Abril 11 de 2022

La semana del Apartheid Israelí intimida a estudiantes judíos en Estados Unidos

Análisis. La 16ª Semana Anual del Apartheid Israelí (IAW), una serie de eventos mundiales contra Israel, causó una intensa controversia y acusaciones de antisemitismo.

El tema de este año, anunciado en el sitio web del Movimiento BDS, fue «El papel de la cultura, y del arte en particular, en la descolonización de nuestras mentes en nuestras luchas colectivas contra la apropiación cultural y la opresión». Aunque algunos actos reflejaron el tema de la cultura y el arte, gran parte de la programación se ciñó, como suele ocurrir, a la acusación inherente al nombre del evento y se centró en la denuncia de que Israel es un Estado de apartheid.

Entre el 17 y el 31 de marzo se celebraron al menos 90 actos de la IAW, la mayoría de ellos en campus universitarios. Como en años anteriores, el principal promotor de estos actos fue Estudiantes por la Justicia en Palestina (SJP), un vociferante grupo universitario antiisraelí con aproximadamente 200 capítulos en Estados Unidos. Participaron ocasionalmente algunos grupos aliados, incluyendo el también antisionista Voz Judía por la Paz (JVP, un grupo comunitario con algunos capítulos universitarios).

Protesta BDS (Hagai Dekel)

 Las actividades incluyeron celebraciones del patrimonio palestino y críticas a las políticas de Israel que, aunque polémicas, no fueron problemáticas. Sin embargo, un segmento notable de los eventos causó una intensa controversia y acusaciones de antisemitismo.

La acusación de apartheid

Este año, los activistas del campus se vieron envalentonados por el uso más frecuente y generalizado –incluso en los medios de comunicación– de la acusación de «apartheid» contra Israel por parte de personas influyentes y figuras políticas, así como en informes de organizaciones internacionales de derechos humanos y organismos internacionales.

A través de sus cuentas en las redes sociales, el SJP, el JVP y otros grupos antiisraelíes han acogido con entusiasmo los informes sesgados de Human Rights Watch, B’Tselem, Amnistía Internacional y el Relator Especial de la ONU sobre la situación de derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967. Ha surgido un patrón en el cual los activistas antiisraelíes instrumentalizan la acusación de apartheid en un esfuerzo por criminalizar a Israel (algunos por sus acciones, otros por su existencia) y condenar al ostracismo a sus partidarios. Parte de la retórica más extrema sostiene que cualquiera que exprese su apoyo a Israel es un «defensor del apartheid» y debe ser rechazado.

Parte de la retórica más extrema sostiene que cualquiera que exprese su apoyo a Israel es un «defensor del apartheid» y debe ser rechazado.

A menudo se compara erróneamente a Israel con la Sudáfrica del apartheid, donde una pequeña minoría blanca motivada por el racismo aplicó violentamente una legislación racista, cuyos componentes prohibían al 90% restante de la población no blanca (predominantemente negra) ocupar una serie de empleos y cargos públicos, vivir en determinadas zonas, viajar libremente y disfrutar de otros derechos y libertades civiles. En marcado contraste, en Israel existen salvaguardias legales y políticas que garantizan la igualdad de trato a los ciudadanos árabes. De hecho, los ciudadanos árabes se desempeñan como jueces, embajadores, legisladores, periodistas, profesores, artistas y ocupan papeles destacados en todos los aspectos de la sociedad israelí. Desde junio de 2021, un partido político árabe islamista forma parte de la coalición de gobierno de Israel, algo que sería imposible en un Estado de apartheid.

Por supuesto, en la sociedad israelí siguen existiendo políticas y prácticas discriminatorias contra los árabes, los palestinos y otros, y deben ser condenadas y enfrentadas. Pero no es apartheid, y la errónea denominación es una injusticia con el sistema de apartheid que sufrieron tantos en Sudáfrica. Además, al utilizar la acusación de apartheid para negar la legitimidad de Israel, los activistas dificultan el logro de una solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí.

