EL FUTURO DE LOS JUDÍOS EUROPEOS

Judíos húngaros celebrando Hanukkah

Una mirada al pasado y presente de los judíos europeos.

Después del tiempo pasado avanzando a través de la dolorosa experiencia de la historia judía polaca interminables ghettos, campos de la muerte y fosas comunes llegamos al ambiente más hospitalario de Italia. El alcance mismo de la matanza que tuvo lugar en suelo polaco tan enorme que no puede ser plenamente comprendido por la mente humana -pesó sobre nosotros como un oscuro y amenazante cielo encapotado.

Mientras nos dirigíamos al sur donde yo a iba a hablar para Jabad en Venecia, la lúgubre historia reciente de Lodz, Cracovia y Varsovia fue reemplazada por la belleza de la serena ciudad, con sus estructuras de acuarela y sus canales coralinos azules. Los museos de la muerte nazi dispersos a través de Polonia fueron sustituidos en Florencia por las maravillas artísticas que recorren las paredes del Uffizi, la Galería Borghese y la Galería dell Accademia.

Pero no puede escaparse del dolor de la historia judía en ningún lugar en Europa. Italia tiene su cuota equitativa de tragedia. Italia fue una de las primeras naciones en aliarse con Hitler en el período previo a la Segunda Guerra Mundial, y muchos de los judíos del país habían compartido un destino similar con sus hermanos en Polonia.

En Venecia, Florencia y Roma los judíos fueron reunidos antes de ser enviados a su muerte. Por supuesto, hay también la terrible historia de los judíos en el tiempo de la antigua Roma, donde legiones fueron despachadas desde Italia para causar muerte y destrucción sobre los judíos de la antigua Judea -una tragedia consagrada famosamente en el Arco de Tito.

Sin embargo, a la luz de la absoluta devastación de la judería en Polonia y Europa Oriental, a los judíos de Italia les fue mucho mejor. Hasta la ocupación del norte de Italia por las tropas alemanas a finales de 1943, no hubo asesinatos masivos o deportaciones llevadas a cabo por los italianos. Entre 1941 y 1943, miles de judíos escaparon de Grecia y Francia ocupadas por los nazis hacia el continente italiano, donde muchos sobrevivirían a la guerra. En un punto, las autoridades italianas incluso ayudaron a salvar a 4,000 refugiados judíos que llegaron.

Hay más de 30,000 judíos viviendo en Italia, con decenas de miles de turistas israelíes. Solo Venecia, de acuerdo a los increíbles y enormemente exitosos emisarios de Jabad viviendo ahí, recibe a alrededor de 300,000 turistas judíos al año.

Curiosamente, sin embargo, uno puede luchar para encontrar turistas judíos en las calles de Europa.

Francia y Alemania, con poblaciones judías de 310,000 y 230,000 respectivamente, sintieron lo mismo. Los judíos están ahí.

Usted sólo no puede verlos. Debido al aumento del antisemitismo, incluso los ortodoxos ha dejado de usar sus kippas.

Los judíos seculares también, generalmente, optan por no mostrar ningún símbolo exterior de su judaísmo, tales como un collar con una Estrella de David.

No puedo juzgarlos. Pero la visibilidad judía debe regresar a Europa y los judíos tienen que dejar de temer ser notados.

Esta es la razón: En el siglo XXI, dos visiones grandes y opuestas fueron establecidas para el futuro del pueblo judío.

La primera fue la de Theodor Herzl quien dijo que lo judíos nunca serían aceptados entre las naciones del mundo. En un registro en su diario de 1897, resumió la lección fundamental de su vida: «Sobre todo, reconozco el vacío y la futilidad de tratar de ´combatir´ el antisemitismo». Los judíos serían odiados dondequiera que vivieran, y, por lo tanto, les corresponde a ellos construir una casa propia -un estado judío. Es una teoría construida fundamentalmente sobre la idea de la centralización.

El Holocausto trágicamente probó tanto de lo que él decía.

