En LA, Austria rinde homenaje a los judíos que huyeron de la oscuridad de la Segunda Guerra Mundial para forjar la Edad de Oro de Hollywood

POR: Sharon Rosen Leib

Billy Wilder, en el centro, con Peter Lorre y otros refugiados centroeuropeos en Hollywood, aproximadamente a mediados de los años 1930.

Junto con el Museo de la Academia de Cinematografía y otros, el consulado austríaco rinde tributo a las estrellas expatriadas con un simposio y una serie de películas de 6 semanas hasta el 31 de enero.

LOS ÁNGELES.- Cuando el gobierno austríaco copatrocinó ´Viena en Hollywood´, un simposio único en su tipo en el que se reconoce el gran número de artistas y profesionales judíos que ayudaron a dar forma a la Edad de Oro de Hollywood, yo tenía una buena razón para asistir: Mi bisabuelo, Sol Wurtzel, fue un productor pionero de Hollywood y trabajó con muchos de estos emigrados, incluidos el actor Peter  Lorre y el Dr. Paul Koretz, un destacado abogado del entretenimiento vienés que huyó después del Anschluss.

El simposio, que tuvo lugar el 10 y 11 de diciembre, fue patrocinado junto con el nuevo Museo de la Academia de Cinematografía, la Universidad del Sur de California (USC) y el Instituto Max Kade en Los Ángeles.

El exterior del Museo de la Academia de Cinematografía, 21 de septiembre del 2021, en Los Ángeles.

El Museo de la Academia también lanzó una serie de películas de seis semanas llamada similarmente en conjunto con el simposio, titulada ¨Viena en Hollywood: Emigrados y Exiliados en el Sistema de Estudios¨. Hasta el 31 de enero del 2022, la serie explora el trabajo de artistas cinematográficos judíos nacidos en Viena que huyeron de la persecución nazi en Europa para buscar refugio en Hollywood.

Asistiendo al simposio, encontré curioso, pero gratificante, que el gobierno austriaco quisiera ahora llamar la atención a la purga de judíos creativos de su país, una larga lista de nombres conocidos que incluye a los directores Billy Wilder, Erich von Stroheim y Otto Preminger, así como a los actores Hedy Lamarr, Peter Lorre y Paul Henreid -todos los cuales emigraron a Hollywood en los años 1930 y ´40.

Cuando la Alemania nazi anexó Austria en el Anschluss de 1938, Viena se convirtió en un crisol del antisemitismo del Tercer Reich. Durante 40 años, Austria se presentó a sí misma como la primera víctima del nazismo y negó su culpabilidad en la Solución Final de Hitler para librar a Europa de sus judíos. Antes del Anschluss, la población judía de Austria era de aproximadamente 190,000 (tres por ciento de la población total). Después de que la Segunda Guerra Mundial terminó en 1945, quedaron aproximadamente 4,000 judíos. Alrededor de un tercio de los judíos de Austria murieron en la guerra y el resto, como aquellos que encontraron el éxito en Hollywood, escaparon. Un censo de la comunidad judía europea del 2019, contabilizó aproximadamente 20,000 judíos en Austria (0.1% de la población). La comunidad judía austríaca continúa siendo pequeña, pero está creciendo.

Sin embargo, durante los últimos tres años, el parlamento austríaco ha tomado medidas para reconocer y rectificar su historia de colaboración nazi y antisemitismo.

Los co-organizadores del simposio ´Viena en Hollywood´ y la serie de películas, del Museo de la Academia, el Consulado General Austríaco en LA, y la Universidad del Sur de California. De izquierda a derecha: Eduardo Sánchez, Paul Lerner, Michaela Ullmann, el Cónsul General de Austria Michael Postl, Doris Berger, Regina Range, Simone Bliss.

En septiembre del 2019, el parlamente austriaco aprobó por unanimidad una enmienda a sus leyes de ciudadanía en línea con su ¨esfuerzo en curso para la reconciliación con todos aquellos que sufrieron bajo el régimen totalitario nazi en Austria¨. Esta enmienda permite a los descendientes elegibles de familias judías solicitar la ciudadanía austriaca.

En enero del 2021, la embajada austriaca en Washington, DC, anunció una nueva estrategia nacional en contra del antisemitismo. Y el mes pasado, Austria admitió su complicidad en la Segunda Guerra Mundial al abrir un monumento público que enumera los nombres de todos los 64,440 judíos austríacos asesinados en el Holocausto.

Hedy Lamarr en la película de 1941 ¨Ziegfeld Girl´.

La participación de Austria en el simposio ´Viena en Hollywood´, fomenta esta tendencia de reconocer y renovar la historia judía del país.

