Terminología nazi está siendo renombrada como ‘derechos humanos’- Opinión

POR: Ariella Esterson

Neonazis finlandeses comienzan la marcha de su Día de la Independencia con banderas con esvásticas en Helsinki, Finlandia, 6 de diciembre del 2018.

Los términos utilizados por grupos en contra de Israel como ´dominación judía´, se hacen eco del lenguaje antisemita utilizado por el Tercer Reich, el partido nazi y los neonazis contemporáneos.

Durante los dos últimos años, decenas de organizaciones no gubernamentales (ONG) involucradas en la promoción anti-Israel se han unido en una campaña para acusar a Israel de apartheid. Este término ofensivo, usado por ONG internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW), y ONG israelíes como B´Tselem, tiene como objetivo avanzar la narrativa de la inmoralidad sin paralelo israelí y llamar al desmantelamiento del estado judío. En el camino, estas ONG esperan promover la demonización de Israel a través del BDS y la batalla legal, incluso en la Corte Penal Internacional (ICC).

Si bien la mayor parte del escrutinio ha detallado lo ofensivo y la inexactitud de la terminología apartheid, muchos han pasado por alto una frase aún más venenosa que aparece en publicaciones de las tres ONG mencionadas anteriormente. Amnistía, HRW y B´Tselem usan los términos supremacía judía y dominación judía. Estos términos se hacen eco del lenguaje antisemita utilizado por el Tercer Reich, el partido nazi y los neonazis contemporáneos.

El tropo de la supremacía judía, un término antisemita encontrado en el título del informe de apartheid de B´Tselem, obtuvo prominencia durante el Tercer Reich. Los libros sobre el tema del poder judío, el imperialismo judío y la dominación mundial judía fueron distribuidos en la Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial, propagando la creencia de que la supremacía judía sería derrotada por un salvador, Adolf Hitler. La frase fue usada a menudo para indoctrinar a alemanes jóvenes, como se demuestra en una diapositiva de una presentación educativa de la Juventud Hitleriana proclamando ¨Hitler rompe la supremacía judía con su movimiento¨.

En 1940, a continuación del estreno de la eminente película de propaganda antisemita nazi El Judío Eterno, el Servicio de Seguridad del Reich publicó un memo reseñando la película, afirmando ¨Las representaciones cartográficas y estadísticas sobre la propagación del judaísmo (la comparación con las ratas fue enfatizada como particularmente impresionante) y sobre la expansión de su influencia en todas las áreas de la vida y en todos los países del mundo fue notada. Se prestó especial atención a la aceptación y recepción de judíos en Estados Unidos. Es sorprendente cuán abiertamente se muestra la influencia y la supremacía judía en Estados Unidos¨.

En el 2003, David Duke, el principal supremacista blanco de Estados Unidos, también adoptó este tema. En Supremacía Judía: Mi Despertar a la Cuestión Judía, Duke alegó, ¨La verdad es que los sionistas no sólo buscan la supremacía judía sobre los desventurados palestinos; buscan la supremacía sobre todos nosotros sin importar cuál es nuestra raza o nacionalidad. No es sólo sobre Estados Unidos que quieren la supremacía, es Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Rusia y todas las demás naciones de la tierra¨.

Los puntos en común entre la propaganda nazi y la retórica de las ONG son asombrosos. Cuando se les preguntó en una encuesta en línea llevada a cabo por el Monitor de ONG, muchos participantes tuvieron problemas determinando si David Duke or B´Tselem habían afirmado examinar y documentar elementos de la supremacía judía. Similarmente, 80% de los 800 encuestados a una encuesta de Twitter creía que una cita sobre la dominación judía de Mein Kampf de Adolf Hitler, en realidad se originó en el informe de apartheid de Amnistía.

De hecho, el término dominación judía, que aparece numerosas veces en las publicaciones de Amnistía Internacional y HRW para describir las políticas israelíes, se hacen eco de infames diatribas antisemitas, como los Protocolos de los Sabios de Sión: ¨Este Protocolo, como el primero, nunca ha sido invocado en preguntas por la Nación de la Judería. Revela idénticamente los mismos planes y propósitos de los judíos para la dominación mundial y la venganza que los impregna a todos¨.

El logo de Amnistía Internacional es visto cerca de la directora de Mujeres en Línea, Luisa Kislinger, durante una conferencia de prensa para anunciar los resultados de una investigación sobre los abusos de los derechos humanos en Venezuela durante las protestas contra el presidente Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela, 20 de febrero del 2019.

Existe una ironía aquí. Si los judíos son las víctimas del racismo nazi, ahora las ONG que emplean la difamación del apartheid asumen que la existencia de un estado judío es inherentemente racista.

Afortunadamente, existe un amplio consenso de que tal afirmación es en sí misma una forma de antisemitismo, como lo reflejó la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Recordación del Holocausto (IHRA). Esta definición establece: ¨Negar al pueblo judío su derecho a la autodeterminación, por ejemplo, afirmando que la existencia de un Estado de Israel es un esfuerzo racista¨, es una expresión de antisemitismo. Adoptada por casi 30 países y contando, la definición en funciones de la IHRA se ha convertido en una herramienta significativa para distinguir entre la crítica legítima a Israel y el antisemitismo. Como era de esperar, las ONG que utilizan la terminología apartheid también se opone fuertemente a la IHRA.

Uno habría pensado que las auto declaradas ONG por los derechos humanos abjurarían de la retórica indistinguible de la propaganda nazi, tales como la supremacía judía y la dominación judía, en lugar de abrazarla. La asunción de la autoridad moral de las ONG no es justificación para el resurgimiento y resurrección de la horrorosa ideología nazi que demoniza a Israel.

El escritor es un gerente de investigación y contenido en línea para el instituto de investigación ONG Monitor.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil