Mayo 20 del 2022

Los drusos no somos mercenarios al servicio del Estado

Opinión. En un artículo exclusivo para Ynet, el líder de la comunidad drusa aseguró que el sector tiene una fuerte alianza con sus hermanos judíos, pero mientras no se modifique la Ley del Estado-Nación, ese vínculo seguirá siendo vulnerable.

Después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) revelaran que el soldado muerto en una operación fallida en Gaza era druso, los israelíes recordaron el fatídico día ocurrido hace tres años y medio.

Yo también me acordé de esa noche, pero también de los acontecimientos que tuvieron lugar cuatro meses antes, cuando la Knesset aprobó la controvertida Ley del Estado-Nación en julio de 2018.

La Knesset vota la controvertida Ley del Estado-nación en 2018.
(Amit Shabi)

El teniente coronel, Mahmoud Kehir el-Din, fue la primera víctima mortal de las FDI tras la aprobación de la polémica legislación. Tanto en su vida, como en su muerte, Kehir el-Din era la esencia de un patriota israelí druso. Estaba orgulloso de su filiación étnica y de su país.

Kehir se crió en un pueblo de Galilea, se graduó en una academia militar, se presentó como voluntario para servir en los paracaidistas y, más tarde, se incorporó a la unidad especial del Cuerpo de Inteligencia, fuerza en la que sirvió durante dos décadas.

Vio en su servicio una vocación y también quería guiar a jóvenes drusos hacia la participación en la sociedad israelí en beneficio de un futuro mejor.

A pesar de su exigente trabajo militar, que le obligaba a comportarse de forma clandestina, se ofreció como voluntario para numerosas funciones sociales, trabajando con los jóvenes de su pueblo de Hurfeish y otras comunidades.

Teniente Coronel Mahmoud Kehir el-Din.
(Cortesía)

Mahmoud alimentó su sueño de trabajar en la educación luego de dejar las FDI porque veía allí una forma de progreso para el sector druso en Israel.

«Los ciudadanos drusos no son mercenarios al servicio del Estado, ni nosotros visitantes. Somos ciudadanos orgullosos que aman a Israel, están arraigados y identificados con nuestra nación»

Sheikh Muafak Tariff, líder de la comunidad drusa en Israel

Después de que se publicara su foto y se revelaran sus acciones heroicas, el discurso sobre la Ley del Estado-Nación y sus fallos para garantizar la igualdad de la ciudadanía drusa, volvió al dominio público.

Ya en 2014 advertí a funcionarios electos que no debían promover una ley que ignora la Declaración de Independencia, que aboga por la igualdad de todos los ciudadanos del Estado y que es ofensiva para la comunidad drusa.

En los días previos a la votación en la Knesset, recuerdo, volví a apelar a los legisladores para que se detuvieran y reevaluaran el proyecto. Por desgracia, no me escucharon y no previeron el alcance de las protestas de la comunidad.

Permítanme decirlo claramente: exigimos que se modifique el proyecto de ley. No por nuestras protestas ni por nuestro alistamiento masivo en las fuerzas de seguridad israelíes. Exigimos una enmienda porque somos residentes nacidos y criados en Israel.

Los ciudadanos drusos no son mercenarios al servicio del Estado, ni nosotros visitantes. Somos ciudadanos orgullosos que aman a Israel, están arraigados y identificados con nuestra nación.

Los drusos protestan contra la Ley del Estado-Nación en 2018.
(Zohar Shahar)

«Mientras nuestros hijos luchan al servicio de la patria, también deben luchar en los tribunales por el derecho a construir sus hogares y vivir con honor»

Sheikh Muafak Tariff, líder de la comunidad drusa en Israel

Somos parte integrante del Estado desde su creación, hace 74 años. Los líderes drusos forjaron una alianza con el pueblo judío para hacer realidad su visión nacional, y lucharon junto a ellos por la independencia de Israel.

Los ciudadanos drusos creían en los principios básicos sobre los que se estableció Israel, en los valores de su visionario, Theodor Herzl, que veía una nación desarrollada en colaboración con su población autóctona.

La comunidad drusa, junto con el pueblo judío, celebró la fundación de Israel sobre la base de la Declaración de Independencia, y respondió llamamientos de sus fundadores para participar en la construcción de su futuro basado en la plena igualdad. Nuestra asociación se formó sobre esos principios.

La sangre de los soldados drusos caídos se mezcló con la de sus hermanos judíos, al ser absorbida por nuestra tierra para cumplir nuestro sueño de una nación próspera y fuerte, que proporcione igualdad a todos.

A pesar de todo eso, la comunidad drusa sufrió durante mucho tiempo el abandono, la falta de financiación y la discriminación.

Mientras nuestros hijos luchan al servicio de la patria, también deben luchar en los tribunales por el derecho a construir sus hogares y vivir con honor.

Un cementerio militar druso en el Día de la Memoria.
(George Ginzburg)

¿Cómo es posible que este país, por el que luchamos y ayudamos a construir, nos vea como menos que iguales a nuestros hermanos judíos?

La realidad es que la Ley del Estado-Nación nos despoja de nuestro sentido de pertenencia a Israel.

Siempre me conmueve el apoyo y la afinidad dirigidos a la comunidad drusa desde otros sectores de la sociedad israelí.

A menudo nos abrazan los oficiales militares de Israel, figuras públicas, los intelectuales y el público en general, que comparten nuestra petición de igualdad de derechos. Exhiben la belleza del país que todos amamos y por el que estamos dispuestos a morir.

Vivienda de un veterano druso de las FDI demolida en 2016 por violación de las normas de construcción. (Mohammed Shinawi)

Israel es fuerte. No se parece a ningún otro país y es líder en muchos campos y una inspiración para otros. Debemos estar orgullosos de nuestro país antes que de cualquier otra cosa. Israel puede y debe ser una luz de guía para los demás en su tratamiento de las minorías étnicas.

Nuestro renovado llamamiento para enmendar la Ley del Estado-Nación es una oportunidad para que los funcionarios elegidos corrijan un grave error.

Los miembros de todos los partidos políticos de todos los espectros políticos deben admitir que el proyecto de ley perjudicó a la comunidad drusa.

Concentración drusa contra la Ley del Estado-Nación en Tel Aviv en 2018.
(Moti Kimchi)

El primer ministro, Naftali Bennett, manifestó que el teniente coronel Mahmoud Kehir el-Din será recordado como uno de los mayores héroes de Israel.

«Nos corresponde», dijo, «reparar la grieta causada por la Ley del Estado-Nación y asegurar la igualdad de derechos para todos, como garantía de la cohesión social y la unidad nacional de Israel», afirmó.

Para finalizar, enmendar la ley no sólo es una deuda moral de nuestros hermanos judíos con nosotros, sino que también favorece la posición internacional del país como miembro del mundo ilustrado.

*Sheikh Muafak Tariff es el líder espiritual de la comunidad drusa en Israel

 

Fuente: Ynet Español