¨En ningún momento podemos olvidar que muchos de los que vinieron tuvieron que huir o enfrentar una muerte segura a manos de los nazis. No intentamos apropiarnos culturalmente de estos talentosos refugiados judíos o reclamarlos como austríacos, si no, en su lugar, arrojar luz sobre cómo Viena dio forma a estos profesionales del cine que hicieron de Hollywood lo que es hoy¨, dijo Andreas Launer, el actual embajador de Austria para Malasia.

Launer concibió el concepto de ´Viena en Hollywood´ en el 2017, mientras se desempeñaba como cónsul general en Los Ángeles. Doris Berger, nativa de Austria, directora senior de asuntos curatoriales, comenzó a trabajar con Launer en el amplio proyecto en el 2018.

El bisabuelo de la autora, Sol Wurtzel, 3ro desde la izquierda, y la bisabuela Marian, 5ta desde la izquierda, celebrando en Viena con el Dr. Paul Koretz y otros ejecutivos de Fox Studio y líderes de la industria cinematográfica austríaca, aproximadamente en 1927.

En el primer día del simposio, la charla del presentador Robert Dassanowsky sobre el pacto de coproducción Hollywood-Viena de 1936, tocó una fibra sensible. Dassanowsky, un profesor de estudios de cine en la Universidad de Colorado, habló extensamente sobre Koretz, uno de los abogados más respetados de Viena y el principal experto en derechos de autor internacionales en la industria cinematográfica antes de la Segunda Guerra Mundial. Koretz y su familia formaron una amistad con mi familia que se extendió durante generaciones. MI bisabuelo, un jefe de producción de Fox Studio, conoció primero a Koretz en Viena en los años 1920, mientras buscaba talento europeo y expandía la presencia europea de Fox.

Koretz se desempeñaba como un conducto que unía los principales centros cinematográficos en Europa, de Viena, Berlín y Paris con Hollywood. En 1936, trabajó con MGM y los Estudios 20th Century Fox para forjar un pacto de coproducción para salvar la industria cinematográfica austríaca del colapso a medida que la Alemania nazi monopolizaba la producción cinematográfica europea. Después de que Alemania invadió Austria en marzo de 1938, el pacto de coproducción se convirtió en una quimera.

Museo de la Academia Cinematográfica, Teatro David Geffen.

Sin embargo, Koretz esperaba quedarse en la capital de Austria y continuar su lucrativa práctica legal. Peo enfrentó un obstáculo insuperable -era judío. Mi bisabuelo trabajó detrás de escena para asegurar a la familia Koretz visas británicas y salvarlos de caer presa de los nazis. Tuvo éxito. La familia Koretz huyó de Viena a Londres en 1938. Se mudaron de Inglaterra a Hollywood en 1940 y construyeron una casa de madera y estuco inspirada en Austria en Hollywood Hills. Koretz siguió exiliado en Hollywood hasta su muerte en 1980.

Viendo ¨Casablanca¨, la película inaugural de la serie ´Viena en Hollywood´, la historia de la familia Koretz de lucha y pérdida vino a la mente. La película fue proyectada en el Teatro David Geffen del museo. Repleto de alfombra roja, 1,000 asientos rojos y cortinas de terciopelo rojo, el teatro en sí evoca la Edad de Oro de Hollywood con elegancia de inspiración europea.

La icónica película de 1942, dirigida por Michael Curtiz, emigrado judío nacido en Hungría en los años 1920, presentaba a los actores Paul Henreid y Peter Lorre -ambos judíos que huyeron de los nazis en los años 1930. Capturando la urgencia de escapar del fascismo, la película está mezclada con humor negro, romance trágico y una sensación de anarquía moral.

Un quinteto de ganadores de ´Casablanca´: un somnoliento Michael Curtiz, Jack Warner (hablando, como es habitual), Hal Wallis (con su Premio Thalberg), uno de los anfitriones del evento, Jack Benny, y el guionista Howard Koch.

¨No es coincidencia que tantos de estos talentosos artistas cinematográficos judíos vinieran de Viena y estuvieran influenciados por su cultura. Viena era una capital cosmopolita, artística e intelectual como ningún otro lugar en Europa, donde la libre expresión era alentada¨, dijo Launer.

Después del Anschluss nazi, la pérdida de Austria de su creativa clase judía, se convirtió en la ganancia de Hollywood ya que los emigrados llevaron el cine de Hollywood a nuevas alturas en los años 1930 y ´40. Tanto Launer, como la curadora de la Academia, Berger, reconocieron la importancia de recordar la expulsión de Austria de su talento judío.

¨Espero que ´Viena en Hollywood´ sirva para destacar lo que era esencialmente vienés en estos artistas y lo importante que son las ciudades abiertas, democráticas y cosmopolitas para promover el crecimiento intelectual y creativo¨, dijo Launer.

 

 

Traducción por la Comunidad Judía de Guayaquil