La pandemia de COVID-19 desenmascara el antisemitismo en Estados Unidos

Los grupos extremistas respaldan teorías conspirativas absurdas, como la acusación que señala que los judíos crearon el virus para sacar provecho de la vacuna. También abundan las comparaciones de las restricciones sanitarias con el Holocausto.

 Un domingo por la mañana a principios de diciembre, un residente de Austin, Charles Kaufman, recibió una pequeña bolsa de plástico con algunas piedras y un documento doblado en la puerta de su casa, a unos metros del periódico empaquetado que generalmente recibe.

El documento era un volante que culpaba a los judíos por el nuevo aumento de casos de COVID-19, el mismo que recibieron cientos de hogares en todo el país durante el mes pasado.

“Quizás unas 100 personas lo recibieron en mi calle, judías y no judías”, dijo Kaufman el lunes. «Era consciente de esa caracterización mucho antes de la aparición del volante, así que no me resulta nada nuevo, pero sí igual de absurdo”, señaló.

Distribuidos por un grupo llamado Goyim Defense League, los volantes afirman que “cada aspecto de la agenda de COVID es judío” e incluyen una lista de líderes judíos que trabajan desde distintas posiciones en la lucha contra la pandemia.

La campaña antisemita a nivel nacional en Estados Unidos ha aparecido en las puertas de las comunidades de California, Texas, Carolina del Norte, Maryland y otros. Según la Liga Anti-Difamación, el grupo que la difunde es una «red flexible de individuos conectados por su virulento antisemitismo» e incluye cinco o seis organizadores principales, docenas de simpatizantes y miles de seguidores en línea. Fundada en 2020, también opera una plataforma de video que transmite contenido antisemita.

El volante antisemita que se difundió en Estados Unidos. (Cortesía)

 Desde que recibió el volante, Kaufman ha estado trabajando para armar una campaña educativa «explicando el antisemitismo y sus diversas formas».

 Charles Kaufman en el Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos en Washington. (Cortesía)

 “Una de las cosas que creo que es realmente importante es que la próxima generación de judíos entienda que este tipo de estereotipos han existido durante milenios a partir de la peste bubónica, e incluso se puede ir más atrás. Esto entra en la categoría de la búsqueda de chivos expiatorios y hay innumerables ejemplos», explicó.

Según el subdirector regional de Nueva York en la Liga Anti-Difamación, Alex Rosemberg, el concepto de chivo expiatorio ha sido una manifestación significativa de antisemitismo cuando se trata de la pandemia de COVID-19.

“Es la idea de que los judíos generaron el virus para luego generar la vacuna y generar ganancias como resultado”, señaló. “El otro aspecto de esto son los grupos extremistas que usan la simbología del Holocausto para protestar contra las restricciones”, agregó.

Esta dualidad, dijo, ha sido históricamente un tema recurrente. “Si eres un supremacista blanco, entonces los judíos son un grupo de personas de eslabón débil que no merecen ser parte de una sociedad fuerte y generalizada”, continuó. «Si eres una persona de izquierda, entonces los judíos son este grupo todopoderoso que controla el universo».

“De alguna manera, el antisemitismo siempre está al final de la ruta del chivo expiatorio”, agregó Rosenberg.

Caricaturas de contenido antisemita. (Cortesía de la Liga Antidifamación)

Eli Steinberg, un judío ortodoxo que vive en Lakewood en Nueva Jersey, se hizo eco de Rosemberg al decir que «cualquier cosa que pueda ser utilizada para explotar el odio a los judíos, será utilizada”.

Evan Bernstein, quien se desempeña como director ejecutivo del Servicio de Seguridad Comunitaria, que capacita a voluntarios para ayudar a proteger sus instituciones y eventos, ha estado monitoreando los incidentes respecto a la difusión de volantes en todo el país. Según él, «el hecho de que sean enviados muestra una intención seria por parte de los perpetradores».

“Sin lugar a dudas, históricamente hemos visto que cada vez que una sociedad atraviesa un período difícil, nosotros, como judíos, tendemos a ser más vulnerables al odio y a que las acusaciones caigan sobre nosotros”, dijo Bernstein. “Lo vimos con el brote de sarampión hace unos años”.

Una pandemia de antisemitismo

A medida que el mundo entró en cierres generales y restricciones en 2020, la Liga Antidifamación registró 2.024 incidentes antisemitas denunciados en todo Estados Unidos. Si bien se trata de una disminución del 4% con respecto a 2019, la cifra aún representa el tercer año más alto registrado desde que la organización comenzó a rastrear incidentes antisemitas en 1979.

