Julio 8 del 2022

El refrescante baile nupcial de la parlamentaria Merav Michaeli – Análisis

POR: Herb Keinon

Una conversación entre la líder del partido Laborista, Merav Michaelli, y el líder de Judaísmo Unido de la Torah, Moshe Gafni, el 4 de octubre del 2021.

Ahí estaba Michaeli, una ardiente feminista y secular, bailando con sus tacos al ritmo de la canción ¨Tzama lecha nafshi¨ en la boda de la nieta del parlamentario Moshe Gafni.

Indudablemente, muchos en el país encontraron conmovedores los 33 segundos del vídeo que se hizo viral de la líder del partido Laborista, Merav Michaeli, bailando de la mano con la nieta del parlamentario de Judaísmo Unido de la Torah, Moshe Gafni, en la boda de esta última en Bnei Brak el domingo.

Como una cerveza compartida después de una pelea

Ahí estaba Michaeli, una ardiente feminista y secular, bailando con sus tacos al ritmo del sonido freilich de la canción ¨Tzama lecha nafshi¨ (¨Mi alma tiene sed de ti¨) en la boda de un acérrimo rival ideológico.

Hay algo encantador acerca de la imagen. Algo humano, algo que decía, ¨Podemos no estar de acuerdo en casi todo, pero a un nivel personal somos cualquier cosa menos enemigos¨. Era como dos boxeadores que sólo trataban de golpearse en el cuadrilátero y se reunían para papas fritas y una cerveza después de la pelea.

https://www.jpost.com/israel-news/article-711293Sí, algunos encontraron la escena conmovedora. Pero no todos.

Por ejemplo, el ministro de finanzas, Avigdor Liberman, no estaba exactamente conmovido. Liberman, que se opone estridentemente al establecimiento ultraortodoxo, tuvo esto que decir sobre Michaeli tomando parte en la boda: ¨Es un poco extraño que la ministra de transporte, Merav Michaeli, que defiende el feminismo activo, vaya a una boda y baile donde hay una separación entre hombres y mujeres¨.

En otras palabras, ¿cómo se atreve Michaeli a ir a una boda ortodoxa en un salón privado y -siguiendo las costumbres de la familia y el lugar -bailar detrás de una separación? Es como decir cómo se atreven los visitantes a una mezquita y, por respeto a la fe ahí, sacarse sus zapatos.

Pero los ladrillos no volaban sólo desde el lado secular de la cerca política. Los políticos de Shas estaban desconcertados de que Michaeli estuviera invitada a la boda. (Ella no era la única política ahí).

El ex viceministro del interior, Yoav Ben-Tzur (Shas) dijo lo siguiente sobre Michaeli: ¨Alguien que sin humanidad mata de hambre a nuestros hijos y perjudica lo que es más importante para nosotros, es alguien contra quien libraremos una guerra intransigente e inequívoca¨.

Ese tipo de persona, está claro por estas palabras, no era exactamente un invitado bienvenido a la simjá (alegría) de la familia.

El presidente de la facción Shas, Michael Malkieli, tampoco se dejó convencer exactamente por los movimientos de Michaeli en la pista de baile.

¨El gobierno de Bennett tuvo un evento social para consolidar al gobierno después de las [últimas] elecciones en los Altos del Golán¨, dijo sarcásticamente. ¨[Yair] Lapid acaba de ser elegido [como primer ministro] y el gobierno tuvo un evento para consolidarlo en Benei Brak al son de la música jasídica¨.

Incluso dentro del partido Judaísmo Unido de la Torah de Gafni, algunos miembros del partido denunciaron al veterano parlamentario por invitar a Michaeli. Y aquellos que en realidad respaldaron a Gafni, como el parlamentario Yitzhak Pindros, no quisieron dar a nadie la impresión equivocada.

¨Sí, invitamos a colegas políticos a las ocasiones felices y no llamamos a seguridad si, D-s no lo permita -comienzan a bailar¨. Pero, agregó, los ultraortodoxos ¨nunca olvidarán ni perdonarán a Michaeli…incluso si se une a la coalición con Bibi [Benjamin Netanyahu], e incluso si renuncia a la política¨.

