En un bosque de Ucrania, los terribles eventos de hace 75 años reciben resonancia de un puñado de sobrevivientes

El 22 de abril de 1942, la policía ucraniana y los prisioneros del campo de la muerte nazi aparecieron en las puertas del ghetto para llevarse a los niños.

Escolares ucranianos recitan poemas en la develación de un monumento recordatorio a los 1,000 niños judíos masacrados por los nazis en un bosque en Uman en 1942. 8 de mayo del 2017.

En el Día de la Victoria en Europa, judíos y cristianos se reúnen cerca de Uman para develar un monumento a los 1,000 niños judíos asesinados por los nazis.

UMAN, Ucrania.- Mientras los veteranos a través de Europa llegaron esta semana a las ceremonias anuales para conmemorar el final de la Segunda Guerra Mundial, unos 70 cristianos y judíos se reunieron el lunes en un claro forestal en el centro de Ucrania para develar un monumento conmemorativo a los 1,000 niños judíos asesinados por los nazis en abril de 1942.

El evento -en las afueras de la ciudad de Uman -fue una oda a la reconciliación. Un pastor alemán de Heidelberg, Johannes Zink, pidió perdón en nombre de “los padres y abuelos que pudieron haber estado involucrados” en las atrocidades nazis. Un rabino de Jerusalem, Chaim Eisen, habló sobre la importancia de construir puentes.

Representantes de las autoridades locales y distritales elogiaron el hermanamiento entre Uman y la ciudad costera israelí de Ashkelon y prometieron que los estudiantes locales cuidarían las tumbas judías. Los escolares ucranianos encendieron velas recordatorias y recitaron poesías.

Y sin embargo, sólo tres días antes, en un país con una historia de anti-semitismo, nacionalistas ucranianos dibujaron esvásticas nazis y las palabras “tolerancia es debilidad” en las lápidas en un cementerio judío en Cherkasy, unos 185 kilómetros (115 millas) al noreste.

Una lápida pintada con una esvástica y las palabras “tolerancia es debilidad” en el cementerio judío de Cherkasy, Ucrania, el 5 de mayo del 2017.

Según los informes, el evento fue el primero de este tipo en suceder en años. Pero fue un recordatorio de la facilidad con que la frustración por una economía en crisis -la guerra de Ucrania con separatistas respaldados por los rusos en el este ha causado un fuerte incremento en los precios -puede encender olas de nacionalismo que son rápidamente dirigidas contra los judíos.

Si no fuera por la presencia de los monumentos conmemorativos más antiguos a los prisioneros políticos y otras víctimas no judías de la Segunda Guerra Mundial, uno no podría adivinar que los montículos que parecen continuar para siempre en el bosque donde la conmemoración del lunes tuvo lugar eran en realidad fosas comunes -parte de uno de los principales campos de exterminio nazi de Uman desde 1941 en adelante.

El monumento conmemorativo a los niños fue financiado por cristianos por Israel, una organización con sede en Holanda que apoya la inmigración judía a Israel. Las autoridades ucranianas no proveen monumentos recordatorios específicamente para las víctimas judías de los nazis, así que todos estos monumentos son el resultado de iniciativas privadas.

Hoy en día, Uman tiene una pequeña y anciana comunidad judía y una nueva afluencia de peregrinos judíos atraídos a la tumba del rabino jasídico del siglo XVIII Nahman de Breslov.

En 1941, cuando los alemanes invadieron, era el hogar de unos 15,000 judíos.

Para finales de 1942, más de 10,000 de ellos habían sido asesinados.

El monumento recordatorio -cerca del cual juguetes de niños habían sido colocados conmovedoramente el lunes- conmemora uno de los eventos más horribles de esa época.

En abril de 1942, el comandante nazi de la ciudad convocó al líder del ghetto local Haim Schwarz para decirle que los judíos tenían hasta el 22 de abril para entregar 1,000 niños, de entre tres y 10 años.

“Los alemanes dijeron que los niños iban a ser enviados a un orfanato”, dijo Karl Epstein, el líder de la comunidad judía de Uman y uno de los casi 2,700 sobrevivientes del Holocausto todavía viviendo, en 42 comunidades, a través de Ucrania.

“Schwarz dijo que era imposible. Los nazis dijeron que ellos mismos reunirían a los niños si los judíos no podían hacerlo”.

El monumento recordatorio al lado de una tumba de niños judíos fusilados por los nazis en 1942 recientemente cubierta. La fosa común fue decorada con juguetes de niños para la ceremonia el 9 de mayo del 2017.

Entonces Schwarz regresó al ghetto y se reunió con los líderes judíos, deliberando con ellos por dos días. Su decisión eventual fue “sacrificar a los niños a fin de proteger al resto de la comunidad”.

