Julio 19 de 2022

Sobrevivientes del Holocausto conmemoran 80 años de la detención masiva en París

La capital francesa realizó una semana de eventos para conmemorar las jornadas trágicas conocidas como la Redada del Velódromo de Invierno, donde 13.000 judíos fueron detenidos en París y deportados a los campos nazis.

Familia por familia, casa por casa, la policía francesa detuvo a 13.000 personas en dos días aterradores en julio de 1942 y los envió a campos de exterminio nazis simplemente porque eran judíos. Ochenta años después, Francia honra a las víctimas e intenta mantener viva su memoria.

Para el número cada vez menor de sobrevivientes de los crímenes de guerra de Francia, las ceremonias de conmemoración del domingo son especialmente importantes. En un momento de creciente antisemitismo y discurso de extrema derecha que edulcora el papel de Francia en el Holocausto, les preocupa que las lecciones de la historia se estén olvidando.

La semana de ceremonias que marcan los 80 años del evento trágico conocido como Rafle du Vélodrome d’Hiver (La redada del velódromo de invierno), que tuvo lugar el 16 y 17 de julio de 1942, culmina el domingo con un evento encabezado por el presidente Emmanuel Macron.

Memorial de la Shoá en Drancy, suburbio de París. (AP)

 Tales redadas fueron uno de los actos más vergonzosos realizados por Francia durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los momentos más oscuros de su historia.

Durante esos dos días, la policía condujo a 13.152 personas, incluidos 4.115 niños, al velódromo cubierto de París, antes de enviarlos a los campos de exterminio nazis. Se trató de la mayor redada de este tipo en Europa occidental. Los niños fueron separados de sus familias y muy pocos sobrevivieron.

En testimonios públicos durante la semana pasada, la sobreviviente Rachel Jedinak describió que llamaron a la puerta en medio de la noche y la llevaron por las calles de París y la condujeron al velódromo, a la vera de la Torre Eiffel.

Recordó a su madre desesperada gritándole a la policía. Algunos vecinos denunciaban a los judíos, otros lloraban al verlos acorralados como ganado.

 La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, a la derecha, habla con Jacques Fredj, director del Memorial de Shoá de París, en el memorial de Drancy. (AP)

Las tías y el tío de Chantal Blaszka estaban entre los niños detenidos: Simon, de 6 años, Berthe, de 9 años, Suzanne, de 15 años. Sus nombres ahora están grabados en un monumento en el parque donde una vez estuvo el velódromo, junto con otros 4.000 niños que fueron objeto de las detenciones. Las fotos de los niños cuelgan de los troncos de los árboles, resultado de años de ardua investigación para identificar y honrar a las víctimas anónimas.

Serge Klarsfeld, un renombrado cazador de nazis cuyo padre fue deportado a Auschwitz, habló el sábado en el parque y lo calificó como un “testimonio conmovedor de los horrores vividos por las familias judías”. Destacó la urgencia de transmitir la memoria viva. “Los más jóvenes tenemos 80 años”, dijo en referencia a los hijos de los deportados en la trágica jornada.

El padre de Micheline Tinader fue uno de los 76.000 judíos deportados de Francia bajo el gobierno colaboracionista de Vichy. Cuando era niña, la propia Tinader tuvo que esconderse de los nazis.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, durante su visita al Museo del Holocausto de Jerusalem. (AP)

 Participó en una ceremonia de conmemoración esta semana en el Memorial de la Shoá, en el suburbio parisino de Drancy, y es parte de una asociación con sede en el sitio que organiza viajes educativos a Auschwitz.

Drancy tenía un centro de tránsito que era fundamental para la deportación final de los judíos franceses a los campos nazis. Unas 63.000 personas fueron detenidas durante el transcurso de la guerra.

El memorial de la Shoá en Drancy documenta activamente el Holocausto, especialmente para las generaciones más jóvenes. Este trabajo cobra especial relevancia en un momento en que las comunidades judías están cada vez más preocupadas por el aumento del antisemitismo en Europa.

El liderazgo de Francia tardó 50 años después de la Segunda Guerra Mundial en reconocer oficialmente la participación del estado en el Holocausto, cuando el entonces presidente Jacques Chirac se disculpó por el papel de las autoridades francesas en las redadas del Velódromo de Invierno.

Vagón de deportación de judíos ubicado en el Memorial de la Shoá de Drancy.
(AP)

El domingo, Macron visitó un sitio en Pithiviers, al sur de París, donde la policía envió a las familias después de la redada del velódromo, antes de enviarlas a los campos de concentración.

“La política, desde 1942 en adelante, fue organizar el asesinato de los judíos de Europa y, por lo tanto, organizar la deportación de los judíos de Francia”, dijo Jacques Fredj, director del Memorial de Shoá de Paris.

“La mayoría de las veces, las decisiones fueron tomadas por los nazis e implementadas por la administración francesa”, dijo. “Pero la coordinación era francesa. Gendarmes o policías franceses coordinaban y supervisaban”, concluyó.

 

Fuente: Ynet Español