Abril 20 de 2022

Las instalaciones de investigación nuclear en el Negev, amenazadas por puercoespines

Lo que al principio se vio como una presencia inocua, se convirtió en una molestia e incluso un peligro para el personal del campus. Los puercoespines deben ser eliminados a pesar del peligro que corren sus vidas.

La instalación de investigación nuclear de alto secreto ubicada en el Negev fue atacada por un adversario inusual, los puercoespines.

Después de que una familia de estos animales se instalara en las inmediaciones, hace apenas unos años, el personal del centro de investigación quedó encantado con los nuevos vecinos, aparentemente inocuos.

Puercoespines que residen en el Centro de Investigación Nuclear del desierto del Negev.
(Haim Horenstein)

Pero con el paso de los años, la población aumentó, ayudada sin duda por la abundancia de comida y agua que les proporcionaba el recinto secreto.

«Los puercoespines son oportunistas», explicó la ecologista Zahava Sigal. «Aprovechan cualquier oportunidad y no son tímidos», sumó.

«Los puercoespines necesitan un terreno adecuado para cavar y mucha agua. En cuanto algunos se dieron cuenta de que las instalaciones del Negev les proporcionaban una especie de paraíso -un lugar seguro frente a los depredadores, protección frente a los elementos y abundancia de comida-, su número creció», afirmó.

Ahora están causando estragos. «Cavan bajo los edificios», informaron Orit y David en un boletín de la empresa.

Puercoespines que residen en el Centro de Investigación Nuclear del desierto del Negev.
(Haim Horenstein)

«Llevamos años luchando contra ellos, pero no conseguimos nada. Están creando agujeros en el césped para alcanzar las raíces y construir madrigueras. Son indetectables desde arriba y un riesgo para los transeúntes», escribieron, refiriéndose a una lesión de espalda sufrida por uno de los jardineros del centro.

«Ya no plantamos flores en el campus porque las destruyen al igual que las jóvenes palmeras. También dañan nuestras tuberías de agua», manifestaron, añadiendo su asombro por la fuerza de los dientes del intruso.

Entre los años 2010 y 2017, y con la colaboración de la Autoridad de Parques y Naturaleza de Israel, se capturaron unos 100 puercoespines y se trasladaron a nuevos alojamientos en otros lugares del Negev.

Pero la autoridad cambió desde entonces su política alegando que los puercoespines son territoriales y que sacarlos de sus hogares, sólo dará lugar a que intenten volver. Si fracasan, dice la autoridad, no podrán sobrevivir.

Pero tras las deliberaciones, la autoridad concedió un permiso especial para sacar a los animales de la instalación de investigación nuclear, con la condición de que el campus tomara medidas para garantizar que ninguno de los puercoespines desterrados pudiera regresar.

Imágenes de satélite de la instalación nuclear israelí.
(Mapbox Satellite Streets)

«Debemos trazar un mapa de los hogares de los puercoespines y luego retirarlos enteros a una nueva ubicación», comentó Sigal.

«Esto será probablemente fatal para la mayoría, y no es una buena solución desde el punto de vista ecológico, pero no hay otra opción», cerró.

 

Fuente: Ynet Español