Shin Bet arresta a 5 israelíes judíos sospechosos de espiar para Irán

POR: Judah Ari Gross

Una foto de perfil de Facebook sin fecha que fue usada por un presunto operativo iraní de inteligencia, conocido como Rambod Namdar, para hacer contacto con ciudadanos israelíes, varios de los cuales fueron acusados el 12 de enero del 2022.

Los sospechosos fotografiaron sitios sensibles en Israel e intentaron conseguir que sus hijos se unieran a unidades de inteligencia del ejército; Bennett les dice a los ciudadanos que ¨estén atentos¨ contra tales intentos en línea.

El servicio de seguridad Shin Bet ha arrestado a cinco israelíes judíos acusados de ayudar a un operativo iraní, quien a menudo pretendía ser un hombre judío, a reunir inteligencia y hacer conexiones en Israel, dijo el Shin Bet el miércoles.

En algunos casos, los sospechosos dijeron a los investigadores que sabían que Namdar podía haber sido un operativo de inteligencia iraní, pero continuaron sus comunicaciones con él de todas maneras, según el servicio de seguridad. Los cinco sospechosos -cuatro mujeres y un hombre -son todos judíos inmigrantes de Irán o descendientes de inmigrantes iraníes. Se prohibió la publicación de sus nombres en virtud de una orden de mordaza emitida por la corte a petición de sus fiscales.

Según el Shin Bet, los sospechosos tomaron fotografías de sitios estratégicos importantes en Israel, incluyendo el consulado de Estados Unidos en Tel Aviv, intentaron formar relaciones con políticos; proporcionaron información sobre arreglos de seguridad en diferentes lugares; y cometieron otros delitos -todos bajo la dirección del operativo iraní, quien se hacía llamar Rambod Namdar – a cambio de miles de dólares.

Dos de los sospechosos también intentaron convencer a sus hijos de que se unieran a una unidad de Inteligencia Militar de las FDI, dijo el Shin Bet.

Sin embargo, como ninguno de los sospechosos presuntamente involucrados en el caso tenía acceso a material clasificado importante, no hubo indicación de que esta red de espionaje comprometiera seriamente la seguridad nacional. No obstante, sí reveló un punto débil potencial que podría ser usado por Irán en el futuro.

Foto ilustrativa: La entonces embajada de Estados Unidos de América en Tel Aviv, Israel, 14 de junio del 2016.

¨Llamo a los ciudadanos de Israel a estar atentos sobre estos intentos. Podría ser que las personas detrás de la información que consumen o comparten en las redes sean iraníes¨, dijo el primer ministro Naftali Bennett el miércoles, en respuesta a las noticias del caso. ¨No puede haber ninguna duda – el largo brazo del establecimiento de defensa llegará a cualquiera que trata de perjudicar la seguridad de Israel¨.

La investigación y las acusaciones resultantes arrojaron luz sobre el raro y poco discutido fenómeno de los judíos de Irán que viajan a Israel para visitar a la familia. En un caso, uno de tales viajes -por las sobrinas de uno de los sospechosos -fue usado para transportar fondos desde Irán a Israel, a fin de pagar a los israelíes trabajando para Namdar, según la hoja de cargos.

Namdar, que mantenían perfiles en Facebook, Instagram y WhatsApp, pretendió ser judío en las conversaciones con algunos de los sospechosos.

¨Con sus graves acciones, los involucrados se pusieron a sí mismos, a sus familias y a los ciudadanos inocentes de Israel en riesgo, ya que su información fue transferida a la inteligencia iraní, además de la información que fue entregada sobre sitios israelíes y los lugares estadounidenses en Israel, lo cual sería usado para propósitos terroristas¨, dijo un alto oficial del Shin Bet en un comunicado el miércoles.

Los cinco sospechosos fueron acusados durante el mes pasado en la Corte de Distrito de Jerusalem

Dos de los sospechosos son esposo y esposa, de 40 años más o menos, que viven en el suburbio de Tel Aviv de Holon. Según el Shin Bet, la esposa, quien trabajaba como una presentadora en una estación de radio -el nombre de la cual también está prohibido publicar bajo la orden de mordaza -estuvo en contacto con Namdar durante el curso de varios años.

Bajo la dirección de Namdar, la esposa presuntamente tomó fotografías en el Consulado de Estados Unidos en Tel Aviv y las oficinas del Ministerio del Interior en Holon y al Instituto Nacional de Seguros. También está acusada de enviar detalles a Namdar sobre los arreglos de seguridad en un centro comercial en Holon.

Sin embargo, sí se negó a una serie de peticiones, incluido proporcionarle la dirección de email del entonces primer ministro, Benjamin Netanyahu y el número telefónico del jefe de estado mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Aviv Kohavi; tomar fotografías de la sede del Mossad y otras bases militares; y filmar dentro de la Knesset y la Corte Suprema, según la acusación.

Durante este tiempo, Namdar también le pidió repetidamente fotografías de ella desnuda., lo cual se negó a enviarle y lo que la llevó eventualmente a bloquear su número en su teléfono, dijeron los fiscales.

La mujer también trató de convencer a su hijo para que se enlistara en la Inteligencia Militar.

Su esposo está acusado de saber sobre sus conexiones con Namdar y de hablar con el operativo iraní él mismo, así como de transportarla al Consulado de Estados Unidos para tomar las fotografías de éste, a pesar de ¨sospechar que esta era una figura de la inteligencia iraní¨, dijo el Shin Bet.

