No debemos abandonar a los judíos de la Diáspora en su hora de necesidad

POR: Danny Danon

Un hombre reza en el Muro de los Lamentos vacío en Jerusalem, el 2 de abril del 2020, durante un cierre parcial ordenado por el gobierno para evitar la propagación del Coronavirus.

Deben ser hechas excepciones en las restricciones de viaje para los familiares en primer grado, junto con los dueños de propiedades y aquellos viniendo para bodas o funerales.

Los lazos de Israel con los judíos de la Diáspora se remontan a antes del nacimiento de Israel. Los judíos de todo el mundo fueron fundamentales en construir un caso para nuestra nación-estado y, como padres orgullosos estaban encantados cuando Israel declaró su independencia en mayo de 1948. Cuando el joven Israel dio sus primeros pasos y comenzó a florecer, la judería de la Diáspora estuvo justo detrás nuestro, sosteniéndonos si tropezábamos y agarrándonos antes de caer. Los judíos de la Diáspora han mirado con orgullo como año tras año Israel continuó floreciendo y creciendo, y a medida que Israel se convirtió en una nación fuerte e independiente, siempre estuvieron a nuestro lado para ayudar si la ayuda era necesaria.

Hoy, mientras los judíos del mundo claman por visitar su patria, debemos estar ahí para ellos. Los judíos de la Diáspora han sido pacientes. Durante muchos meses ahora, han esperado la oportunidad de visitar; ver a la familia y amigos; venir por negocios; o simplemente disfrutar la belleza de nuestro país. Eso es lo suficientemente malo, pero los casos realmente desgarradores son los hijos que no han podido ver a sus padres ancianos que hicieron aliyah, los soldados solitarios que no han tenido visitas personas de padres o hermanos, y familias que han hecho aliyah y han sido separados de sus familiares de primer grado.

El COVID ha devastado la sociedad que una vez conocimos, pero no debemos dejar que devaste los profundos lazos que compartimos con nuestros hermanos y hermanas judíos. Así como ellos han sostenido nuestra espalda, y continúan apoyándonos en nuestros tiempos de necesidad, nosotros debemos sostener las de ellos. Israel debe escuchar su voz y asegurarse de que hace todo lo que puede, de acuerdo con todos los requisitos de salud y seguridad para el COVID, para asistir a nuestros hermanos. Debemos continuar dándoles la bienvenida cálidamente a Israel.

Hasta la fecha, este enfoque no ha estado enteramente disponible. Las regulaciones más recientes del COVID han cerrado una vez más los cielos de Israel para todos. Debemos trabajar urgentemente para cambiar esto ahora. Necesitamos revisar todos los criterios existentes y expandir la lista de criterios elegibles para asegurar que todas las solicitudes legítimas se otorguen a aquellos que son dueños de propiedades, visitan a familiares de primer grado o a aquellos celebrando simchas o asistiendo a funerales. El sistema actual debe ser simplificado para que las solicitudes puedan ser procesadas fácilmente. Finalmente, debe hacerse más eficiente la línea de tiempo para que todas las solicitudes sean revisadas y respondidas dentro de un tiempo límite de 24-48 horas.

La amistad se mide en tiempos difíciles. Éste es uno de ellos. Así que, ya es hora de que la situación sea revisada y corregida y se tomen acciones para satisfacer las necesidades de nuestros hermanos y hermanas judíos en el exterior. Nuestras puertas deben mantenerse abiertas firmemente. No debemos abandonar a la judería de la Diáspora en su hora de necesidad.

Sobre el Autor

El embajador Danny Danon es el 17mo Representante Permanente de Israel para las Naciones Unidas. Actualmente es presidente del Likud Mundial.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil