Abril 12 del 2022

15 datos curiosos que debes saber sobre la comida de Pesaj

La matzá con manteca es imprescindible al igual que el jrein. Puedes rechazar o amar el gefilte fish pero nunca olvides que los kneidalaj son una bendición insuperable.

Por Naama Barak

La matzá es uno de los sellos culinarios de la festividad de Pesaj. Foto de Yonatan Sindel/Flash90

Como todas las fiestas judías, Pesaj tiene que ver con la comida. Y en cantidad.

Pero las circunstancias únicas que surgen de las grandes celebraciones y las prohibiciones dietéticas clásicas significan que esta festividad tiene algunos hechos curiosos en lo que respecta a lo que nos metemos en la boca en esta época del año.

La siguiente es una lista de 15 datos divertidos sobre la comida de Pésaj, incluida la matzá con manteca.

¡Jag Sameaj y buen provecho!

  1. Ganarás o perderás cinco kilos (depende de tu relación con la matzá)

En Pesaj los judíos deben mantenerse alejados de las comida con levadura en memoria de nuestros antepasados ​​que huyeron de Egipto sin tiempo para dejar que su masa de pan creciera de forma adecuada. Esto significa que el pan está prohibido y es el turno de la matzá, un cuadrado quebradizo parecido a una galleta salada conocida como pan ázimo.

La cuestión aquí es si amas la matzá o no puedes ni imaginar ponerla en tu boca. Si perteneces al primer grupo, con felicidad te comerás dos o tres matzot cada mañana en el desayuno durante una semana y subirás un par de kilos.
Si eres del segundo equipo, capaz pases hambre pero así y todo notarás un cambio de talle.

  1. Con manteca y una pizca de sal

Foto de Pixabay

La manteca y la sal son la mejor cobertura de matzá. Es una base crujiente untada con mantequilla suave y con un pequeño toque de sal de mesa. Otros ingredientes posibles son cantidades generosas de aguacate y el hígado picado que sobró de la noche del Seder. Es mejor dejar la crema de chocolate y el Nutella para los niños.

  1. Gefilte fish: ser o no ser

El gefilte fish se sirve en la cena del Séder de Pesaj. Foto: Hadas Parush/Flash90

El gefilte fish, esa omnipresente bola de pescado ligeramente gelatinosa que se come tradicionalmente en Pesaj, divide a las multitudes. O has crecido con una tía o abuela que hizo un gefilte increíble y, por lo tanto, no puedes entender por qué algunas personas están tan horrorizadas con él, o cuando eras niño nunca lo tuviste cerca y, por lo tanto, no lo dejarás entrar en tu boca hasta el día de tu muerte.

A menos que decidas vivir al límite y descubras que en realidad es bastante agradable, especialmente con jrein (rábano picante molido).

  1. Conoce al jrein, la respuesta judía al wasabi

Foto cortesía de Veena Azmanov

¿Sabías que el wasabi tiene una contraparte judía? Se llama jrein. El rábano picante es blanco por naturaleza pero se vuelve de color morado oscuro cuando se mezcla con remolacha, y su capacidad para abrir los senos paranasales no está muy lejos de la de su rival japonés. Es súper picante y se disfruta mejor en pequeñas cantidades, generalmente sobre alimentos de sabor más neutro, como el gefilte fish. Usar con precaución.

  1. Consume vegetales de estación

Foto: Amir Masoud/Unsplash

Para muchas familias de origen sefaradí, Pesaj es una fiesta de primavera que se nota en sus platos. Las habas frescas, los pequeños guisantes, el ajo verde y las alcachofas de temporada son las estrellas de muchos platos tradicionales como sopas, guarniciones y platos principales. Esto indica que puedes comer grandes cantidades de platos deliciosos en la noche del Seder y, al mismo tiempo, sentirte muy bien.

  1. Jaroset (no hay dos que salgan igual)

El jaroset es un condimento dulce que en general está hecho de frutas y nueces. La idea es que se parezca al cemento que usaron los antiguos israelitas para construir faraónicas obras mientras eran esclavos de Egipto. La receta exacta depende de dónde viene tu familia. Algunas comunidades prefieren las manzanas o las nueces mientras que otras optan por las granadas y los dátiles. El vino dulce puede aparecer, al igual que la miel o incluso el vinagre. Es un plato delicioso y realmente deberías sobrevivir más allá de la mesa festiva.

  1. Sándwich de lechuga y jaroset

En un momento durante la noche del Seder se requiere que todos se preparen un sándwich de aspecto poco común compuesto de matzá, hojas de lechuga y jaroset. Y si bien eso puede sonar absolutamente asqueroso, este “sándwich Hillel” es, de hecho, un punto culminante culinario.