Pero hubo otra visión lanzada unos 50 años más tarde por el Rebbe Lubavitcher, Rabbi Menachem Schneerson. Lejos de llamar a los judíos a dejar sus comunidades locales más pequeñas por las comunidades más establecidas en Estados Unidos e Israel, el Rebbe hizo precisamente lo opuesto. Él envió emisarios -principalmente de Estados Unidos e Israel -a estas pequeñas comunidades en todo el mundo, en un intento para fortalecer las comunidades judías dondequiera que ellas se encuentren.

Fue una teoría no basada en la centralización del judaísmo, sino en su proliferación. Para el Rebbe, los judíos no eran solamente una minoría perseguida en necesidad de un hogar, sino una «luz entre las naciones» con una obligación de exponer a toda la humanidad -incluso a los no judíos -a la majestad de los valores y espiritualidad judíos. El Rebbe trató de fortalecer las comunidades judías dondequiera que se encontrasen.

En mi viaje a través de los centros judíos europeos me he quedado impresionado por el éxito de Jabad en tantas de estas comunidades. En Budapest vi a 300 judíos disfrutar comidas de Shabbat donde el Rabino Shmuel Raskin. En Venecia, fui testigo de lo mismo con el Rabino Rami Benin. Y en Florencia, fui el invitado del Rabino Eli Borenstein.

La imponente visión de Herzl fundó el moderno estado judío. Y la visión universal del Rebbe ha asegurado la continuidad religiosa judía mundial. Así que, cuál visión ha ganado? Ambas. Y ellas deben ser complementarias y no contradictorias.

Yo cuento al Estado de Israel como el gran amor de mi vida y he tenido el inmenso orgullo de ver a mis hijos servir en su ejército. Israel es la patria eterna del pueblo judío.

Pero los judíos también tienen una misión universal. Mi corazón se alegra de ver el éxito continuo del Rabino en Jefe polaco Michael Shudrich, reconstruyendo la vida judía donde seis millones de judíos fueron asesinados, y me conmovió en lo más profundo ver la enorme sinagoga nueva en Munich donde hace 80 años Hitler llegó al poder, dirigida por el Rabino Shmuel Brodman. Ningún lector de esta columna desearía ver que Europa se convirtiera en un continente vacío de judíos.

He oído a muchos líderes judíos e israelíes desechar a Europa. Pero díganle eso las decenas de miles de turistas israelíes que vienen de visita aquí cada año. Deberían sacarse su Estrella de David mientras están visitándola? Deberían no tener un lugar para rezar en Shabbat? Deberían sacarse sus kippas, como tantos ya lo han hecho? Por qué, cuando se refiere a establecer embajadas robustas de la religión judía a través del mundo, nos acobardamos súbitamente y nos oscurecemos a nosotros mismos del mundo? Esta noche del viernes pasado, estaba caminando con mi esposa y dos jóvenes estudiantes rabínicos de Jabad a través de las calles de Florencia. Dos mujeres jóvenes holandesas se nos acercaron. Nosotros éramos los primeros judíos que ellas habían visto en toda su vida.

Y, sin embargo, Anna Frank es la personalidad holandesa más famosa de los tiempos modernos.

Fue entonces cuando me di cuenta de la tragedia cayendo sobre la judería europea -es decir, que nos estamos volviendo invisibles. Esto viniendo de una nación que, por miles de años, ha tenido un impacto más grande en el mundo que cualquier otra nación antes de ella. Y los turistas judíos no ayudan cuando ellos esconden su judaísmo.

Donde quiera que vas hoy en Europa ves a hombres, mujeres y niños musulmanes de gran visibilidad, luciendo con orgullo las vestimentas de su religión. Sin embargo, nosotros los judíos escondemos las nuestras.

Mientras me paraba frente a la escultura más famosa en la tierra, el David de Miguel Ángel, me golpeó en ese momento cuánto nosotros como pueblo -y uno pequeño en eso -hemos dado al mundo.

Debemos asegurarnos que permanezca así; que la gente alrededor de todo el mundo siga estando expuesta a todo el Pueblo Judío -no solo a los hechos de piedra.

El autor, «El rabino de Estados Unidos», a quien The Washington Post llama «el rabino más famoso en Estados Unidos», es el autor de éxito internacional de 30 libros incluyendo su más reciente El Guerrero de Israel. Sígalo en Twitter @RabbiShmuley.

 

Fuente: The Jerusalem Post
Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil