Abril 18 de 2022

Los rusos huyen del régimen de Putin para unirse a los refugiados ucranianos en Israel

Jóvenes rusos de clase media, algunos de los cuales han expresado críticas al gobierno, dicen que permanecer en Rusia puede conducir eventualmente a su arresto. Llegan a Israel bajo la Ley del Retorno y sostienen que allí encuentran seguridad.

Junto con la afluencia de refugiados de guerra ucranianos que buscan un lugar seguro a través de la Ley del Retorno, Israel está recibiendo a muchos inmigrantes rusos que también buscan escapar de la guerra.

«Éramos los siguientes en la lista», contó una pareja en un apartamento prestado en Rehovot, una ciudad tranquila a 20 kilómetros al sur de Tel Aviv.

 Protesta en Haifa contra la guerra ruso-ucraniana. (Nahum Segal)

 Una vez que estás en la lista de supuestos «agentes extranjeros», te enfrentas a una vida de «autocensura o, tarde o temprano, prisión», explicó Bogolyubov, quien dirigió en 2019 el documental Town of Glory, financiado por Alemania.

«Éramos los siguientes en la lista»

 Matrimonio Bogolyubov, refugiados rusos en Israel

La película retrata el uso que hace el presidente Vladimir Putin de referencias relacionadas con la lucha contra la Alemania nazi para establecer su autoridad en las aldeas rusas.

A medida que su aislamiento internacional se ha profundizado, Moscú ha llegado a ver con recelo todas las películas realizadas con financiación extranjera, incluidos los documentales, y la pareja sostiene que la suya no es la excepción.

«Durante los últimos años, nos sentimos amenazados. En los últimos meses en particular, la gente nos espiaba y tomaba fotografías en nuestros sets de filmación», relataron.

La pareja decidió seguir trabajando en Rusia pero, aprovechando su ascendencia judía, obtuvieron la ciudadanía israelí por si acaso.

La Ley de Retorno de Israel otorga el derecho a la ciudadanía a cualquiera que tenga al menos un abuelo judío, un criterio que cumplen decenas de miles tanto en Rusia como en Ucrania.

Bienvenida a inmigrantes recién llegados a Israel debido a la guerra en Ucrania.
(AFP)

Desde que las tropas rusas invadieron el 24 de febrero, casi 24.000 ucranianos han huido a Israel. Muchos de ellos, aunque no todos, en el marco de la Ley de Retorno, según cifras del Ministerio de Inmigración.

A ellos se le suman unos 10.000 rusos, señaló un funcionario de inmigración israelí. «La mayoría son jóvenes graduados, de clase media urbana», detalló el funcionario, que pidió no ser identificado.

Al igual que los Bogolyubov, la lingüista nacida en Moscú Olga Romanova se había preparado para el día en que ya no se sintiera segura en Rusia. Solicitó un pasaporte israelí después de la anexión de la península de Crimea por parte de Putin en 2014.

Soldados ucranianos cerca de un vehículo del ejército ruso.
(AFP)

«La guerra en Ucrania es incompatible con mi forma de pensar y mis valores morales. Me enferma»

Olga Romanova, refugiada rusa en Israel

«Siempre pensé que algún día me reuniría con mis hijos en Israel, pero fue en ese momento cuando me di cuenta de que las cosas iban mal en Rusia», compartió la mujer de 69 años en la casa de su hijo en las afueras de Jerusalem, rodeada de fotografías de sus nietos.

Cuando comenzó la invasión en la mañana del 24 de febrero, «fue una prueba de que necesitaba irme lo más rápido posible. La guerra en Ucrania es incompatible con mi forma de pensar y mis valores morales. Me enferma», agregó, conteniendo las lágrimas.

Protestas en Moscú. (AFP)

La ola de inmigración de Ucrania y Rusia en las últimas siete semanas es la más grande que Israel ha visto desde principios de la década de 1990, cuando el colapso de la Unión Soviética llevó a cientos de miles a buscar una nueva vida en las costas del Mediterráneo.

«Aquí nos sentimos seguros y podemos dormir en paz una vez más», dijo Shishova-Bogolyubova. “Mi hija de cuatro años, que es diabética, está completamente atendida. «Pero no sabemos si nos quedaremos, eso depende de nuestro trabajo. En este momento, solo queremos vivir el momento y recuperarnos del shock emocional. Después, ya veremos», aseguró.

Sergey, un violinista que pidió que se le mencionara con un seudónimo por temor a represalias, se fue de Moscú a Israel con su esposa pianista y sus tres hijos pequeños, pero espera seguir su camino.

«No sé si nos quedaremos aquí. Probablemente iremos a otro lado», dijo. Incluso para aquellos que califican para la ciudadanía, Israel puede resultar terra incógnita para los recién llegados y la nostalgia por Rusia se mantiene a flor de piel.

Refugiados aterrizan en el aeropuerto Ben Gurion. (AP)

 Romanova, la lingüista, encontró espacio en sus 20 kilos de equipaje solo para dos libros: un trabajo académico y una novela del famoso novelista ruso Mikhail Bulgakov que siempre la acompaña en sus viajes.

«Perdí mi país. Me lo robaron. Putin y los matones de la KGB se lo llevaron», se lamentó con nostalgia.

 

Fuente: Ynet Español