Por supuesto, en la sociedad israelí siguen existiendo políticas y prácticas discriminatorias contra los árabes, los palestinos y otros, y deben ser condenadas y enfrentadas. Pero no es apartheid, y la errónea denominación es una injusticia con el sistema de apartheid que sufrieron tantos en Sudáfrica.

Asuntos escogidos de la Semana del Apartheid Israelí 2022

Algunos de los principales temas relacionados con la Semana del Apartheid Israelí de este año fueron:

-El orador invitado Mohammed El-Kurd

Mohammed El-Kurd, destacado activista y escritor palestino de The Nation, viajó para hablar en los actos de la Semana del Apartheid Israelí en todo el país. El-Kurd reside en Jerusalem Este, en Sheikh Jarrah, y su familia está amenazada de desalojo, por lo que es comprensible su frustración y enfado contra Israel. Sin embargo, sus escritos y publicaciones en las redes sociales a menudo caen en el antisemitismo y otras retóricas incendiarias. El-Kurd ha acusado a los israelíes de comerse los órganos de los palestinos y de sentir una especial sed de sangre palestina. Ha comparado a los israelíes con los nazis, negado la conexión histórica de los judíos con la Tierra de Israel y vilipendiado implacablemente al sionismo y a los sionistas.

El-Kurd habló en varios campus, entre ellos Cornell, UC Berkeley, Duke y American University.

Manifestación del Movimiento BDS
(Hagai Dekel)

  • En la American University se presentó una petición a varias organizaciones (entre ellas el SJP, AU Pride y MSA) para que revocaran su copatrocinio de la presentación de El-Kurd. La petición no alcanzó el objetivo de 100 firmas. En un artículo publicado en el periódico estudiantil, algunos estudiantes judíos manifestaron su sorpresa y temor por el hecho de que alguien con un historial de antisemitismo fuera invitado a hablar en el campus.
  • En Duke, El-Kurd participó en una mesa redonda el 31 de marzo. Cuando se informó en el periódico estudiantil que el gobierno estudiantil había asignado unos honorarios de 5.000 dólares a El-Kurd, la presidenta de los Estudiantes de Duke que Apoyan a Israel pidió que se anularan los honorarios, expresando su preocupación por su seguridad.
  • Las fotos publicadas por el SJP de Cornell muestran a El-Kurd hablando el 26 de marzo ante unos 100 estudiantes en una sala de conferencias.

Falsos muros de apartheid

Una característica de la Semana del Apartheid Israelí desde su inicio ha sido la creación de «muros del apartheid» en los campus, que pretenden representar la barrera de Israel entre la mayor parte de Cisjordania y el Israel anterior a 1967. Los activistas antiisraelíes la consideran únicamente como un símbolo de la opresión palestina y diseñada para expropiar tierras, mientras que Israel señala la ola de terror contra civiles israelíes durante muchos años como el motivo para la construcción del muro. Los falsos muros de apartheid suelen contener mensajes antiisraelíes, incluidos los que presentan a Israel como único responsable del conflicto palestino-israelí.

El SJP anunció muros de apartheid en por lo menos cinco campus, entre ellos la Universidad de Minnesota, Brooklyn College, la Universidad de Boston, la Universidad George Washington (donde también participó el JVP) y la Universidad de Illinois, Chicago.

Una característica de la Semana del Apartheid Israelí desde su inicio ha sido la creación de «muros del apartheid» en los campus

– El muro de apartheid del SJP de la Universidad de Boston apareció en el campus el 25 de marzo e incluía un mapa de la zona entre el mar Mediterráneo y el río Jordán superpuesto con la palabra árabe para «retorno» y un texto que decía «desde el río hasta el mar». El texto de la publicación del grupo en las redes sociales decía: «Desde el río hasta el mar, Palestina será libre».

