Una nutricionista judía causa furor en Nueva York

Tanya Rosen es una de las más famosas nutricionistas judías de Nueva York. Con sus programas y sus menús kosher, ya ayudó a descender de peso a más de 10 mil personas.

La mayoría de los clientes de Rosen -el 70%- son judíos ortodoxos como ella. Cuando comenzó su negocio en 2005, tan solo trabajaba con otras tres personas. Hoy, Rosen opera cinco sucursales de Nutrition By Tanya en los barrios ortodoxos de Nueva York y Nueva Jersey -en Monsey, Williamsburg, Flatbush, Borough Park y Lakewood – con un personal de 53 personas y planea abrir tres sucursales más en los próximos dos meses. Además, es dueña de un estudio de fitness en Brooklyn.

Susan Kopstick, directora ejecutiva de una escuela primaria ortodoxa en Staten Island que había probado Weight Watchers y dietas de moda sin éxito, contó: «Tenía sentido ir a alguien que pudiera entender mi estilo de vida», dijo Kopstick, de 39 años, quien ya ha perdido más de 13 kilos.

Rosen señaló que los judíos observantes se enfrentan a un conjunto de desafíos para la pérdida de peso, incluyendo una rotación constante de Shabbat y las típicas comidas que se ingieren en vacaciones, la vestimenta modesta que suele usarse para ir al gimnasio y que puede resultar incómoda, así como una alta tasa de embarazo entre las mujeres.

Hoy en día, hay un mayor interés en la alimentación saludable en la comunidad ortodoxa, dijo Mendel Singer, profesor asociado de epidemiología y bioestadística en Case Western Reserve University en Cleveland, que ha estudiado la obesidad en las escuelas judías. Singer encontró que los niños en las escuelas ortodoxas de día en el área de Cleveland – y especialmente los jaredí ortodoxos- eran más propensos a ser obesos que sus homólogos en las escuelas no ortodoxas. «Hay una tendencia hacia una mayor exposición a estos temas sobre la alimentación saludable», explicó.

Ante esto, Rosen decidió introducir «Tanya-aprobado», menús más saludables en cuatro restaurantes kosher en Brooklyn y Monsey. En Pescada, un restaurante kosher en Brooklyn, los dueños habían estado considerando a varias personas para diseñar un menú saludable, pero se decidieron por Rosen debido a su amplio reconocimiento de nombre y enfoque «muy equilibrado» a la dieta, contó el copropietario Rovi Cohen.

Cohen dijo que el menú, que incluye platos como un wrap de queso de cabra, ceviche de atún y salmón a la parrilla, ha atraído a nuevos clientes al restaurante. «La gente viene y pide específicamente el ‘menú de Tanya'», relató.

Como parte de los servicios que ofrece, Rosen hace menús personalizados de seis semanas para los clientes -incluyendo las comidas diseñadas para Shabat y las fiestas judías- para que sepan exactamente qué y cuánto comer. El programa proporciona de tres a cuatro opciones para cada comida, como pollo y arroz, pescado y papa al horno, y wrap de trigo integral con atún y verduras. Los clientes luego visitan una de las oficinas semanalmente para ser pesados, revisar el plan, y discutir los desafíos y los posibles cambios.

Además, Rosen vende una línea de productos alimenticios de dieta kosher preparados -conocidos como «Productos aprobados por Tanya» o TAP-, incluyendo muffins, sopas y rollos de jalá de 90 calorías controlados por porción, disponibles en sus sucursales de Nutrition By Tanya.

El estudio de fitness para mujeres de Rosen, Shape Fitness, atrae a las mujeres judías que pueden sentirse incómodas haciendo ejercicio en los gimnasios usuales. Rosen ofrece clases, como pilates, kickboxing y zumba, así como entrenamiento personal. Para aquellos que prefieren trabajar en casa, también vende videos de ejercicio «kosher» con instructores cubiertos y música instrumental (para evitar letras sugestivas).

Los consejeros de nutrición de Rosen son judíos ortodoxos, por lo que pueden «relacionarse realmente con el estilo de vida y las luchas de los clientes», contó.

La madre de cuatro hijos atribuye su éxito a un prolongado y duro trabajo: «Probablemente nunca me puedo relajar”.

Rosen es hija de emigrados rusos en Israel, pero se mudó a Estados Unidos con su familia a los 10 años y se crió «sin dinero para nada extra». Luego de su primer embarazo en 2004, Rosen logró bajar 18 kilos, lo que le llevó a inscribirse en un programa de maestría en nutrición y en última instancia, iniciar su negocio.

Rosen asegura que lo que más le enorgullece son los efectos positivos que ha visto en la vida de los clientes, como el aumento de la confianza y la mejor productividad en el trabajo, lo que la mantiene motivada para continuar con su estilo de vida ocupado. «Incluso el peor día es un buen día», confesó.

 

Fuente: Diario Iton Gadol