Uniforme del Ejército y pincel en mano: conoce a la muralista militar de Israel

El puesto no existe de manera oficial en el Ejército. Sin embargo, Batsheva Schneider es la pintora militar a cargo de realizar enormes murales en bases de todo el país. “Alegra, da color y espíritu a los espacios”, afirma.

Fotógrafo militar, cantante militar, mago militar e incluso otros puestos tan extraños como esos existen de forma oficial en las Fuerzas de Defensa de Israel. Sin embargo, no hay un pintor militar. La persona que viene a modificar esa situación es Batsheva Schneider, pintora de murales en las bases de las FDI en todo el país.

Batsheva Schneider. (Yaron Sharon)

Schneider, de 19 años, combina su rol en las fuerzas como teniente coronel con su gran pasión por la pintura. Luego de turnos de hasta 12 horas, aún tiene tiempo para pensar su próximo dibujo. “Algunas veces me quedé en la base durante mi semana de descanso, para terminar pinturas. Más allá del privilegio que siento, estoy haciendo algo especial que nadie hizo antes. Eso vale más que una hora más de sueño”, relata.

—¿Sabías que querías ser pintora militar? ¿Cómo llegaste a eso?

—Al momento de entrar al Ejército tenía miedo de no poder seguir pintando. Quería encontrar la manera de integrar mis pinturas y el servicio militar. Por qué no había un lugar para desarrollar mi arte cuando sí hay espacio para cantantes o atletas que pueden continuar con su trabajo durante su paso por el Ejército.

Batsheva Schneider junto a su mural en un espacio de entrenamiento. (Yaron Sharon)

—¿Entonces qué hiciste? Las FDI tienen reglas claras.

—Comencé a pintar carteles para mi unidad y vi que realmente lo disfrutaba. Entonces fui a mi división y dije que quería pintar. Acordamos que lo primero que iba a pintar era nuestro contenedor que funciona como centro de reunión. Después de unos dos meses me trajeron pinturas, pinceles, todo. Tenía los bocetos listos y fue una gran primera experiencia. Publiqué el trabajo en las redes sociales y las reacciones fueron muchísimas más que con cualquier otra pintura que hago sobre lienzo.

—¿Alguna vez recibiste penalidades del Ejército por tus pinturas?

—No, nunca. Al principio a los sargentos de la base no les gustó y hubo un sargento mayor que quiso borrar mis dibujos del contenedor. Pero en seguida le dijeron que se calmara, que no es alguien que simplemente vino y pintó, sino que fue un trabajo bien pensado.

Schneider tiene una rutina de trabajo muy ordenada. Antes de ir a la pared, ella presenta bocetos y aguarda los permisos necesarios.

—¿Cuánto tiempo te lleva pintar un mural?

—Una pintura promedio me lleva dos días de trabajo intenso. Si no tuviera la necesidad de dormir podría pintar 24 horas. Puedo terminar una pintura grande en unos 3 días.

La obra de Schneider. (Yaron Sharon)

—¿Cuál es la pared más grande que has pintado?

—Creo que llegué a más de 10 metros, me llevó dos semanas. En el futuro quiero superar eso, murales de 20 metros, si es posible. Por mi parte me encantaría cubrir edificios enteros, si me autorizaran. Quiero que mis murales se vean a la distancia.

Mural de Batsheva Schneider. (Yaron Sharon)

Schneider ya pintó en diversas bases del país. “Me llaman de todos lados. ‘Tienes que venir a pintar con nosotros, tienes que venir’”, repasa emocionada. “Me sorprendió mucho llegar a distintas bases y ver que eran lugares grises, desangelados. Después de dibujar en el comedor, noté que de repente la gente se empezaba a quedar más tiempo. El entorno de trabajo es algo muy importante, al final afecta al desempeño de nuestro ejército, a cómo se sienten los soldados”, evalúa.

—¿Cuál es tu sueño?

—Ser pintora militar, continuar así mi servicio en el Ejército. Llegar a una base y dejar lo mejor de mí, un contenido positivo y sionista que le haga bien a los soldados.