Los dos fueron acusados con contactar con un agente extranjero, transferir información que podría ser de valor para el enemigo, y ayudar en la transferencia de información que podría ser de valor para el enemigo.

Foto ilustrativa: Una mujer judía iraní deposita su voto en un colegio electoral en la capital Teherán, el 21 de febrero del 2020.

Otra sospechosa, una mujer de 57 años, de Beit Shemesh, está acusada de realizar un número de tareas para Namdar a cabio de $5,000. Según el Shin Bet, ella intentó convertirse en amiga cercana de una mujer miembro de la Knesset siguiendo sus instrucciones y le envió información sobre su relación, incluidas grabaciones de sus comunicaciones. Está prohibido publicar el nombre de la parlamentaria.

Ella también trató de convencer a su hijo de que se uniera a la Inteligencia Militar y envió fotografías y vídeos de su alistamiento y documentación militar a Namdar, según el Shin Bet.

El servicio de seguridad dijo que ella también formó un club para emigrantes iraníes en Beit Shemesh, tomó fotografías de su urna de votación en las elecciones de marzo del 2020 e intentó fotografiar la embajada de Estados Unidos en Jerusalem, pero fue detenida por guardias de seguridad antes de que pudiera hacerlo.

De acuerdo con la hoja de cargos, Namdar también le indicó que instalara una cámara escondida en un salón de masajes en su casa, aparentemente para recolectar imágenes potencialmente vergonzosas que podrían usarse como influencia sobre sus clientes. Instaló la cámara y grabó a una de sus clientes, pero eventualmente detuvo la cámara cuando hizo un ruido y borró el vídeo.

También compró productos electrónicos y abrió un negocio a instancias de Namdar. Según la acusación, el operativo iraní también trato de conseguir que la mujer descargara un software de criptomonedas en su teléfono para que pudiera transferrle su dinero, pero el sobrino de la mujer, a quien le pidió que le instalara la aplicación, le dijo que era demasiado complicado y que no debería hacerlo.

De acuerdo con la hoja de cargos, la mujer ¨sabía que Rambod estaba trabajando para las autoridades y los servicios de inteligencia iraníes¨ pero estuvo de acuerdo en ayudarlo de todos modos. Por esto, ella supuestamente recibió $5,000 de él, algo de lo cual recibió de un mensajero enviado por Rambod a Turquía, donde ella viajó a fin de encontrarse con él.

Fue acusada de contactar con un agente extranjero y transferir información que podría ser de valor para el enemigo.

Parte del dinero presuntamente le fue pagado a ella a través de un cuarto sospechoso, de la ciudad central de Kfar Saba, quien le dio $1,000 y joyas que su sobrina, que estaba visitando Israel desde Irán, le había estado dando a Rambod, según la acusación.

La sobrina ¨advirtió [a la acusada] que la persona que le dio su dinero y los regalos era desconocida en la comunidad judía de Teherán, lo que le hizo sospechar que Rambod estaba trabajando con la inteligencia iraní¨, dijeron los fiscales.

A pesar de esto, la cuarta sospechosa continuó en contacto con Rambod, que indicó que quería una relación romántica con ella, según la hoja de cargos.

Fue acusada de conectar con un agente extranjero y transferir información que podría ser de valor para el enemigo.

La quinta sospechosa, una mujer de 50 años de Jerusalem, que se mudó a Israel desde Irán en el 2001, entregó ¨diferentes partes de información¨ a Namdar, dijo el Shin Bet sin elaborar. En la acusación, los fiscales dijeron que la mujer le dio información a Namdar sobre los inmigrantes iraníes que viven en Israel, y que los dos discutieron sobre la lucha en Gaza en mayo.

A cambió de la información que ella le proporcionó, la sospechosa presuntamente recibió $900. A lo largo de gran parte de su relación, la mujer sospechó que Namdar, quien afirmaba ser un contratista judío viviendo en Teherán, era un oficial de la inteligencia iraní – habiéndole preguntado a amigos judíos de ella que todavía vivían en la capital iraní si conocían a alguien con ese nombre y le dijeron que no -pero continuó hablando con él de todas maneras, según la acusación.

De acuerdo con la acusación, él también le indicó que comenzara una serie de negocios, a lo cual ella se negó, y trató de que se encontrara con él en Turquía, Dubai o en Irán, viajando ahí a través de Armenia. ¨La acusada, le contó a un amigo en Irán sobre esto, pero él le advirtió que no hiciera ese viaje¨, de acuerdo con la acusación.

Fue acusada de contactar con agente extranjero.

Es su declaración, el Shin Bet advirtió sobre que la inteligencia iraní estaba buscando constantemente reclutar a israelíes a través del internet, a fin de recolectar información sobre el país y ¨atraer a los israelíes al exterior para poder hacerles daño¨.

¨Hacemos un llamado a los ciudadanos israelíes para que estén alerta ante todo intento de hacer contacto o solicitudes irregulares que sean hechas virtualmente, particularmente con figuras que se identifican como iraníes¨, dijo la agencia.

El año pasado, un agente iraní casi engañó a un hombre israelí para que viajara a los Emiratos Árabes Unidos para un operativo iraní, pero canceló su viaje después de oír sobre los esfuerzos iraníes para secuestrar o dañar de otra manera a ciudadanos israelíes.

En el 2020, el Shin Bet arrestó a otro ciudadano israelí sospechoso de espiar para Irán.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil