La Sociedad Occidental sufre privación crónica del sueño, dice ganador Judío del Nobel

El profesor de biología de la Universidad Brandeis Michael Rosbash
es uno de los ganadores del Premio Nobel de Medicina del 2017.

El neurocientífico estadounidense Michael Rosbash ganó el premio de medicina por la investigación sobre los ritmos circadianos, que son vistos cada vez más como teniendo efectos significativos en nuestra salud.

Un neurocientífico judío estadounidense quien esta semana ganó el Premio Nobel de Medicina ha dicho que la sociedad occidental sufre de un caso permanente de privación del sueño.

«Ha sido pasado por alto por largo tiempo como un problema real de la salud pública», dijo al Guardian Michael Rosbash de la Universidad Brandeis, días después de ser galardonado con el premio junto con otros dos estadounidenses por su investigación en los genes que controlan los ritmos circadianos del cuerpo.

«Toda la sociedad occidental está un poco privada de sueño y, cuando dijo un poco, quiero decir crónicamente».
Los investigadores creen que la vida moderna y con iluminación eléctrica tiene profundos efectos en nuestros cuerpos, ya que la iluminación artificial, los turnos de trabajo y los viajes frecuentes entre zonas horarias destruyen nuestros sistemas de programación.

Rosbash, de 74 años, junto con Jeffrey Hall de la Universidad de Maine y Michael Young de la Universidad Rockefeller en New York, utilizaron moscas de la fruta para aislar un gen que controla el ritmo de la vida diaria de un organismo vivo. Los relojes internos biológicos regulan las funciones tales como el sueño, el comportamiento, los niveles hormonales y la temperatura corporal.

«Virtualmente todo en nuestro cuerpo, desde la secreción de hormonas, hasta la preparación de las enzimas digestivas en el intestino, a los cambios en la presión sanguínea, son influenciados en importantes maneras sabiendo a qué hora del día estas cosas serán necesarias», explicó al periódico Clifford Saper, profesor de neurociencia en la Escuela de Medicina de Harvard.

Los científicos creen que las interrupciones a estos relojes internos pueden ser contribuyentes importantes para el desarrollo de la diabetes, enfermedades cardíacas, demencia y cáncer.

Rosbash llegó a Brandeis en 1974 y es el Titular de la Cátedra de Peter Gruber en Neurociencia y profesor de biología en la escuela no sectaria fundada por judíos.

Sus padres fueron inmigrantes que huyeron de Alemania en 1938. Su padre era un cantor en el Templo Ohabei Shalom, una sinagoga reformista en Brookline, Massachusetts, no lejos del campus de Brandeis.

JTA contribuyó a este reportaje.

 

Fuente: The Times of Israel
Traducción:
Comunidad Judia de Guayaquil