Es crujiente, dulce y refrescante y, lo que es más importante, logra calmar el hambre que se acumula durante la lectura de la Hagadá.

  1. Kneidalaj o la mayor contribución del judaísmo a la humanidad

Las bolas de matzá, también conocidas como kneidalaj tienen un sabor celestial en un plato de sopa. Foto: Hadas Parush/Flash90

Aquí hay que olvidarse de la filosofía y los valores universales: las bolas de matzá (kneidalaj en idish) son sin duda la mayor contribución del judaísmo a la humanidad. Estas deliciosas bolas de harina de matzá en un tazón con caldo pueden ser desde increíblemente livianas y esponjosas hasta densas y reconfortantes. Por lo general, a las personas se les sirven de dos a tres kneidelaj por plato de sopa, pero nuestra recomendación más sincera es nunca aceptar menos de cuatro.

  1. La oportunidad de chocar cabezas con las bandejas pascuales

Platos de Seder de vidrio: Foto: Sophie Gordon/Flash90

En algunas comunidades, en la noche del Seder se acostumbra a caminar alrededor de todos los invitados sentados a la mesa y golpear sus cabezas con el plato ceremonioso de Pesaj que contiene elementos simbólicos como matzá, lechuga, un hueso de cordero o pollo, hojas amargas, huevo duro y jaroset. Este amado ritual va acompañado de cantos sobre cómo todos los participantes, así como los miembros de la familia que no estaban presentes, abandonaron Egipto y ahora son libres.

  1. Si odias la matzá es porque que no has comido “matzo brei”

El “matzo brei” podría describirse mejor como una fritada de matzá. Es una de las comidas más deliciosas del mundo. Para comer caliente, puedes hacerlo ser salado e incorporar mucho queso, puerros o cebollas. Y si lo prefieres dulces, lo ideal es miel y mantequilla. Es el mejor desayuno de Pesaj así como una forma segura de gastar las ridículas cantidades de matzá que compraste antes de las vacaciones.

  1. El arroz, ¿prohibido o no?

Durante Pesaj muchos judíos, especialmente de origen askenazi, se abstienen de consumir no solo de productos con levadura sino también de arroz, lentejas y otras legumbres. ¿La razón? Una posible confusión con el consumo de jametz o alimentos prohibidos. Y esto se debe a que quizás el arroz quizás se cultivó junto a otro grano que está prohibido consumir. En un nivel práctico, esto significa que en Pesaj hay una dieta muy restringida que consiste principalmente en matzá, vegetales, papas y huevos (muchos).

  1. En Israel Pesaj es la fiesta del huevo

Huevos a la venta en el mercado de Majané Yehuda en Jerusalén. Foto: Sarah Schuman/Flash90

Debido a que en Pesaj muchas personas dependen de los huevos para sustituir los productos con levadura en los platos horneados, siempre existe la preocupación de que los supermercados se queden sin esta materia prima. Sí, has leído bien. Hace un par de años sucedió y la gente en Israel comenzó a intercambiar huevos como si fueran oro. Ahora que la guerra en Ucrania amenaza el suministro global de huevos, la cosa puede complicarse.

  1. La matzá no tiene que ser dura

Si eres reacio a la matzá debido a su consistencia quebradiza tal vez quieras probar la versión yemenita o la iraquí. Con más que ver con una pita o una lafa, estos suaves panes planos son lo más parecido al pan sin levadura que se dice que nuestros antepasados ​​​​hornearon rápidamente al escapar de Egipto. Así que no solo estarás emulando virtuosamente la historia de la fiesta sino que no necesitarás un vaso de agua a mano mientras lo haces.

  1. No te molestes en tratar de hornear tu pan de Pesaj

Apesta, sí. Por lo general, este pan pascual es preparado para alimentar a los niños que no conocen nada mejor y se niegan a comer matzá. De alguna manera siempre resulta extraño en términos de textura y sabor. Y sí, sabemos que existen innumerables recetas que prometen que no notarás la diferencia pero confía en nosotros para no sentirte terriblemente decepcionado.

  1. Aléjate de las galletas de maní

En la redacción de ISRAEL21c en Español, esto dividió las aguas. Para algunos, es imposible mantenerse alejado y para otros es natural. En lugar de destruir tus papilas gustativas con inventos horribles, prueba las galletas de almendras que son mucho más deliciosas (mucho mejor si las mojas en té caliente).

 

Fuente: Israel 21C