Julio 15, 2022

Un derroche de capital político frente a los palestinos

 Opinión. La ausencia de una dirección clara y la falta de coordinación entre ministros provoca daños a las negociaciones futuras. Así, Israel gestiona el conflicto en lugar de resolverlo.

Antes de su viaje a Israel el presidente estadounidense Joe Biden recibió la noticia de que Benny Gantz, ministro de Defensa israelí, promovió una serie de medidas para “fomentar la confianza” con los palestinos que incluyen la construcción de viviendas para los palestinos del Área C de Judea y Samaria (Cisjordania).

Biden llegó a Israel con el objetivo de “alentar a ambas partes a buscar maneras de acercarse”, pero desde hace tiempo en Israel la política falla y cada ministro actúa como lo cree conveniente. Bajo los auspicios del caos político y la falta de continuidad de los gobiernos, a veces se sigue una política ordenada hacia los palestinos, y a veces ocurre todo lo contrario.

Las políticas de construcción en Cisjordania revelan el caos interno israelí.
(EPA)

Los datos muestran que Gantz es el ministro que más construcciones para viviendas palestinas aprobó en los últimos años. Según información de fuentes del sistema de seguridad, en 2016 se aprobaron apenas dos planes de este tipo, en 2017 tres, en 2010 apenas uno y en 2021, bajo el mando de Gantz, la cifra saltó a nueve. En lo que va del 2022 ya se aprobaron seis. Los colonos de los asentamientos israelíes de Judea y Samaria ya expresaron sus quejas.

Por otro lado Zeev Elkin, ministro de Vivienda, dirige una política casi opuesta. Impulsó un plan de 9 mil viviendas para israelíes en la zona del antiguo aeropuerto de Atarot, entre Jerusalem y Ramallah, un proyecto que llevaba años congelado. También promovió una licitación de 800 viviendas al oeste del asentamiento de Ariel y otras dos que sumarán 1900 viviendas a barrios de Jerusalem Este. Son planes que se pausaron durante la visita de Biden, pero se aprobarán.

Bajo los auspicios del caos político y la falta de continuidad de los gobiernos, a veces se sigue una política ordenada hacia los palestinos, y a veces ocurre todo lo contrario.

No se trata de dos ministros de diferentes partidos que integran una misma coalición, algo que no es malo en sí mismo. Sino que son dos ministros que ahora van a compartir la misma lista en las próximas elecciones, luego de la fusión anunciada entre la facción centrista Kajol Lavan y la derechista Tikva Hadashá.

Algunos dirán: “¿Cuál es el problema? Es una solución tanto para israelíes como para palestinos”. Justamente ese es el problema. Tomar medidas para “fomentar la confianza” de los palestinos sin un horizonte político al cual se busca llegar. Al construir para los palestinos a cambio de tranquilidad, Gantz no está resolviendo el conflicto, sino que simplemente lo está gestionando.

Zeev Elkin, ministro de Vivienda; y Benny Gantz, ministro de Defensa.
(Ynet)

La confianza puede ser el inicio de un proceso político. Pero también puede quebrarse ante las acciones de otro partido del mismo gobierno. Elkin hace lo mismo que Gantz, solo que al revés y por el bien de los colonos israelíes, quienes también merecen garantías de que no serán evacuados de las casas que construyeron y por las que tanto invirtieron.

Mientras Biden se esfuerza por llegar a una solución de dos estados para el conflicto israelí-palestino, la ausencia de una dirección política clara y la falta de sincronización entre las oficinas gubernamentales hace que Israel pierda capital político de cara a unas negociaciones con los palestinos que algún día llegarán.

 

Fuente: Ynet Español