ENFERMERAS DE BROOKLYN ESCRIBEN REFUTACIÓN DE 140 PÁGINAS A LOS ANTI-VACUNAS ULTRAORTODOXOS

POR: Ben Sales / JTA

Un cartel advierte a las personas de los síntomas del sarampión en la comunidad judía ortodoxa en Williamsburg, Brooklyn, en el 2019

En el 2019, Estados Unidos vio 1,282 casos reportados de sarampión -el número más alto desde 1992.

Antes de que la mayoría de los neoyorquinos hubieran siquiera escuchado la palabra ¨coronavirus¨, otro susto de salud pública dominaba las noticias locales: el brote de sarampión del 2019, que compartió paralelos claves con la pandemia por venir.

En el 2019, cuando Estados Unidos vio 1,282 casos reportados de sarampión -el número más alto desde 1992 -la mayoría de ellos estaban concentrados en las comunidades ortodoxas poco vacunadas de la Ciudad de New York y sus suburbios. Entonces, como ahora, la mayoría de los rabinos ultraortodoxos alentaron a sus congregantes y seguidores a que se vacunaran, mientras que los líderes de la comunidad condenaron lo que vieron como un enfoque antisemita sobre la idea de que los judíos propagaran enfermedades.

Las tasas de vacunación MMR (sarampión, paperas y rubiola) aumentaron posteriormente en las comunidades, pero una minoría ruidosa de judíos ortodoxos se unió al movimiento más amplio antivacunas. Convocaron audiencias en Brooklyn y Monsey, New York, para protestar contra los peligros imaginarios de la inoculación. Una de las campañas antivacunas ortodoxas más visibles fue un folleto brillante de 40 páginas publicado por una organización llamada Educando a los Padres & Defender la Salud de los Niños o PEACH (por sus siglas en inglés).

Personas hacen fila en un lugar de pruebas de COVID en Times Square durante la pandemia de la enfermedad coronavirus en el distrito de Manhattan de New York City, Estados Unidos, 17 de diciembre del 2021.

Ahora, más de dos años después, una detallada refutación a las afirmaciones del panfleto ha llegado de un grupo de enfermeras ortodoxas llamadas EMES, que significa Participar en la Educación Médica con Sensibilidad y también es ¨verdad¨ en hebreo. Emes fue un activo defensor de las vacunas durante el brote de sarampión; su propio panfleto se llama descaradamente PIE, abreviatura para Padres Informados y Educados, y tiene 144 páginas. Ofrece información básica y basada en hechos sobre las vacunas y sus beneficios.

Pero hay una enfermedad que no aborda: el COVID-19. Blima Marcus, la presidente de Emes, que tiene un doctorado en enfermería, dijo que el material para PIE en realidad fue reunido antes de la pandemia. Sin embargo, debido a que Emes depende de los trabajadores de la salud que fueron criticados durante los últimos 18 meses y a quienes no se les paga por su trabajo en la organización, sólo fue publicado y distribuido este mes.

Marcus espera que este grueso documento siga siendo oportuno, especialmente a medida que el escepticismo hacia las vacunas del COVID ha atraído a algunas personas hacia el movimiento antivacunas más amplio.

¨La vacilación para las vacunas infantiles es enorme, y creo que puede haber empeorado mucho¨ con toda la desinformación de la pandemia¨, le dijo a The New York Jewish Week, que hace un año relató sus esfuerzos para contrarrestar la desinformación sobre el COVID. ¨Creo que la gente empezó con la vacilación sobre la [vacuna] del COVID y mucha gente se fue al extremo. Y también sabemos que, debido a la pandemia, muchos de los horarios para la vacunación regular se salieron un poco de la red¨.

Emes aún no tiene a disposición una copia digital, pero ha enviado por correo aproximadamente 30,000 copias a direcciones en los barrios de Brooklyn con grandes poblaciones ortodoxas, como Borough Park. Marcus espera que otras comunidades pagarán a Emes para enviar copias del panfleto, para que así el grupo pueda cubrir sus costos.

Según un breve vídeo informativo del panfleto que Marcus compartió en Twitter, tiene secciones dedicadas a cada vacuna recomendada -incluidas estadísticas sobre su efectividad -así como un cronograma de vacunación recomendado. Aborda falsedades comunes antivacunas y cita fuentes.

¨Lo que esperamos es que esas personas se den cuenta de que estos movimientos de desinformación los están engañando y mintiéndoles¨, dijo Marcus. ¨Así que, lo que realmente espero, es que las personas que se han caído a la madriguera del conejo o quizás comenzaron a confiar en las fuentes equivocadas, se darán cuenta que hay respuestas a sus preguntas¨.

Emes ha considerado publicar material similar sobre el COVID, pero duda en hacerlo dado que las condiciones de la pandemia están cambiando constantemente. El sarampión, por el contrario, no ha reaparecido en Estados Unidos en números significativos desde el 2019.

¨Todos estamos tratando de mantener nuestros mensajes matizados¨, dijo. ¨El problema con escribir algo sobre el COVID es que muchos de los datos están cambiando, así que sería difícil abordar ciertos temas si lo escribimos en septiembre y cambia en junio¨.

Marcus y sus compañeras activistas han resistido el acoso de los antivacunas por su activismo, y ella recibió una nueva ola de reacciones después de tuitear sobre el panfleto. Sabía que vendría y no esperaba que se detuviera. Pero espera que el panfleto pueda ser un recurso para las personas tratando de convencer a sus seres queridos de que confíen en las guías de salud pública.

¨Justo esta mañana me dijeron que me quemara en el infierno¨, dijo. ¨Eso es perfectamente normal. Durante el brote de sarampión recibimos un mensaje de voz de alguien que nos llamó parte de la Judenrat [un término para los judíos forzados a colaborar con los nazis durante el Holocausto], así que ya sabes, lo entendemos, pero también hemos recibido muchos comentarios positivos.

 

Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil