas típicas como Paris y Roma, visitó Nasielsk, el pequeño poblado donde había crecido. Nasielsk tenía una población judía significativa (más del 40 por ciento del pueblo) y una comunidad próspera. El día que lo visitó, la gente estaba en plena fuerza, ansiosa por presumir debido a la novedad de la cámara.

Bianca Stigter, directora de ´Tres Minutos – Una Prolongación´

Kurtz grabó un poco más de tres minutos de filmación, tratando de capturar los edificios de su juventud, pero las personas -afortunadamente, en retrospectiva -seguían interponiéndose en su camino. Luego empacó y se fue a su siguiente destino. La película permaneció almacenada durante décadas, sin ser tocada.

Lo que Kurtz nunca se dio cuenta es que él capturó uno de los últimos momentos de la vibrante vida judía en esta parte del mundo. Meses después, todos los judíos de Nasielsk fueron reunidos, enviados los ghettos y, eventualmente, a los campos de exterminio. Muy pocos sobrevivieron a la guerra.

Décadas más tarde, el nieto de Kurtz, Glenn Kurtz, un autor establecido en New York, encontró la película y la hizo restaurar. (Y en buena hora. Estaba casi irreparable). La colocó en el Museo Memorial del Holocausto de Estados Unidos y, eventualmente, una mujer la vio en su sitio web y reconoció a su abuelo. Con el tiempo, algunas de los rostros que se creían perdidos en las cenizas de la historia se volvieron más claros a la vista. Glenn Kurtz escribió un libro sobre la experiencia, ¨Tres Minutos en Polonia: El Descubrimiento de un Mundo Perdido en una Filmación Familiar de 1938¨.

Un día, mientras hurgaba en Facebook, la crítica y productora cinematográfica holandesa, Bianca Stigter, conoció la historia. Su nueva película, ¨Tres Minutos – Una prolongación¨ no es exactamente una adaptación del libro de Kurtz sobre recuperar la historia perdida. Es un examen de su examen.

Con raíces en el mundo del arte (su esposo, Steve McQueen, es el director ganador del Oscar por ¨12 Years a Slave¨ y también un exitoso artista visual), Stigter ignoró el típico enfoque de las películas documentales. Aunque dura 70 minutos, 99.9% de lo que se ve en ¨Tres Minutos¨ son los tres minutos. Primero corre sin trabas, luego la vemos hacia atrás y hacia adelante, detenida, inflada, filtrada nuevamente, cortada y estirada. El audio mezcla entrevistas, fuentes primarias, y la narración escrita por Stigter -y narrada con la voz de Helena Bonham Carter -que es parte explicación, parte reflexión filosófica.

Más allá de la resonancia histórica y emocional de la historia, ¨Tres Minutos – Una Prolongación¨ es un fascinante análisis del acto de ver. La película se estrenó el 19 de agosto en New York y Los Angeles.

Tuve la buena fortuna de hacer Zoom con Stigter, quien estaba en Amsterdam. Nuestra conversación ha sido editada para tener claridad.

The Times of Israel: Llegué a esta película sabiendo muy poco, y después de unos pocos minutos me di cuenta, wow, ella realmente lo está haciendo -sólo vamos a ver los ¨tres minutos¨. Habrá una narrativa presentada en audio, pero la película es un medio visual, y esto está restringiéndola a sí misma a algunos límites estrictos. ¿Fue eso algo que sabías que harías desde el principio, o fue esto el momento ¨¡aha!¨ después de que empezaste a trabajar?

Bianca Stigter: Fue la idea con la que empecé, desde que vi la filmación por primera vez cuando estaba disponible en el sitio del Museo Memorial del Holocausto de Estados Unidos. Estaba hipnotizada por ella.

Es fantástico que tengamos tres minutos, pero se acaba antes de que te des cuenta. Así que me pregunté, ¨¿No sería grandioso mantener este pasado en nuestro presente un poco más?¨  Ese fue el punto de partida de todo el proyecto.

La esperanza es que estés viajando en el tiempo a ese lugar, pero también puede crear un memorial para las personas.

También tiene una calidad inmersiva. ¿Había otros proyectos que tenías en mente como modelo?

