Irán y EEUU en la etapa final del regreso al pacto nuclear

Junto con los dramáticos eventos que se desarrollan en Ucrania, las conversaciones en Viena se centran ahora en los esfuerzos para cerrar las brechas restantes para que Teherán y Washington regresen al acuerdo nuclear.

Instalación nuclear iraní en Arak Foto: Nanking2012 Wikimedia Commons CC BY-SA 3.0

Por Sima Shine y Eldad Shavit

La visita urgente a Teherán del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) el sábado 5 de marzo, dos días antes de la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, tenía como objetivo permitir que las partes acordaran respuestas a las preguntas del OIEA sobre los sitios no declarados donde se encontraron restos de uranio.

Irán ha intentado de exigir el cierre del asunto como uno de los tres últimos temas antes de acordar la vuelta al acuerdo.

El compromiso alcanzado requiere que Irán presente una explicación por escrito a las preguntas de la OIEA dentro de dos semanas, con una discusión posterior sobre cada una de ellas.

Al hacerlo, Irán ha renunciado a su condición, y por su parte la OIEA (aparentemente con el acuerdo de Washington y los europeos) está posponiendo el tema para la próxima reunión en el mes de junio próximo.

Rusia, uno de los socios del acuerdo nuclear original, ha intentado en los últimos días vincular los temas, como parte de una exigencia hecha por el Ministro de Exteriores Lavrov de garantías escritas por parte de Estados Unidos para que Rusia pueda continuar las relaciones comerciales y económicas con Irán como permite el acuerdo nuclear para después de que se levanten las sanciones.

No está claro si la medida ha sido coordinada con Teherán, pero la administración estadounidense, como era de esperar, ha rechazado rotundamente esta demanda, e incluso en Irán hubo quienes la vieron como un obstáculo para avanzar con el cierre de las cuestiones finales en el camino de regreso al acuerdo.

Mientras tanto, las filtraciones del último informe de la OIEA sobre el programa nuclear de Irán muestran que ya tiene 33 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, dos tercios de la cantidad necesaria para el enriquecimiento de alto grado para su primer dispositivo nuclear.

Esto se suma a unas tres toneladas de uranio enriquecido en diferentes niveles, incluidos 182 kg de uranio enriquecido al 20% (cerca de la cantidad requerida para un enriquecimiento de alto grado militar).

En conclusión, junto con las continuas críticas internas en Teherán y Washington por parte de los opositores al acuerdo, ambas partes son cautelosamente optimistas sobre una conclusión en breve.

Cada parte continúa enfatizando que todavía hay una pequeña cantidad de problemas que deben resolverse y asigna la responsabilidad a la otra parte para que tome las decisiones/concesiones necesarias.