Evan Bernstein, director ejecutivo del Servicio de Seguridad Comunitaria. (Cortesía)

“En 2020, vimos situaciones tanto a nivel regional como local en las que se culpaba a los judíos por la propagación del virus”, afirma la auditoría de 2020. «Esto dio lugar a expresiones de hostilidad y antisemitismo en las redes sociales y, en algunos casos, al acoso en el mundo real de los judíos», agrega.

En las redes sociales, se observó casi de inmediato un aumento en las publicaciones antisemitas. También apareció una nueva forma de acoso en forma de «zoombombings», en los que los atacantes interrumpían los seminarios web con mensajes e imágenes antisemitas. En 2020, ADL registró 196 Zoombombings, algunos acompañados de imágenes racistas y pornográficas.

«Las redes sociales son un sumidero continuo e incontrolado de odio y antisemitismo»

Chaskel Bennett, líder comunitario de Nueva York

«El COVID-19 ciertamente no ha detenido el antisemitismo y el volumen, la naturaleza y el alcance de los incidentes que han afectado a las comunidades e instituciones judías desde marzo de 2020 todavía se mantienen en un nivel que nos justifica tomar esto muy en serio», agregó Bernstein.

Los folletos recientes como el que se le entregó a Kaufman, señaló Bernstein, son «solo otra manifestación de algo que vemos una y otra vez».

Chaskel Bennett, un líder de la comunidad judía ortodoxa en Nueva York, dijo que lidiar con el antisemitismo «no es nada nuevo», pero tal vez su impacto sea más directo hoy. «A lo largo de la historia, los judíos siempre han sido vistos como villanos malvados, especialmente en momentos de inquietud e incertidumbre», dijo. «Las redes sociales son un sumidero continuo e incontrolado de odio y antisemitismo, donde cualquier inadaptado racista puede propagar sus teorías de conspiración antisemitas a voluntad», señaló.

Bennett también dijo que cree que los antisemitas son «el proverbial martillo en busca de un clavo: ya sean dificultades económicas o una pandemia, los que odian siempre encontrarán cualquier pretexto para difundir su ideología de odio entre las masas”.

Judíos ortodoxos en primera línea

En las primeras etapas de la pandemia de COVID-19, muchos miembros de la comunidad judía ortodoxa experimentaron una especie de déjà vu, un regreso de la misma retórica de odio que habían experimentado durante el brote de sarampión de 2019 en sus comunidades.

A pesar de que prominentes rabinos y líderes comunitarios instruyeron a los miembros de la comunidad a seguir las pautas de salud, los judíos ortodoxos sintieron que los medios de comunicación y la sociedad en general se enfocaban desproporcionadamente en aquellos en la comunidad que no respetaban las restricciones.

Entre los patrones que la Liga Antidifamación encontró en las redes sociales durante esos meses, los judíos ortodoxos fueron los principales objetivos de los comentarios antisemitas relacionados con el COVID-19. Algunos de los comentarios culparon a toda la comunidad judía ortodoxa de propagar el virus; otros sugirieron que los judíos ortodoxos deberían ser «contenidos» a la fuerza o incluso negarles tratamiento médico si se enfermaban.

«¿Por qué desperdiciamos pruebas y suministros médicos en una comunidad que se niega a seguir las reglas?», afirmaba una publicación en Facebook.

Caricaturas de contenido antisemita. (Cortesía de la Liga Antidifamación)

Steinberg señaló que justo antes de la pandemia, en diciembre y enero de 2019, a raíz de los ataques mortales en un mercado kosher en Jersey City, Nueva Jersey y la fiesta de Janucá de un rabino en Monsey, Nueva York, hubo “una avalancha de simpatía por la comunidad judía ortodoxa. «Eso pareció evaporarse en el instante en que nos atacaron durante la pandemia”, evaluó.

Bennett se hizo eco de Steinberg, diciendo que los judíos ortodoxos no solo son más vulnerables al antisemitismo porque son visiblemente judíos, sino porque también experimentan una «intolerancia extrema» desde el interior de la propia comunidad judía.

«El peligro acecha tanto en los callejones como en las salas de chat para el judío identificable y solitario que intenta vivir pacíficamente su vida sin pretensiones en medio de una pandemia aparentemente interminable», agregó Bennett.