La primera vez que reconocí que se podía hacer algo con la película y el tiempo fue viendo el trabajo del artista británico Douglas Gordon, y su ¨24 Horas de Psicosis¨ en los años 1990. Todo lo que hizo fue proyectar la película ¨Psicosis¨ en una galería de arte, pero la ralentizó, así que tomó 24 horas ver todo. Creo que es una obra maestra.

También está la película surrealista estadounidense ¨Rose Hobart¨ [de Joseph Cornell, en 1936], donde corta una película dejando sólo las partes donde quedó esta particular actriz, Rose Hobart.

No sé cuánto fueron inspiraciones directas, pero me abrieron para pensar que puedes hacer las cosas de una manera diferente.

Niños que vivían en el pueblo predominantemente judío de Nasielsk; Polonia, en 1938 como lo ve ¨Tes Minutos – Una prolongación)¨ de Bianca Stigter.

¿Cuánto de ¨24 Horas de Psicosis¨ viste en realidad en la galería¨

Fui dos veces por tramos de 30 minutos.

Me pregunto si la galería se llenó de gente justo cuando sucede la escena de la ducha.

Es posible.

Tu película lleva al espectador a través de múltiples pasos lógicos. Y, obviamente, es una película trágica y perturbadora, ¡pero hay tramos que son divertidos! Detectar el letrero sobre la tienda, por ejemplo, casi juega como un misterio.

Cuando comenzamos con el libro de Glenn Kurtz ya estaba hecha la mayoría de la investigación. El cartel sobre la tienda dice ¨Tienda de Comestibles¨ en polaco, y sabíamos que la línea debajo daría el nombre del propietario. Pero fue muy difícil de descifrar, incluso bajo un microscopio.

Originalmente esta fue, para mí, una señal de cuánto querías comprender las cosas, pero incluso algo grabado tiene límites. Sin importar cuanto zoom hagas -¡esto es todo!

Pero cuando fuimos a Polonia, contraté a una investigadora muy buena, y le pedí que mirara unas pocas cosas.  Lo marcó, cada letra, está sombreada de esta manera, por lo que podría ser esto o aquello, y luego comparó las opciones con los registros del período.

Por suerte tuvimos al Sr. Chandler, uno de los sobrevivientes. Cuando le pregunté si nuestra suposición era el nombre, dijo, ¨Si, por supuesto¨. Esa es la suerte de los testigos, y encontrar a alguien con esta experiencia particular.

Personas del pueblo predominantemente judío de Nasielsk; Polonia, en 1938 como lo ve ¨Tes Minutos – Una prolongación)¨ de Bianca Stigter.

Sé que todo el origen del proyecto fue tropezar con esta historia en Facebook; sólo un encuentro casual. Tanto de esto son encuentros casuales, como la nieta del Sr. Chandler viendo el vídeo en línea y recocer la sonrisa de su abuelo.

Sí, reconocer a tu abuelo como un niño de 13 años es una hazaña en sí misma. Esta historia tiene tantos giros y encuentros inesperados. La filmación original en sí, encontrada en Florida, estaba bastante deteriorada. Si Glenn Kurtz hubiera esperado otro mes habría sido imposible la restauración. Todo es tan frágil.

¿Trabajar en esto te ha hecho más consciente de los encuentros casuales?

Sobre lo que sigo pensando es sobre el poder del cine y la fotografía. Te da una relación completamente distinta con la realidad que lo que algo como una pintura podría.

Ahora, por supuesto, tenemos una relación diferente con las imágenes. Ya no son raras, y es tan fácil cambiarlas -¡y falsificarlas! Aquí tenemos algo que es auténtico y sin filtros. No es propaganda, y no es artístico, tampoco. Es turístico, quizás, porque no hay ninguna conexión ya entre el hombre que filmó esto cuando era un adulto que había estado la mayor parte de su vida en Estados Unidos. Esa es también probablemente la única razón por la que todavía existe -estuvo a salvo fuera de Europa durante la guerra.

Me encantó el último segundo de la película. Ni siquiera un segundo, 2/24th de un segundo -dejas un instante de lo que sigue en el carrete de Kurtz, una imagen de lo que siguió en sus vacaciones. Es una imagen placentera, pero que me golpeó con mucha emoción. Sabemos, viendo ahora, los horrores de lo que estaba a punto de sucederles a estas personas, pero para él, sólo continuó con su vida, ajeno.