Aunque algunos de los que utilizan este eslogan pueden interpretarlo como un llamamiento general a los derechos y la libertad de los palestinos, también se ve como un apoyo al desmantelamiento del Estado judío, lo cual puede tener el efecto de hacer sentir condenados al ostracismo y a los ataques a los miembros de la comunidad judía y pro-Israel.

Manifestación antiisraelí en Nueva York durante la operación «Guardián de los Muros».
(Gettyimages)

– El SJP de la Universidad de Illinois, Chicago, publicó en las redes sociales dos breves videos de sus miembros preparando un muro del apartheid.

Concentraciones, protestas y marchas

Al menos ocho protestas, concentraciones o marchas fueron planeadas por grupos comunitarios y universitarios:

– 26 de marzo: BDS Pittsburgh celebró una «Marcha de Solidaridad con Palestina». Ese mismo día, protestaron contra Pillsbury cerca de una tienda por departamentos para oponerse a las operaciones de la empresa en Israel.

– 18 de marzo: AMP Bay Area celebró una «Marcha por Yemen y Palestina».

– 26 de marzo: el capítulo de Albuquerque del grupo antiisraelí Samidoun celebró una concentración por el Día de la Tierra para conmemorar un día de 1976 en el que, según la narrativa palestina, Israel confiscó las tierras de árabes israelíes en la región norte de Israel y asesinó a tiros a seis de ellos.

– 26 de marzo: el Movimiento BDS celebró una «Concentración mundial contra el apartheid israelí» virtual.

– 30 de marzo (Día de la Tierra): CUNY Law SJP y Within Our Lifetime protestaron frente a la sede en Nueva York de Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FIDF, por sus siglas en inglés) y marcharon por el centro de Manhattan.

– 25 de marzo: el SJP de la Universidad de Minnesota organizó una protesta contra la guerra.

– 30 de marzo: El SJP de la Universidad de Texas, Dallas, organizó un evento denominado «Pintura y protesta contra el muro del apartheid».

– 30 de marzo: el Movimiento Juvenil Palestino organizó una protesta en San Francisco con motivo del Día de la Tierra frente a la Fundación MZ, que concede ayudas financieras a favor de Israel.

Muestra del BDS en una universidad de Chicago.
(Ynet)

 Lavado verde y lavado rosa

Se organizaron al menos dos actos en torno de la acusación de que Israel practica el lavado rosa (pinkwashing) y el lavado verde (greenwashing), términos habituales utilizados para desestimar o negar los logros de la sociedad israelí en materia de derechos LGBTQ+ y medio ambiente, respectivamente. Es razonable argumentar que los funcionarios del gobierno israelí a veces han proclamado a propósito los logros de Israel en estas áreas para ganarse el favor del público occidental liberal. Sin embargo, muchos de los que acusan de «lavado» utilizan estos términos para hacer declaraciones generales sobre la corrupción inherente a estos aspectos aparentemente loables de la sociedad israelí, todo ello debido a las políticas de Israel hacia los palestinos. Estos activistas se niegan a reconocer el mérito de las experiencias vividas y la mejor calidad de vida de los israelíes, tanto árabes como judíos.

El 31 de marzo, el SJP de la Universidad de Illinois, Chicago, organizó un evento denominado «No hay orgullo en el Apartheid: Lavado rosa en Israel». La descripción del programa define el pinkwashing como «un término utilizado para describir cómo el estado sionista ha manipulado el movimiento queer para promover su agenda de colonialismo».

El 29 de marzo, el SJP de la Universidad George Washington celebró una «conferencia sobre el lavado verde». La descripción del evento se refiere al «lavado verde israelí del colonialismo y el apartheid» y afirma que la conferencia «vincularía la crisis climática y la justicia medioambiental con la liberación palestina».

(Puede seguir a la Liga Antidifamación en español en Twitter en @ADL_es)

 

Fuente: Ynet Español