Detengan la fiesta

Tanto por disfrutar de lo que podría haber sido un momento judío cálido y difuso que irradió, ¨Seguro, somos rivales ideológicos, pero todavía somos judíos que podemos celebrar todos una simjá juntos¨.

Michaeli, aludió a eso en su página de Facebook en una publicación que escribió después de que el vídeo causó revuelo y la forzó a defender su decisión de bailar en la boda.

¨¿No han escuchando que la mayor mitzvah es alegrar a la novia en su jupá?¨, escribió.

Michaeli es una ministra del gabinete en el gobierno de “cambio” de muchos partidos diversos, que pronto será saliente, que tenía como su lema, ¨Estamos de acuerdo en más de lo que no estamos de acuerdo, y podemos enfocarnos en eso por el momento para el bien común¨.

Miembros de la Knesset en el salón de actos del parlamento israelí durante una votación sobre la ampliación del número de ministros en el nuevo gobierno israelí en formación, el 13 de mayo del 2015.

Aunque esa filosofía de gobierno sólo pudo durar un año, la celebración de Michaelli en la boda Gafni muestra que ella ha internalizado el mensaje básico. Y hay algo refrescante en eso.

Ah, qué ingenuos, dirán los cínicos. Esto no se trata de internalizar mensajes. Esto es pura política. Otros políticos estuvieron en la boda también. Incluso Lapid, que introdujo un mensaje anti ultraortodoxo en la política en el 2013, llamó a Gafni para desearle ¨mazal tov¨. No hay nada bonito o conmovedor acerca de esto, todo es política calculada.

Esto podría ser parcialmente cierto. El acto de Michaeli podría ser mas político que genuino. Después de todo, de todos los partidos en el campo de Netanyahu, el ala de Gafni del UTJ es considerada el eslabón más débil, el que tiene más probabilidades de unirse a un gobierno con el ¨otro lado¨ si se presenta la oportunidad en las próximas elecciones.

El lado brillante del pragmatismo

Entonces es buena política, si eres el líder de un partido en que el ¨otro campo¨ que podría necesitar a Gafni en unos pocos meses, asiste a la boda de su hija, incluso si el estilo de vida no es el que elegirías ni el tipo de boda que desearías para tu propia hija.

Pero también hay algo positivo en eso. Hay algo positivo -necesariamente, en realidad – en un enfoque que reconoce que los continuos boicots políticos por parte de un partido a varios otros partidos es una receta para el estancamiento e inestabilidad políticos continuos.

Mucho ya se ha escrito y discutido sobre la razón para el fracaso del gobierno de Bennett, la razón de que el ¨gobierno del cambio¨ cayera apenas después de un año.

¿La razón? Porque simplemente tenía una mayoría demasiado escasa. Los gobiernos de 61 escaños -una mayoría de uno -no duran mucho en este país. Para que el próximo gobierno sea estable -ya sea que esté dirigido por Netanyahu o alguien en la coalición actual -necesitará tener 66, 67 o 68 escaños y poder sobrevivir incluso si un partido, descontento con la dirección del gobierno, se va.

Para que eso suceda, partidos ideológicamente diversos -incluso más ideológicamente diversos que los de la última coalición que no incluyó a ningún partido ultraortodoxo -necesitarán sentarse juntos para formar gobiernos más amplios. Los ultraortodoxos que dicen que nunca podrán sentarse con los Laboristas, y el Likud que dice que nunca cooperará con el partido Ra´am de Mansour Abbas, simplemente esposa a todos y hace que formar una coalición que pueda realmente sobrevivir sea mucho más difícil.

Al bailar en la boda de la nieta de Gafni, Michaeli estaba indicando que ella, al menos, no estaba descartando sentarse con nadie, o al menos no con los ultraortodoxos.

¿Bailaría en la boda de uno de los hijos del parlamentario Itamar Ben-Gvir del partido Sionista Religioso? Dudoso. Incluso la ambigüedad se detiene en alguna parte.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil
Fuente: The Jerusalem Post