Mayo 10 del 2022

Israel evita nuevas elecciones: el gobierno resiste a dos mociones de censura

La Lista Árabe Conjunta no apoyó dos propuestas opositoras para disolver el parlamento, una encabezada por Netanyahu y la otra por partidos ortodoxos. La coalición perdió su mayoría en la Knesset y la inestabilidad política continúa. Bennett: “La mayoría silenciosa apoya al gobierno”.

Las sesiones ordinarias del parlamento de Israel comenzaron con fuertes turbulencias: dos mociones de censura para derrocar al gobierno fracasaron y la coalición liderada por Naftalí Bennett continúa en el poder, en medio de una gran inestabilidad política.

Durante el receso parlamentario el gobierno de Bennett perdió la mayoría en la Knesset luego de que la parlamentaria Idit Silman, integrante del partido Yamina que preside el primer ministro, renunció a la coalición. A su vez, el mes pasado el partido árabe Raam anunció el “congelamiento” de su participación en la coalición, a raíz de los disturbios registrados en las últimas semanas en el Monte del Templo, que despertaron críticas del consejo religioso musulmán que forma parte del partido.

En ese contexto convulsionado, en el inicio de las sesiones desde la oposición se elevaron dos mociones de censura para derrocar al gobierno y convocar a nuevas elecciones. Según la ley israelí, la aprobación de las mismas requieren de un voto favorable de toda la oposición y también de un integrante de los partidos de coalición.

La primera de estas mociones fue impulsada por el partido Likud, presidido por el ex primer ministro Benjamín Netanyahu. “El gobierno está paralizado en una profunda crisis y no está combatiendo al terrorismo, los ciudadanos de Israel no se sienten seguros”, denunció Netanyahu.

“Naftalí Bennett, sin escaños ni apoyo público, no puede ser primer ministro. Debe irse a su casa hoy. Este gobierno llegó al final de su camino, se acabó”, afirmó Netanyahu en el estrado. La propuesta del Likud fue apoyada por 52 parlamentarios y rechazada por 61, entre ellos los integrantes de la Lista Árabe Conjunta, la facción que rompió la unanimidad opositora que exige la ley para aprobar este tipo de moción.

El canciller Lapid y el primer ministro Bennett sonríen tras el triunfo en la votación.
(Amit Shavi)

Dos mociones de censura para derrocar al gobierno fracasaron y la coalición liderada por Naftalí Bennett continúa en el poder, en medio de una gran inestabilidad política.

La otra propuesta fue presentada por los partidos ortodoxos Yahadut HaTorá y Shas. “¿Cómo se puede dirigir un gobierno cuando no hay mayoría ni denominador común en las cosas más básicas para los ciudadanos del Estado de Israel?”, cuestionó Moshe Gafni, líder de Yahadut HaTorá. “El gobierno se jacta de gobernar para todos pero los ortodoxos estamos excluidos. Nos dicen que vivamos y dejemos vivir, pero quieren imponer cómo debemos educar a nuestros hijos”, acusó sobre las demandas del sector que representan.

La propuesta cayó esta vez por 52 votos a favor y 56 en contra, ya que en este caso los miembros de la Lista Árabe Conjunta decidieron ausentarse en la votación. Aida Touma Suleiman, parlamentaria de esa facción árabe explicó la postura del partido: “Estamos en contra del gobierno de Bennett, pero de ninguna manera ayudaremos a que la derecha fascista de Netanyahu regrese al poder”.

«Este gobierno llegó al final de su camino, se acabó”, pidió Netanyahu.
(Amit Shavi)

Después de las votaciones el primer ministro Naftalí Bennett afirmó: “Todos los votos de censura cayeron y las sesiones comenzaron con el pie derecho. La mayoría silenciosa de Israel quiere el éxito del gobierno y del país, y debería hacerse escuchar un poco más”.

“La inestabilidad política es mala para el Estado, necesitamos estabilizar el barco y asumir la responsabilidad. Estamos en medio de una ola de terrorismo y necesitamos permanecer fuertes frente a nuestros enemigos”, manifestó Bennett en una reunión con miembros de su partido Yamina. Por su parte Yair Lapid, viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores, expresó públicamente que “a pesar de todas las maniobras y la confusión, comenzamos con una victoria”.

Más allá del triunfo parlamentario del lunes, la coalición del gobierno de Israel sigue inestable: carece de mayoría parlamentaria y debe resolver la crisis con el partido árabe Raam. En ese contexto la oposición podría presentar un proyecto de ley para disolver la Knesset, un camino legislativo diferente al de la moción de censura que tiene sus ventajas y riesgos. Por un lado, bastaría con una mayoría simple para aprobar la disolución del gobierno en primera lectura. Pero una nueva derrota opositora en la votación congelaría durante seis meses la posibilidad de provocar la caída del gobierno a través de una ley.

Touma Suleiman explicó la postura de la Lista Árabe Conjunta: “Estamos en contra del gobierno, pero no ayudaremos a que la derecha fascista de Netanyahu regrese al poder”.
(Prensa Knesset)

 

Fuente: Ynet Español