Protesta en Israel por el abandono de los cementerios judíos en India

Activistas organizaron una protesta frente a la Embajada de la India, exigiendo que se regulen los cementerios históricos abandonados para preservar los más de 2.000 años de historia judía en el subcontinente.

Por algunas calles de Panvel, India, se pueden observar fragmentos de lápidas destrozadas con estrellas de David e inscripciones en hebreo.

De hecho, hasta se construyó un grupo de viviendas justo en la carretera donde se encontraba el cementerio judío de la comunidad Bene Israel.

Una lápida destrozada con una estrella de David en Panvel, India.
(Golan Chariker Shriker)

La eliminación de los cementerios judíos en el subcontinente lleva años produciéndose, a medida que los cementerios históricos van dando paso a vertederos, centros de indigentes e inmuebles.

Durante el fin de semana, activistas organizaron una manifestación frente a la embajada de la India en Tel Aviv, exigiendo que se regulen estos lugares para preservar los más de 2.000 años de historia judía en el país.

«Nos preguntaron por qué hacíamos esto frente a la embajada», contó en una entrevista a Ynet Golan Chariker Shriker, una destacada figura de la comunidad india israelí. «…No lo haremos frente al ayuntamiento. La dirección es, por supuesto, la de los dirigentes indios», respondió el activista.

«Hay muchos cementerios como Bene Israel en la India, unos 90 de hecho, y vemos el estado de abandono y negligencia. Si ven las fotos, parece horrible», denunció Golan.

Activistas protestando frente a la Embajada de la India en Tel Aviv por la conservación de los cementerios judíos. (Golan Chariker Shriker)

 «No tenemos dónde encender una vela. ¿Le parece razonable que haya un edificio sobre la tumba? ¿O que otros fueran enterrados encima? Es absurdo»

Golan Chariker Shriker, activista de la comunidad india-israelí

«Mi abuelo, Moshe Shmuel Nagauker, ya no tiene tumba», confesó. «Por alguna razón, construyeron un edificio sobre su tumba. Cada vez que mi madre y yo visitamos Bombay, llora al ver esto. No tenemos dónde encender una vela. ¿Le parece razonable que haya un edificio sobre la tumba? ¿O que otros fueran enterrados encima? Es absurdo», agregó.

Chariker Shriker subraya que, a diferencia de otros lugares del mundo, los cementerios judíos de la India no están necesariamente profanados por el antisemitismo, sino por la indiferencia de las autoridades y la codicia de las empresas inmobiliarias.

«Nuestra petición al gobierno indio es que convierta estos lugares en zonas preservadas de importancia nacional», aseveró. «Cuando se preservan estos lugares, se ponen vallas alrededor de ellos y se abordan, no se ven estas cosas. No nos tragamos las historias de ‘tierras privadas’, este asunto puede resolverse mediante la legislación y la preservación de los lugares que son sagrados para nosotros», sumó.

Una lápida destrozada en Panvel, India.
(Golan Chariker Shriker)

A partir de 2022, sólo quedan unos 5.000 judíos en la India y unos 3.000 de ellos se concentran en la zona de Bombay.

«Incluso después de emigrar [a Israel], o a cualquier otro lugar del mundo, permitimos que se borren los lugares que dejamos atrás», dijo Chariker. «Esto es una eliminación cultural. Exigimos que estos lugares estén regulados y supervisados. No debe ser un mercado, debe estar regulado», cerró.

Bene Israel es una de las tres comunidades judías históricas de la India.

Según su tradición, llegaron al subcontinente en algún momento del siglo I o II, cuando sus antepasados naufragaron en el oeste de la India durante un viaje comercial al lejano Oriente.

Algunos historiadores especulan con la posibilidad de que sus antepasados pertenecieran a una de las Tribus Perdidas de Israel, pero los Bene Israel nunca fueron reconocidos oficialmente como tales por las autoridades judías.

Amontonamiento de basura en el cementerio de Bene Israel en la India.
(Golan Chariker Shriker)

Tras emigrar a la India, la comunidad se asimiló gradualmente a la gente de su entorno, aunque mantuvieron algunas costumbres judías.

A mediados del siglo XX, la comunidad Bene Israel contaba con unos 24.000 miembros. Con la creación del Estado de Israel, la mayoría de ellos hizo aliá (emigrar a Israel).

En la actualidad, se calcula que la comunidad cuenta con 85.000 miembros en Israel, 3.000 en la zona de Bombay y otros 5.000 dispersos por el mundo.