Sí, la vida continuó para él. Tomó tres minutos de filmación, luego continuó filmando algo más. Y también, mientras lo vemos [hace chasquear los dedos] nos devuelve a nuestra realidad.


Quizás esto es algo raro, pero creo que el flash es mi parte favorita de la película. Me pareció realmente conmovedor.

Tú eres el primero en mencionarlo.

Has llevado la película a los festivales, ¿cuáles han sido algunas de las reacciones inesperadas?

Todo es inesperado; esta es mi primera película. Puedes pensar que algo está bien, pero nunca sabes cómo reaccionarán los demás. Pero ha estado yendo bastante bien, y también en lugares que no esperaría, como Taiwan e Indonesia. Eso me hizo sentir bien, porque significa que se traslada a las personas que no tienen un vínculo inmediato con esta historia. Todavía resuena.

¿Cómo es la consciencia del Holocausto en Amsterdam, y en Holanda en general, en este momento?

Hay muchas buenas iniciativas, pero algunas veces un poco tarde. Sólo recientemente erigimos un monumento con los nombres para las personas judías, romaníes y sinti que fueron deportadas de Holanda y asesinadas. Tomó muchos años; fue hace solo un año que finalmente se completó. Después de la guerra, no había mucho interés en el Holocausto, pero esto ha cambiado a medida que pasaban los años.

También está un artista alemán que hace pequeñas placas de metal que puedes pedir que sean colocadas frente a una casa si una persona vivió ahí. Se ve más de esto en Amsterdam, lo cual es una hermosa manera de recordar a las personas.

Niños que vivían en el pueblo predominantemente judío de Nasielsk; Polonia, en 1938 como lo ve ¨Tes Minutos – Una prolongación)¨ de Bianca Stigter.

Eso, para mí, es el aspecto importante de mi película, El Holocausto fueron tantos millones de personas, se convirtió en una abstracción. Es demasiado grande para imaginar. Con esta película, les sucede a los individuos. A este niño que está sonriendo a la cámara. A este niño que está un poco enfurruñado. A un bebé. Da detalles a la abstracción.

¿Tienes un rostro favorito en la película? ¿Quizás uno donde no sabes el nombre?

Sí, pero no es apropiado que lo diga.

¿En qué estás trabajando a continuación?

Mientras hacía esta película, creé un libro sobre Amsterdam durante la guerra. No un libro normal, sino más bien un libro guía que va calle por calle, algunas veces casa por casa, o incluso piso por piso, y cuenta lo que sucedió ahí durante la guerra.

Anne Frank estaba escondida, por supuesto, pero había muchos más escondidos.  Así que esto explica dónde estaban, dónde fueron las redadas, en qué escuelas estaban los soldados alemanes, dónde estaban los cuarteles, dónde estaban los comedores populares durante el ¨invierno del hambre¨, todas estas cosas. Y dónde eran reunidos los cuerpos cuando ya no pudieron ser enterrados.

El libro está sólo en holandés, pero está siendo hecho una película, que estará en inglés.

Si tienes raíces en Amsterdam, esto también tocó mucho a tu propia familia.

Mi madre y su familia están en el libro -una de sus direcciones. Mi abuelo estaba ligeramente involucrado con la Resistencia, y por alguna razón los alemanes allanaron la casa y llevaron a mi abuelo a Dachau.

Suena como un proyecto increíble. Esto es algo que, como estadounidense, es raro tener una ciudad donde vives con ese tipo de historia.

En Amsterdam, los edificios son del siglo XVII. Con los canales y todo, cuando caminas aquí no piensas inmediatamente en la historia de la guerra. Pero el escenario, si quieres llamarlo así, todavía está ahí. Nada ha cambiado. Si lo conoces, es muy extraño.

Y es lo mismo en Nasielsk, y lo ves en ¨Tres Minutos¨. La sinagoga ya no está ahí, y las piedras fueron tomadas del cementerio judío, pero los edificios originales todavía están como estaban cuando el Sr. Chandler estaba ahí.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post