En el día señalado, el 22 de abril, la policía ucraniana y prisioneros del campo de exterminio nazi aparecieron en las puertas del ghetto para llevarse a los niños. Aquellos que no pudieron ser arrancados de sus madres o padres fueron llevados juntos con sus padres.

Todos ellos fueron conducidos no a un orfanato, sino a este bosque donde fosas ya habían sido excavadas. Luego fueron muertos a tiros en una matanza masiva, después de lo cual sus cadáveres fueron cubiertos con tierra.

De pie frente al monumento recordatorio Bnei a los 1,000 niños asesinados en el bosque de Uman, Ucrania, en abril de 1942, están (desde la izquierda) Karl Epstein, director de la comunidad judía de Uman, el Dr. Boris Zabarko, presidente de la asociación ucraniana de sobrevivientes del Holocausto, Nina Levenberg, quien sobrevivió al asesinato en masa por los nazis y fue rescatada por una ucraniana, 9 de mayo del 2017.

Los invitados y dignatarios reunidos permanecieron en shock el lunes mientras la directora escolar Ludmilla Dozenko describió cómo en agosto de 1941, en un incidente aparte, los nazis ordenaron a un grupo de judíos en el poblado vecino de Talnoy reunir sus pertenencias antes de ser “llevados a trabajar” pero después los llevaron a un tramo de un bosque cercano para ser abatidos a tiros y cubiertos con tierra.

Algunos de los judíos habían ido con niños, incluyendo una mujer que llevó consigo a su hija de dos años.

“Dos niños, de seis y siete años, lograron salir de la pila de cuerpos en la noche”, dijo Dozenko. “Pero la pila todavía se estaba moviendo”.

“La esposa de un policía local sucedió que pasaba por ahí. Ella tuvo demasiado miedo para tomar a los niños -solamente los urgió a huir del área -pero logró sacar a la niña de dos años y llevarla a una casa segura con una familia ucraniana”.

Entonces Dozenko señaló a una mujer anciana sentada con otros sobrevivientes en una fila de taburetes. “Esa niña de dos años -Nina Levenberg -sobrevivió, y está con nosotros hoy día”.

El monumento recordatorio al lado de una tumba de niños judíos fusilados por los nazis en 1942 recientemente cubierta. La fosa común fue decorada con juguetes de niños para la ceremonia el 9 de mayo del 2017.

En septiembre de 1941, 1,000 judíos -médicos, abogados y maestros -fueron reunidos en un gran sótano en Uman antes de que las puertas fueran cerradas y el escape de un auto fuera empujado a través de un agujero en la pared.

Sólo una persona sobrevivió -un niño pequeño, Yevgeny Emass -quien se las había arreglado para respirar oxígeno presionando su nariz contra una grieta en la pared y escapar sin ser notado cuando los alemanes abrieron las puertas.

Ahora anciano, él también estuvo en la ceremonia de dedicación del lunes.

Oxana Suprunets, líder del consejo distrital de Uman, dijo que cuatro escuelas de la ciudad habían sido encargadas con cuidar de las muchas fosas comunes sin marcar en el bosque.

“Todos nosotros somos un pueblo. No separamos entre judíos y ucranianos o gente de cualquier otra nacionalidad”, dijo Galina Kutscher, otra funcionaria.

A pesar de los eventos aislados, tales como el ataque de vandalismo del viernes en Cherkasy, el historiador Dr. Boris Zabarko, presidente de la asociación ucraniana de sobrevivientes del Holocausto, le dijo a The Times of Israel, “No hay anti-semitismo por parte del gobierno hoy en día”.

Yevgeny Emass, el único sobreviviente de una masacre nazi en Uman, Ucrania en septiembre de 1941, fotografiado el 9 de mayo del 2017.

“Ahora, Ucrania tiene un nuevo enemigo, [el presidente ruso] Vladimir Putin [visto ampliamente como el responsable por la guerra en curso en el este de Ucrania] -así que ellos están poniendo menos atención a los judíos”.

No todas las escuelas enseñan sobre el Holocausto, y aquellas que lo hacen están obligadas por el currículum escolar a asignar solamente 55 minutos a la materia, añadió Zabarko.

Dos centros de investigación del Holocausto, en Dnipropetrovsk y Kiev, estaban haciendo todo lo posible para informar y entrenar a los profesores que estuvieran interesados en aprender, dijo él.

Zabarko, de 81 años, quien sobrevivió a la guerra en un pequeño poblado ucraniano, ahora vive en Kiev y ha publicado seis libros sobre el Holocausto ucraniano en varios idiomas.

Por qué permaneció en Ucrania después de todo lo que él pasó? “Yo entrevisté a alrededor de 1,000 sobrevivientes, testigos de lo que había sucedido y yo todavía estoy publicando libros”, dijo él. “Si yo no hubiera hecho eso, quién más lo habría hecho?”

 

Fuente: The Times of Israel
Traducción: Comunidad Judía de Guayaquil