Campamento judío transforma ‘Hamilton’ en una lección de Historia Israelí

Una escena de ´Hamilton, Una Historia Israelí´, un proyecto educativo basado en la premiada obra de teatro en el Campamento Ramah en los Poconos.

La versión de Ramah de la obra ganadora del premio Tony cambiando los padres fundadores estadounidenses por los líderes sionistas, rapeo en hebreo incluido.

CAMPAMENTO RAMAH EN LOS POCONOS, Lakewood, Pennsylvania  Interpretar clásicos de Broadway en hebreo ha sido una tradición del Campamento Ramah por décadas.

La red de campamentos norteamericanos ha puesto en escena una serie de versiones en hebreo de clásicos a través de los años, desde «Aladino» hasta «West Side Story».

Pero esos proyectos, los cuales ayudaron a crear una serie de futuras estrellas de Broadway, eran probablemente menos intimidantes que transformar un musical hip hop sobre el padre fundador estadounidense «Hamilton» en una lección de historia israelí, con rapeo en hebreo.

El esfuerzo de esta obra en particular fue encabezado el mes pasado por Daniel Livingston, un director de división en el Campamento Ramah en los Poconos, pero rápidamente se convirtió en un proyecto del campamento en general.

Estuvo Livingston y su personal, miembros del personal israelí que ayudaron, la experta en teatro Ariel Warmflash, y Joel Seltzer, el director del campamento, quien añadió sus propios pensamientos y notas a la obra.

Después de todo el trabajo de transformar la obra de Lin-Manuel Miranda, «Hamilton, Una Historia Israelí», fue interpretada a principios de este mes por Machon, una división de chicos 14 años de Livingstone.

«Me sentí como si tuviera una inversión en el campamento y los chicos», dijo Livingstone. «Mi esperanza es que algunos de estos chicos tendrán una experiencia de Israel como resultado de esto».

Muchos ex alumnos de Ramah han encontrado su camino en el mundo de Broadway, como el ganador del Tony y ex alumno Ben Platt de Ramah California, o Caissie Levy de Ramah Canadá, quien estará protagonizando como Elsa en la próxima versión de Broadway de «Frozen».

Pero Livingstone dice que él realmente no es parte de ese mundo.

«Yo no soy una persona de drama en lo absoluto», dijo él, 10 días después de que la obra fuera interpretada por primera vez en el espacioso pero simple escenario Beit Am del campamento. «Yo era el baterista en mi producción Shoafim ´El Violinista en el Tejado´ y Cogsworth 2 en «La Bella y la Bestia», así de pequeños son mis antecedentes».

Fue durante este invierno pasado que Livingstone, de 22 años, un estudiante de último año en la Universidad de Rochester, salió con la idea como parte de su trabajo para el Proyecto Nachshon, una beca para estudiantes principiantes de segundo semestre interesados en carreras en el mundo judío sin fines de lucro.

En Nachshon, cada becario es desafiado a asumir un proyecto sobre Israel, para ser trabajado durante el campamento el siguiente verano. La mayoría de los becarios se dirigieron hacia actividades planeadas específicamente o conversaciones en el campo, pero Livingstone tuvo una idea diferente.

Habiendo sido el consejero del 2016 para Gesher, la división mayor de Ramah Poconos, en la cual los consejeros y los campistas generalmente escriben su propia obra, a menudo series de sátira de lengua en la mejilla al estilo de «Saturday Night Live», a Livingstone le había encantado el proceso de trabajar en esa producción.

Daniel Livingstone, el director de la división del Campamento Ramah en los Poconos quien convirtió el
éxito de Broadway ´Hamilton´ en una experiencia educativa para sus campistas de 14 años.

«Me encantó, amé trabajar con todos los niños, y formar algo», dijo él. «Dentro del contexto del campamento, las obras son perfectas. Ellas son una herramienta educativa tremenda si se aprovechan adecuadamente».

Él nunca ha visto en realidad «Hamilton», pero estaba familiarizado con algo de la música, lo cual quizás hizo más fácil lanzar el complicado proyecto.

Livingstone pasó tiempo en su vuelo de regreso a Estados Unidos escribiendo una de las canciones, y todavía estaba trabajando en el guion y la música cuando el campamento empezó a principios de junio, algo que hizo que él -y algunos de los miembros del personal antiguos del campamento -se pusieran más que un poco nerviosos.

Sin embargo, Livingstone no estaba preocupado en lo absoluto.

«Pensé que una vez que tuviera seis sketches, tendría una obra», dijo él.

Enseñando historia israelí

Las obras del Campamento Ramah en los Poconos se han vuelto más cortas en años recientes, para adaptarse a los campistas y el personal que han encontrado que es casi imposible aprender las líneas y bloquear escenas de obras como «El Sonido de la Música» o «El Violinista» en sólo una semana de ensayos en el campamento.

Es también mucho más fácil mantener concentradas a las audiencias de 9 y 10 años -y sus compañeros mayores -en una producción amateur si no es demasiado larga.

El escenario de ´Hamilton, Una Historia Israelí´, una versión libre de la premiada obra de teatro
escrita e interpretada en el Campamento Ramah de los Poconos.

Ha habido otros arreglos hechos en las obras del campamento, como dividir los papeles principales entre dos o tres actores -hubo tres María, dos Barón Von Trapps y dos Rolfs en la interpretación de este verano de «El Sonido de la Música», y dos Shimon Peres en la versión de Livingstone de «Hamilton».

Las obras del campamento también ofrecen un escenario para los niños picados por el bicho del drama, aún cuando ellos puedan estropear el hebreo, o necesiten largas instrucciones escritas en el tablero.

«Estamos tratando de utilizar el teatro como una herramienta de conciencia creativa», dijo Warmflash, una ex alumna de Ramah Poconos con una maestría en Teatro Aplicado, que estuvo en Ramah Poconos en julio para dirigir un taller de drama de una semana y más tarde en agosto para dirigir el programa de teatro.

La meta el Livingstone era enseñar a sus campistas sobre los líderes históricos israelíes, quienes reemplazaron a Alexander Hamilton y sus colegas en esta particular versión de la obra.

Él utilizó la obra como un programa educativo a través del curso del verano, en lugar de adecuarlo todo en una semana de ensayos.

«Al hacer esto, pude explicar la historia», dijo él. «Si ellos salen comprendiendo quiénes son estas personas, habré logrado algo. No es la versión de Broadway de «Hamilton» por una razón».

Hay otros cambios también, además de la decisión de no interpretar «Grease», una opción de una obra más típica para la edad de este grupo en particular.

La mayoría de los campistas no hablan hebreo fluidamente, pero aprenden sus líneas a fin de estar en las obras. Livingstone decidió agregar una pantalla en el escenario con traducciones al inglés de las letras, a fin de que la audiencia del campamento captara algo más que sólo un conocimiento pasajero de las palabras siendo cantadas.

En última instancia él escribió seis canciones para la obra, recibiendo ayuda de los miembros israelíes del personal del campamento quien fueron más que un poco útiles para encontrar las palabras correctas y crear rimas para los raps de «Hamilton».
«Yo puedo hablar hebreo, pero no soy un rapero hebreo», dijo él.

Sus campistas pueden haber aprendido más hebreo de lo usual en esta versión de una obra del campamento. Aprender a enfatizar ciertas palabras en los raps, y entender por qué ciertos términos fueron escogidos ayudó a los actores a obtener un significado más profundo de las palabras y letras.

«Creció en ellos», dijo él. «Ellos entendieron que estaban haciendo algo realmente innovador aquí, y corrieron con ello».

Hubo, por supuesto, muchos campistas que eran «fluidos en Hamilton», dijo Livingstone. ¨Debido a que es un show popular, los chicos se sintieron identificados en él¨.

Pero más grande incluso que el cachet de Hamilton fue tener a los campistas aprendiendo significados más profundos de la historia israelí. Estuvo el campista que preguntó por qué Golda Meir fue culpada por sus acciones en la Guerra de Yom Kippur, y la oportunidad para Livingstone de lanzar algunas de sus propias ideas políticas, como el deseo de Henrietta de Szold por la paz entre árabes y judíos, o los cambios realizados por Shimon Peres a través del curso de su larga carrera política.

Warmflash, quien vio «Hamilton» en su debut Off-Broadway en el Teatro Público así como también más tarde en Broadway, señaló que esta versión fue un esfuerzo bastante arriesgado.

«Fue ambicioso», dijo ella. «Hay mucha información en las canciones, y yo no estaba segura de cómo llevar adelante eso».

Pero ella también amó cómo Livingstone combinó los conceptos de la historia israelí con la música de «Hamilton»:

«Las obras se derraman sobre nuestros niños, y ellos no tienen tiempo para masticarlo», dijo ella.

Hubo, por supuesto, algún escepticismo de los niños respecto a porqué ellos no estaban haciendo simplemente una interpretación directa de «Hamilton».

Pero habiendo estado pensando sobre esta idea desde que «Hamilton» salió por primera vez, Livingstone está más que un poco complacido de haberlo conseguido.

«El drama de Ramah está teniendo su momento», dijo él.

 

Fuente: The Times of Israel
Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil